Por: Irene Rodríguez.   16 abril
Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para quienes deben trabajar o estudiar sentados es levantarse una vez cada hora para estirarse. Además, se debe hacer al menos media hora de actividad física al día. Fotografía: freeimages.com
Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para quienes deben trabajar o estudiar sentados es levantarse una vez cada hora para estirarse. Además, se debe hacer al menos media hora de actividad física al día. Fotografía: freeimages.com

Permanecer sentado durante mucho tiempo durante el día y no realizar actividad física se ha relacionado por años con enfermedades cardiovasculares y del metabolismo. Sin embargo, un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) va más allá e indica que esto también puede tener consecuencias en el funcionamiento del cerebro.

El reporte, publicado en la revista PLOS ONE, indica que un abuso en esta posición afecta al lóbulo medio temporal, una zona cerebral que es crítica en la formación de la memoria.

Los investigadores quisieron analizar este tema porque son muchos los estudios que se han hecho sobre las consecuencias del sedentarismo para la salud física.

También se han hecho varios sobre cómo la actividad física beneficia la actividad cerebral y baja el riesgo de trastornos neurológicos como el alzhéimer. No obstante, hasta el momento no se habían explorado las consecuencias para el cerebro de permanecer sentado durante gran parte del día.

Seis horas es demasiado

Los científicos reclutaron 35 personas entre los 45 y los 70 años y se les preguntó acerca de sus niveles de actividad física y por cuántas horas pasaban –aproximadamente– sentados al día.

Cada participante fue sometido también a una resonancia magnética de alta resolución para ver si había algún tipo de afectación cerebral.

Los investigadores vieron que el permanecer sentados más de seis horas al día aumenta el riesgo de que el lóbulo medio temporal se adelgace.

Incluso quienes realizaban más de dos horas de actividad física al día o que hacían ejercicio de alta intensidad pero que permanecían sentados seis o más horas diarias también registraban adelgazamiento de esta zona cerebral.

En otras palabras, la actividad física, aún de alto rendimiento, no es suficiente de para evitar el daño hecho por muchas horas de estar sentado.

Aún más: las personas que no realizaban ejercicio o deporte, pero que tenían un trabajo en el que estaban en constante movimiento, aunque fuera leve (como caminar distancias cortas o estar de pie), tenían esta zona cerebral más gruesa.

Ejemplos de estos trabajos son guías turísticos o educadores que declararon caminar entre los pupitres de sus estudiantes.

"El adelgazamiento del lóbulo medio temporal puede ser un precursor de deterioro cognitivo y demencia en personas de edad media y adultos mayores. Reducir la cantidad de tiempo que se permanece sentado puede ser una buena medida para mejorar la salud del cerebro", cita el documento.

Los investigadores indican que el próximo paso consiste en seguir a un número mayor de personas durante más tiempo para ver los alcances de permanecer sentado sobre esta y otras partes del cerebro. También explorarán cómo influye el sexo, la raza, el peso y la edad en esta situación.

Posibles soluciones

¿Qué hacer si nuestro trabajo es de oficina y nos exige permanecer sentado frente al monitor de una computadora durante ocho horas al día? ¿Cómo podemos contrarrestar los efectos de estar en esta posición?

El estudio de la UCLA no ahondó sobre este asunto, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha estudiado ese tema y da algunas recomendaciones.

Una de ellas consiste en hacer pausas activas, esto es levantarse del escritorio una vez cada hora y caminar unos metros, estirarse, subir escaleras, ir al baño, hacer ejercicios de respiración o realizar un par de sentadillas. No es necesario destinar mucho a tiempo a esto, tres o cuatro minutos cada hora bastan.

Otro de los consejos es moverse más al realizar las funciones laborales. Por ejemplo, en lugar de utilizar el "chat", el teléfono o el correo electrónico para comunicarse con un compañero, levántese y vaya hasta el escritorio de él.

Algunas empresas también están implementando el hacer reuniones y tomar acuerdos mientras el equipo de trabajo camina, para así mantenerse en movimiento.