
El pasado 5 de marzo, una trágica escena en un reconocido centro turístico de Chinácota, al norte de Santander, Colombia, acabó con la vida de Yuris Cristel Camila García Manrique, una joven de 28 años tras deslizarse por un tobogán extremo.
Momentos antes de lanzarse, la joven expresó una frase que hoy resuena con tristeza entre quienes presenciaron el hecho: “¿Allá me recibe alguien y me saca?”.
Según testigos, el encargado de la atracción le respondió: “No tengas miedo”. Segundos después, la mujer descendió sobre un neumático inflable, pero en una de las curvas perdió el control, salió de la estructura y cayó desde varios metros de altura.
Sufrió traumas severos en la cabeza y falleció mientras era trasladada a un centro médico en Cúcuta.
El complejo Entre Flores, donde ocurrió el accidente, lamentó lo sucedido mediante un comunicado y aseguró que activó los protocolos de emergencia.
“Entre Flores manifiesta su total disposición y compromiso para colaborar con las autoridades competentes en el proceso de verificación y esclarecimiento de los hechos”, indicó la empresa, que también ratificó su compromiso con el bienestar de sus visitantes.
Por respeto a la víctima y durante el proceso de investigación, el centro decidió limitar los comentarios en sus redes sociales.

