
Este fin de semana, el escenario del teatro Melico Salazar será testigo de un momento muy especial, no solo por la música que llenará la histórica sala, sino porque es el reencuentro del público costarricense con un artista orgullosamente tico: Eduardo Aguirre.
En esta ocasión, Aguirre se presentará como integrante del grupo canadiense The Tenors, compuesto por tres colegas y amigos con los que hace ya dos años recorre el mundo para encantar con sus voces. Esta será la primera vez que el tico se presente en Costa Rica con este formato.
Acompañados por el talento de la Orquesta Filarmónica, Aguirre, junto a Victor Micallef, Mark Marsi y Clifton Murray, prometen a sus fans una noche mágica de talento vocal y musical.
Hay dos oportunidades para disfrutar el espectáculo: 16 y 17 de mayo, a las 8 p. m. y 4 p. m., respectivamente. Los boletos están a la venta en el sitio entradas.cr; el precio es de ¢28.000 colones.
Un tico en la élite de la música
En mayo del 2024, Eduardo concretó su primer concierto con The Tenors; para ese momento llegó como invitado sin imaginarse que pocos meses después sería el primer artista latinoamericano en formar parte oficial del grupo. Ese es un motivo de celebración para el cuarteto, por lo que los artistas canadienses vendrán a suelo tico a festejar con su amigo; en ese sentido, las presentaciones tienen un componente artístico para ellos, pero sobre todo profundamente emocional.
“Costa Rica es un hermoso país. Eduardo es un increíble artista. Sabemos de su amor por el país y finalmente vamos a estar ahí para ver con nuestros propios ojos y experimentar (a Costa Rica) con nuestros propios corazones”, expresó Clifton Murray, quien atendió junto a sus compañeros de grupo una entrevista virtual con La Nación.
Murray agregó que, para ellos, venir a cantar a suelo tico es una experiencia muy especial, pues en términos artísticos festeja una conexión muy especial entre Canadá y Costa Rica.
“Además, este viaje es una oportunidad para celebrar a Eduardo, que va de vuelta a su país con su nuevo grupo. Es para celebrarlo a él y todo lo que ha logrado. Estaremos ahí ondeando la bandera de Eduardo y la de Costa Rica al mismo tiempo”, manifestó el intérprete.
Sobre lo musical, The Tenors tiene otra alegría que no pueden contener y es subir al escenario del Melico acuerpados por la Orquesta Filarmónica, del maestro Marvin Araya. Ellos ya tienen conocimiento del trabajo del ensamble, porque cuando Eduardo se presentó con ellos para ser parte del grupo, envió algunos de sus videos en conciertos con la agrupación.
Los artistas aseguraron que pocas veces encuentran una orquesta que combine precisión técnica con tanta entrega emocional, por lo que están seguros que se van a sentir muy cómodos en escena. “¡Qué regalo tienen en San José! Son un grupo con muchísimo talento, pero más allá de las notas, se percibe la energía y la pasión que sienten por la música”, manifestó Victor.
El cantante, sorprendido por unos videos de ensayos de la orquesta con Eduardo, de cara a los shows de este fin de semana, expresó que es refrescante saber que en la tarima se van a dejar llevar por el amor y la calidad musical.
“Eduardo lleva mucho tiempo diciendo: ‘No se preocupen, no se preocupen, yo me encargo; esta orquesta es la mejor’. Y tenía razón. Son muy especiales, así que estamos muy emocionados y agradecidos”, dijo el intérprete.

