
La estrella del cine mexicano Mario Cid falleció el 11 de enero, según reportaron los medios de ese país. El intérprete murió a los 93 años, sin que se tengan claras las causas de muerte.
El actor dejó uno de los legados más importantes dentro de la industria del cine y del entretenimiento en México.
Mario Chávez García Cid, nacido el 27 de junio de 1932, es recordado en todo México con el nombre artístico de Mario Cid, con el que forjó una destacada trayectoria como actor, guionista, escritor y director de cine.
Entre sus trabajos más reconocidos se encuentra la película Última llamada (1996), considerada por muchos como su obra cumbre. El guion de esta cinta le valió una nominación en los Premios Goya dentro de la categoría de Mejor Película Extranjera de Habla Hispana. En ella, Cid plasmó parte de su experiencia en los escenarios a través del monólogo Bandera Negra, pieza teatral que además lo consolidó durante más de dos décadas como una figura esencial del teatro mexicano.

Hablar de su legado también implica recordar una de sus participaciones cinematográficas más queridas: La Niña de la Mochila Azul (1979), donde compartió créditos con Pedro Fernández. Ese papel, aunque secundario, fue uno de los más entrañables de su carrera.
Su trayectoria en el cine comenzó en 1956, con su debut en la cinta El águila negra contra los enmascarados de la muerte. Desde entonces, participó en más de 150 producciones, entre ellas Al compás del rock and roll y Locos peligrosos, proyectos que más adelante lo inspiraron a incursionar en la dirección y escritura cinematográfica. Entre los títulos que dirigió o escribió destacan: Esta y l’otra con un solo boleto (1981), su debut como director; Mauro el mojado (1986), El vuelo de la muerte (1991) y Última llamada / En carne propia (1996), inspirada en su obra teatral Bandera negra.
Además de estas producciones, su filmografía incluye papeles en El tigre de Santa Julia, Como gallos de pelea, Pedro navaja y Ahí te encargo a mi mamá, así como colaboraciones memorables junto a El Santo en: Santo en el hotel de la muerte (1961) y Santo contra el cerebro diabólico (1961).
En el ámbito personal, Mario Cid mantuvo siempre una clara separación entre su vida privada y su carrera artística, por lo que se sabe poco sobre su entorno familiar. Sin embargo, se conoce que estuvo casado con Margarita Escalante Suárez y juntos tuvieron cuatro hijos: Mario, Alma, Bárbara y Mara Escalante, esta última reconocida actriz y comediante, así como protagonista de la serie María de Todos los Ángeles.
La partida de Cid marca el fin de una era dorada, pero su legado permanecerá vivo en cada una de las películas, guiones y personajes que llevó a la pantalla.

