Arturo Pardo V.. 13 diciembre, 2018
Parte de las bases del proyecto tomó en cuenta cómo la expectativa de los padres afecta el logro de resultados de sus hijos. Foto archivo La Nación

El temor o desgano por la asignatura de la matemática puede ser contagiosa de los padres a los hijos. Es decir, la familia tiene un gran peso en la percepción de los escolares y los jóvenes sobre esta asignatura. Sucede lo mismo en cuanto a la importancia y utilidad que se le reconoce a esta materia.

Un proyecto formulado en el 2017 por la Escuela de Matemática del TEC fue desarrollado a lo largo del 2018 con una serie de iniciativas para generar una actitud más favorable hacia la matemática, así como una visión positiva sobre su utilidad y pertinencia. A la vez, el proyecto pretendía mejorar la valoración de la capacidad de aprendizaje de los hijos e hijas con respecto a esta materia.

Tras la realización de diferentes actividades con estos fines, la valoración de estos esfuerzos resultó altamente beneficiosa. Así lo describe Luis Gerardo Meza Cascante, investigador de la Escuela de Matemática del TEC, quien participó en la formulación de este programa.

“Las reacciones han sido muy positivas. Las madres y los padres evaluaron las actividades de manera muy positiva considerándolas interesantes, útiles y pertinentes”, asegura.

La serie de actividades tuvo como punto crucial la celebración del Día de la matemática en familia, que se realizó el 7 de octubre en las instalaciones de la sede central del TEC y contó con la participación de unas 150 personas entre adultos y niños.

La convocatoria se centró en estudiantes provenientes de seis escuelas públicas de educación primaria provenientes del Cantón Central de Cartago. En esa fecha hubo actividades como resolución de problemas de razonamiento en conjunto, juegos matemáticos, adivinanzas y rompecabezas. Hubo también un minigolf matemático, una máquina de ángulos, pintura matemática, actividades sobre simetría, rompecabezas de palitos y sudoku de formas, entre otras dinámicas.

La necesidad de desarrollar esta iniciativa se basó en una evidencia que liga la percepción familiar en la creación de actitudes de los estudiantes hacia la matemática. Este aspecto se vuelve relevante en función del proceso de enseñanza-aprendizaje, donde también tiene un peso el tema de la ansiedad que puede generar la materia cuando hay una percepción negativa sobre ella.

Por otro lado, una percepción positiva, puede incidir de la misma manera en el rendimiento de los estudiantes.

“La actitud hacia la matemática suele ser baja en la población costarricense, tanto en los adultos como en los niños y jóvenes. Existe una baja apreciación de la disciplina en cuanto a su dificultad, aunque generalmente se le reconoce su importancia y utilidad”, comenta Meza.

Tomando esto en cuenta fue que se realizaron talleres en diferentes momentos del año en las escuelas Jesús Jiménez, Unidad Pedagógica Rafael Hernández, Escuela Winston Churchill, Escuela Padre Peralta, Escuela San Blas, Escuela Los Ángeles y Escuela Ascensión Esquivel. En cada escuela se involucró a un grupo de 25 a 30 padres o madres de familia que participaron de manera voluntaria.

Para los próximos años la Escuela de Matemática del TEC tiene previsto seguir realizando el Día de la matemática en familia.