Salud

Tasa de contagio de covid-19 en el país disminuye, pero mantiene niveles altos

100 personas infectarían a 107; Limón y Puntarenas son las provincias con mayor velocidad de transmisión; 57 cantones están en alto riesgo de contagio

La tasa de contagio de covid-19 en Costa Rica bajó ligeramente en los últimos siete días, pero se mantiene en niveles que los especialistas consideran altos y preocupantes.

Así lo señala el más reciente reporte de la Universidad Hispanoamericana (UH) Una Pandemia en Perspectiva, dado a conocer la mañana de este jueves.

El análisis indica que la tasa de contagio pasó de 1,08 a 1,07 en la última semana.

Lo anterior quiere decir que hace una semana un grupo de 100 portadores del SARS-CoV-2, virus causante de la covid-19, le habría transmitido la infección a 108 personas; esta semana lo haría a 107.

Cuando este indicador, también llamado tasa R, se encuentra por debajo de 1, significa que el virus llega a menos personas.

Cuando está en 1 permanece constante, pero cuando supera la barrera de 1 significa que la transmisión va en aumento.

En otras palabras, hoy vemos un virus cuya velocidad de transmisión es más lenta que hace una semana, pero que igual llegará a un alto número de personas.

Al encontrarse el indicador por encima de 1, cada grupo de 100 portadores infecta a uno más grande.

En este momento, nuestro país tiene una alta circulación del virus, por lo que hay muchos grupos de 100 personas transmitiendo a 107.

“Afortunadamente la velocidad con la que el virus se transmite no subió, pero sí sigue siendo de cuidado”, manifestó Ronald Evans, médico, epidemiólogo y coordinador del informe.

Niveles altos en todas las provincias

Por tercera semana consecutiva, todas las provincias mantienen una R por encima de 1.

Al igual que la semana pasada, Limón encabeza la lista. La provincia del Caribe registra un aumento, al pasar de 1,16 a 1,25. Ahora, 100 personas le trasmitirían el virus a 125.

Le siguen Puntarenas con 1,14; Heredia con 1,08; San José con 1,07; y Guanacaste con 1,06.

Cartago y Alajuela son las que muestran menores tasas con 1,05 y 1,02, respectivamente. En la última de estas provincias, 100 personas infectarían a 102.

En los cantones

El análisis por cantones se enfoca en revisar el riesgo en la cantidad de casos de covid-19, según la población de cada territorio.

Se hace de esa forma porque el cálculo de la tasa de contagio no es factible en lugares con menos de 25.000 habitantes.

Se considera categoría de alto riesgo cuando hay más de 250 casos por millón de pobladores.

En este momento, 57 cantones (el 68%) están en esta categoría. Son 14 más que la semana anterior y el número más alto registrado por este análisis de la UH.

Dichos cantones están distribuidos en todas las provincias: 15 en San José, 14 en Alajuela, nueve en Heredia, siete en Puntarenas, seis en Guanacaste, y tres tanto en Limón como Cartago.

Por tercera semana consecutiva, Guatuso está en primer lugar, con una tasa mayor a las dos semanas anteriores. En los últimos siete días pasó de 822,2 a 873,6 casos por millón de habitantes.

Upala ocupa por segunda semana el segundo lugar, con 803,4 casos por millón de habitantes. Este cantón también aumentó, pues hace siete días mostró 712,2.

En tercer lugar está Zarcero, con 759,2.

Por el contrario, en la categoría de muy bajo riesgo hay dos cantones, dos menos que hace siete días. Aquí se agrupan los que tienen menos de 100 casos por millón de habitantes.

Estos cantones son Turrubares y Dota, ambos en la provincia de San José. Estos sitios se han caracterizado por bajas tasas desde el inicio de la pandemia.

“Esta es la cifra más baja de bajo riesgo en toda la historia de la pandemia en Costa Rica. La anterior reducción es explicable debido al incremento inusitadamente alto de cantones en alto riesgo”, cita el informe.

Casos también en aumento

La tasa de contagio indica la velocidad de transmisión y no necesariamente la cantidad de casos que se presentan en una semana.

No obstante, un número superior a 1 es indicativo de aumento de casos, y estos sí crecieron en un 7,9%. Esto representa unos 130 casos diarios más que la semana pasada.

Aunque se trata de un aumento menor al visto en el reporte anterior (15,9%), de todas formas preocupa a los autores del estudio.

La tasa de incidencia semanal también se incrementó en el país, al pasar de 317,3 casos por millón de habitantes, a 342,4. Al ser superior a 250, el número es considerado de alto riesgo.

“En todas las provincias se produjo este aumento promedio de casos, más notorio en Puntarenas y Limón”, señala el informe.

En estas dos últimas provincias pasó a 400,2 y 277,4 casos por millón de habitantes, respectivamente.

Movilidad influye

Una de las razones que están relacionadas con la transmisión del virus es cuánto se mueven las personas. El virus depende de dinámicas humanas para poder pasar de un portador a otro.

Los autores del informe hicieron un análisis de la movilidad de la gente en el país, según la herramienta Google Movility, de Google.

Ellos analizaron del 1.° de junio al 21 de agosto y vieron que la permanencia en los hogares había bajado y hacia finales del periodo de análisis volvió a subir nuevamente.

“El principal cambio se está dando en la permanencia en los hogares, especialmente entre semana, donde la permanencia en el hogar cambia entre el 1% y el 9%”, indica el documento.

Lo anterior podría estar relacionado con la movilidad por motivos de trabajo, pues en los feriados el comportamiento es diferente.

El reporte encontró que el 26 de julio la estancia en el hogar subió un 13% y que el 2 de agosto subió 10%. El 14 y 15 de agosto, fin de semana del Día de la Madre, solo creció un 1%.

“La visita a parques, playas y otros puntos turísticos se redujo entre hasta un 47%”, cita el documento.

Datos sobre vacunación insuficientes

Los analistas insisten en que no pueden hacer un estudio sobre el impacto de la vacunación en la pandemia sin tener los datos de personas hospitalizadas y fallecidas según su estatus de vacunación.

“Se resiente que los organismos oficiales no nos informen sobre el porcentaje de personas hospitalizadas y también, muy en especial, las que están en cuidados intensivos, que están vacunadas y las que no lo están. Lo mismo pasa con las defunciones”, señala el análisis.

“Quisiéramos conocer el porcentaje de las muertes lamentables que no recibieron la vacuna. Este tipo de información, que está disponible en muchos países de manera casi rutinaria, podría servir para que muchas personas reacias a la vacunación cambien de opinión, al conocer los altísimos porcentajes de las personas fallecidas y las que están internadas en las UCI, que no se han vacunado”, concluyeron.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.