
El mundo del cine está de luto tras la muerte del actor Blake Garret, reconocido por su carrera como estrella infantil en Hollywood. El intérprete falleció a los 33 años, según confirmó la prensa internacional.
Garret, recordado por su papel en How to Eat Fried Worms (Los come gusanos, 2006), murió de forma inesperada, de acuerdo con la información divulgada por su familia.
La madre del actor, Carol, declaró a TMZ que su hijo falleció el domingo 8 de febrero y que la familia aún espera los resultados de la autopsia para determinar la causa oficial del deceso.
No obstante, explicó que Blake acudió a urgencias en Oklahoma la semana anterior tras sufrir un dolor intenso, y que fue diagnosticado con herpes zóster —también conocido como culebrilla—, una infección viral que provoca una erupción cutánea dolorosa.
La madre del intérprete agregó que Blake podría haberse automedicado para aliviar las molestias causadas por la enfermedad, y señaló que cree que su muerte pudo haber sido un accidente.
Según Carol, su hijo había estado viviendo una buena etapa en los últimos tres años en Tulsa, Oklahoma, y realmente había cambiado su vida tras rehabilitarse de su alcoholismo.

Nacido en Austin, Texas, Blake Garret tuvo una carrera artística intensa e impresionante desde muy joven, participando en producciones locales como Aladino y su lámpara mágica y Peanuts: Un tributo a Charlie Brown.
A los 10 años se unió al espectáculo internacional Barney’s Colorful World International Tour, que recorrió estadios alrededor del mundo.
Su gran oportunidad llegó en 2006, cuando interpretó a Plug en Los come gusanos, papel que le valió el premio Artista Joven al Mejor Reparto Joven.

