Manuel Herrera. 11 mayo
A finales de enero del 2009, el Senado de Illinois votó unánimemente por la destitución del gobernador Rod Blagojevich, acusado por el FBI de corrupción. Su caso será parte de esta docuserie. Fotografía: Netflix para La Nación.
A finales de enero del 2009, el Senado de Illinois votó unánimemente por la destitución del gobernador Rod Blagojevich, acusado por el FBI de corrupción. Su caso será parte de esta docuserie. Fotografía: Netflix para La Nación.

¿Cómo han influido los relatos de la prensa en las sentencias de casos con gran resonancia pública? La respuesta la tiene George Clooney en los seis capítulos que integran la primera temporada de la serie documental Juicios mediáticos (Trial by Media, título en ingleś), que se estrena en Netflix este lunes 11 de mayo.

Precisamente fue Clooney quien produjo la docuserie, que tratará de hincar al periodismo sensacionalista sobre el giro que le podría haber dado sus reportes a casos, especialmente dramáticos, de la historia del crimen de Estados Unidos.

El programa explora, con esas seis atrapantes historias, las muchas maneras en que la prensa ha contribuido a remodelar la percepción del público sobre la inocencia o culpabilidad de los involucrados, incluso antes, durante o después de sus juzgamientos en los estrados judiciales.

“La serie presenta casos de diversas ramas judiciales, como los inolvidables juicios que Jenny Jones cubría y eran éxito en Court TV, la increíble historia de la debacle política de Rod Blagojevich, y el caso de Amadou Diallo, un inmigrante africano que, sin estar armado, recibió 41 disparos de la policía en la ciudad de Nueva York”, detalló Netflix en las notas de producción de la serie documental.

Clooney se puso al frente de esta producción como respuesta a la estrecha relación que existe entre él y el periodismo. Así lo había demostrado el actor en el 2005 con la película Buenas noches y buena suerte –la segunda que dirigió–, basada en un conflicto real protagonizado por el periodista Edward R. Murro y el senador Joseph McCarthy, en la década de los 50.

Por eso ahora el actor se centra a denunciar lo que él llama “juicios mediáticos”, incluso respaldado por su faceta de celebridad que lo ha hecho blanco de la insana mezcla entre periodismo y amarillismo.

“En las primeras etapas de este proyecto discutimos que los juicios en los Estados Unidos se desarrollan como teatro, y todos estábamos interesados ​​en explorar la profunda influencia de los medios sobre ese proceso. El objetivo era crear una serie que no solo fuera entretenida, sino que también arrojara una idea de todo el desordenado negocio de nuestro sistema de prueba. Junto con nuestros socios en Supper Club y seis directores fabulosos, contamos las historias de seis casos diversos y salvajes, cuyos problemas y temas resuenan aún más hoy en día”, manifestó Clooney.

En la producción ejecutiva, Clooney comparte créditos con el autor y abogado Jeffrey Toobin (Crímenes americanos: El caso O. J. Simpson); el periodista, autor y fundador de Court TV Steven Brill y el ganador del Óscar, Grant Heslov.

“Estamos contando historias que, sin importar cuál sea su punto de vista, usted puede cambiar su opinión sobre el caso, o al menos, entender el otro lado. A pesar de que la serie fue dirigida por seis personas diferentes, los enfoques son los mismos. Presentamos los antecedentes, los dos lados y los argumentos más fuertes para cada lado y dejamos que el espectador tome una decisión”, indicó Brian McGinn, nominado al Emmy, y quien dirige algunos de los episodios de la docuserie.

Cada capítulo de Juicios mediáticos tiene una duración de 60 minutos.