Con él está de acuerdo su compañero Mark, quien ahondó en que algo que le llamó mucho la atención de la Filarmónica; él asegura que no es común ver a los instrumentistas de cuerdas cantar la letra de las canciones mientras tocan las melodías. “¡Es impresionante! No solo vamos a tener una orquesta, vamos a tener un coro también. ¡Es impresionante!”, dijo emocionado.
“Ojalá que Costa Rica sepa cuán afortunados son de tener esta orquesta, porque es realmente especial”, agregó Clifton, quien dejó muy claro que, además de cantar, piensan aprovechar a su anfitrión para vivir de lleno la aventura que es nuestro país. Van a disfrutar de unos días de vacaciones para conocer la cultura, las bellezas naturales y la gastronomía.
Eduardo, el cuarto tenor
El 11 de mayo del 2024, Eduardo Aguirre cantó por primera vez con The Tenors. Su incorporación como invitado se dio de la manera más sencilla, sin ningún tipo de pretensiones: el tico comentó una publicación del grupo en Instagram y, para su sorpresa, Clifton le respondió y le dijo que había estudiado su carrera; después llegó la invitación.
Aguirre pensó que aquello solo era un concierto, pero meses después tuvo el honor de cantar con ellos para el papa Francisco en el Vaticano y, más adelante, sumarse a la gira navideña del grupo. Desde entonces, el camino ha seguido firme y constante hasta traerlos a Costa Rica por primera vez.
Ingresar a The Tenors fue un giro total en la carrera artística del tico. Cuando se dio el primer encuentro, el cantante atravesaba un momento especialmente difícil de su vida profesional. “Curiosamente, ese mismo día que recibí un montón de cosas feas de parte de una persona, ese mismo día el grupo me contacta”, recordó.
“Cuando empiezo a viajar y vivir momentos maravillosos, a estar en escenarios para 5.000 o 10.000 personas, es ahí donde uno dice: ‘El plan de Dios siempre era mejor que el mío’”, expresó el tico.
El regreso a Costa Rica tiene un valor especial para el artista, originario de Esparza. Aguirre recordó que lleva 17 años dedicándose profesionalmente a la música y que todavía conserva la ilusión intacta.
“Yo sigo siendo ese niño que soñaba con cantar y hasta la fecha esa ilusión y esa emoción no se van”, confesó.
Los integrantes de The Tenors coinciden en que la llegada del costarricense transformó positivamente la dinámica del grupo. Pero, ¿qué fue lo que aportó emocionalmente y musicalmente Eduardo con su llegada al cuarteto? El grupo fue tajante en su respuesta; los tres canadienses al unísono exclamaron: “¡Notas altas!”, pero hay mucho más allá de la calidad vocal del costarricense.
Victor explicó que The Tenors ha vivido diferentes versiones con distintos miembros; afirmó que con cada cambio el grupo evoluciona y eso lo viven también con la incorporación del tico. “Ahora el grupo tiene influencias costarricenses. Hay un ADN costarricense y es maravilloso. Hay tanta luz y corazón en la voz de Eduardo. Somos afortunados de tenernos todos y de tener a Eduardo”, aseveró el cantante.

Y sumándole todavía más al aporte del tico, Mark afirmó: “Absolutamente añade la atmósfera de fiesta a las bases regulares. Todo muy latino”.
A pocos días de los conciertos, The Tenors asegura que la expectativa es enorme. No solo por presentarse por primera vez en Costa Rica, sino por acompañar a Eduardo Aguirre en uno de los momentos más simbólicos de su carrera.
The Tenors, una filosofía que supera la música
En su historia, The Tenors ha destacado en el género classical crossover, pero nunca encajándose solo en un estilo. La versatilidad de sus intérpretes engancha no solo en el escenario, sino en las almas de quienes los escuchan.
Sin embargo, la música no es solo el faro que los guía; combinada con el arte, mantienen una filosofía que trasciende los escenarios y se rige por el lema Hope, Healing & Harmony (Esperanza, sanación y armonía). El objetivo de su trabajo no es únicamente musical, ya que participan activamente en proyectos sociales y humanitarios junto a organizaciones como Starkey Hearing Foundation y asociaciones benéficas en Canadá y otros países.
Para Aguirre, este mensaje ha sido uno de los elementos más importantes que lo unen al grupo. El tico aseguró que en The Tenors encontró un propósito que va más allá del espectáculo.
“El mundo necesita amor, el mundo está en guerra hoy en día y creo que como artistas no debemos olvidar que somos también comunicadores”, afirmó el cantante.
“La música sana, la música te transporta a estados de ánimo y momentos”, agregó.

Mark explicó que, como artistas, mantienen una responsabilidad de llevar un mensaje con su voz, pero también involucrarse activamente en el poder del servicio.
“No nos tomamos esa responsabilidad a la ligera. Participamos en estas misiones y tenemos la oportunidad de viajar a diferentes partes del mundo y experimentar el importante trabajo que realizan. Todos estamos para servir a los demás y creo que cuando la humanidad comprenda el poder del servicio, es cuando se produce el cambio”, finalizó el artista.
En resumen, este fin de semana el Melico Salazar será testigo de un concierto de voces poderosas y arreglos sinfónicos imperdibles, pero también del regreso de un artista costarricense convertido en parte esencial de una agrupación internacional, la cual encontró en él talento, luz y corazón.
