Irene Rodríguez. 22 octubre
El Inciensa es una de las instituciones que trabaja en la investigación de las posibles reinfecciones de covid-19 en el país. Foto Jeffrey Zamora/Archivo
El Inciensa es una de las instituciones que trabaja en la investigación de las posibles reinfecciones de covid-19 en el país. Foto Jeffrey Zamora/Archivo

Nuestro país investiga tres posibles casos de reinfección del virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19. Una de las personas afectadas ya falleció.

Así lo confirmó a La Nación la mañana de este jueves el Ministerio de Salud. No trascendió sexo o edad de los afectados.

“Por tratarse de pocos casos y la debida protección de la información del paciente, se dará mayor detalle cuando se reciba resultados del análisis”, señaló Salud ante consulta de La Nación.

Dicho estudio es realizado por un grupo técnico que reúne profesionales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Ministerio de Salud, la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa).

“Valga indicar que dicho análisis es detallado y minucioso, dada la información que constantemente surge de la enfermedad, así como los casos de personas que perduran por varias semanas con síntomas o presencia del virus”, recalcó Salud a La Nación.

Por este motivo, aún no hay fecha para determinar cuándo se tendrá confirmación o descarte de esta situación.

¿Cómo se investiga una reinfección?

La pregunta es clave. A nivel internacional hay protocolos destinados para definir a ciencia cierta si se trata de una reinfección o no.

Para ello deben realizarse análisis genómicos, es decir, se debe analizar toda la genética del virus que causó las dos infecciones.

En otras palabras, primero se le hace un análisis a la genética del virus de la muestra que se le tomó a la persona para diagnosticar la primera infección y luego se le hace ese mismo análisis genómico a la segunda.

Se busca si hay diferencias o cambios genéticos (mutaciones) entre el virus de la primera infección y de la segunda.

Si se determina que hay mutaciones, se confirmaría que se trata de dos infecciones separadas y no de una misma que simplemente no manifestó síntomas durante algún tiempo.

Reinfecciones en el mundo

En este momento solo se han logrado determinar con evidencia científica 24 casos de reinfección en medio de 41,4 millones de casos. Estos se han visto en ocho países: Suecia, España, Países Bajos, Bélgica, Catar, Estados Unidos, India, Ecuador, y Hong Kong.

Solo una persona ha fallecido.

La primera reinfección documentada se reportó el pasado 24 de agosto en un hombre de Hong Kong.

Hasta el momento, América Latina solo registra un caso documentado de reinfección. Se reportó el 30 de agosto, en un ecuatoriano de 46 años.

En mayo, el hombre tuvo su primer contagio con síntomas leves: dolor de cabeza, cansancio y fiebre. El 15 de agosto volvió a salir positivo, esta vez, aunque no requirió hospitalización, tuvo sintomatología más fuerte: fiebre, dolor en el pecho, tos, dolor de garganta y dificultad respiratoria leve.

De estas 24 personas, siete son mujeres y 17 son hombres. Sus edades oscilan entre los 24 y 89 años.

La segunda infección ha surgido, en promedio, 74 días después de la primera, con un intervalo de 13 a 147 días.

El 79% de los pacientes tuvo síntomas la primera vez, el 84% los tuvo la segunda. En ocho casos, es decir, la tercera parte el segundo contagio generó síntomas más graves.

Dadas las características del proceso para comprobar una reinfección es muy posible que haya más casos. Sin embargo, no muchísimos más, pues los reportes de quienes dicen dar positivo a una segunda prueba por PCR se escucharían más a menudo.

Hay varias centenas de casos en investigación en diferentes partes del planeta. Solo en el estado de Washington en Estados Unidos hay 120 en investigación. En Brasil hay 247 y en México 258.

¿Por qué se dan las reinfecciones?

No hay una sola respuesta; el desarrollo de una enfermedad tiene que ver con la interacción entre el virus y su hospedero (la persona, con sus particularidades de genética, edad, estilo de vida, estado general de salud).

En términos generales, nuestro sistema inmunitario tiene un rol clave. Cada vez que nos enfermamos o nos exponemos a un virus, bacteria, hongo o parásito, nuestro cuerpo genera una forma de reconocerlo posteriormente. A esto se le llama memoria inmunitaria.

Mientras el organismo combatió la infección, generó células de defensa y sustancias llamadas anticuerpos que no mueren con la enfermedad.

Así ataca nuestro sistema inmunitario

La forma en la que responden nuestras defensas y el tipo de patógeno son determinantes en saber por cuánto tiempo estaremos protegidos contra la enfermedad.

FUENTE: EUGENIA CORRALES-AGUILAR, VIRÓLOGA; ÁLVARO AVILÉS, INFECTÓLOGO, OMS, CDC.    w. s. INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

En algunos padecimientos (por ejemplo, el sarampión), esta inmunidad natural se mantiene de por vida.

En otras enfermedades no es así, y los anticuerpos y células de defensa se mantienen durante cierto periodo y por eso es posible enfermar otra vez (o necesitamos un refuerzo de vacunación cada cierto tiempo, como sucede con el tétanos).

También hay casos, como la influenza, en que el virus muta tanto que nuestro sistema crea defensas, pero al año siguiente el virus que circula es distinto y estamos susceptibles. Por esta razón nos vacunamos contra la influenza cada año.

Y en otros, como los rinovirus (principales causantes del catarro), es que hay tantos (más de 200) que es posible que cada vez que nos resfriemos sea por culpa de una cepa distinta.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que aún no se saben los alcances de esta inmunidad natural y de cómo funcionará nuestra memoria imunitaria.Por esta misma razón, ellos desaconsejan los llamados “pasapaportes de inmunidad” en los que algunos países les otorgaban a las personas que ya habían tenido el virus una mayor libertad de movimiento porque se estimaba que no podrían infectarse ni infectar a nadie más.

¿Qué nos falta por saber del tema?

Casi todo. Aún llevamos muy poco tiempo conviviendo con el virus para conocer sus alcances.

¿Los casos en los que una reinfección es más grave que la primera son excepciones? ¿Cuán raras son esas excepciones? ¿No hay un patrón que nos diga si será más leve la segunda vez que la primera?

¿Si alguien se reinfecta, puede transmitir el virus, produce suficiente cantidad viral para infectar a alguien más?

¿Se dará solo una reinfección o nos podremos contagiar más de dos veces?

¿Cómo influirá esto en la duración de la protección de las vacunas? ¿Serán necesarias más dosis?

“Esto no es un fenómeno exacto. No son matemáticas, la biología nunca es exacta y depende de muchos factores individuales, pero, sobre todo, necesitamos tiempo para saber cómo se van desarrollando las cosas”, manifestó en una entrevista anterior la viróloga costarricense Eugenia Corrales Aguilar.