Moda

Eva Hughes, una conversación íntima con la influyente mujer de la moda latina

Durante su visita a Costa Rica, la exdirectora de ‘Vogue’ México y Latinoamérica habló de liderazgo, de su historia, sus propósitos y de su versión más real

En su versión rubia y clásica, Eva Hughes tiene un parecido a una muñeca Barbie. Su maquillaje, atuendos y cabello lucen impecables, asimismo su fluida expresión. Se ve como una mujer determinada y muy segura de sí misma; sin embargo, en el interior de su elegante coraza, existe una persona que nunca titubeó en ayudar a los demás o agacharse para limpiar comida del suelo. Además, muchas veces, no se creyó merecedora del puesto que ostentaba al ser contratada como directora de una revista.

Hoy, más de 20 años después de su inicio en el mundo de la moda -uno que comenzó sin formación previa pero con toda la disposición de hacer el mejor trabajo-, Hughes tiene mucho para contar gracias a momentos gloriosos y de varios otros en los que la frustración o inseguridad la hacían dudar.

La fundadora y exdirectora de Vogue México y Latinoamérica (siendo la persona más joven en ese cargo) visitó el país en el marco de la Semana del Diseño Costa Rica. En ese espacio, Hughes abrió su corazón y conversó con Viva sobre sus vivencias, experiencia laboral, historia personal, sentimientos y de lo que aspira a sus 48 años.

Charla reveladora

El 25 de marzo, una de las mujeres más influyentes de la moda de Latinoamérica, Eva Hughes, ofreció la charla Liderazgo: la llave del éxito para empresas de moda.

La charla, además de resultar reveladora, también contó con consejos y experiencias de la española.

“Estoy muy contenta de estar nuevamente aquí en Costa Rica. Siempre ha sido un país que me ha tratado con mucho cariño. Además, tengo mucha gente conocida y para mí es una gran ilusión venir y hablar de liderazgo y compartir con diseñadores, emprendedores, conocer gente nueva, entender qué es lo que está sucediendo y cuáles son sus necesidades. Es muy enriquecedor”, aseguró.

Seguidamente, habló de lo que para ella significa ser una mujer que guía y enseña, luego de dejar su trabajo como CEO de Conde Nást, compañía global de medios que publica algunas marcas impresas, digitales, de video y sociales como Vogue, GQ, The New Yorker, Vanity Fair, Wired, Architectural Digest (AD) y Condé Nast Traveler, entre otras, según dice en su página web.

“Es algo increíble”, dice antes de adentrarse en su historia.

“Sentí que no era la más preparada cuando era la directora de Vogue, pues había directoras de otros títulos (revistas) más preparadas. Sin embargo, yo estaba en el lugar adecuado. Siempre me vi fuerte, muy segura de mí misma, me veías como una mujer fuerte. En ese momento de mi vida, detrás de eso, había una mujer que a veces sentía que no debía estar ahí”.

—  Eva Hughes

El verdadero éxito

Hughes, de 48 años, empezó su carrera a los 24 cuando inesperadamente fue contratada como directora de la Revista Selecta (de temas sociales). Ella acompañó a su hermana a una entrevista para ese puesto que, de todos modos, no tenía demasiado convencida a su familiar. Finalmente, Eva terminó quedándose con él. A los tres días quería dejarlo.

“Trabajé cinco años en Selecta. Éramos tres personas y a veces creo que cuando entras en un nuevo trabajo, como me pasó a mí, a los tres días estaba a punto de decir: ‘no sé hacer esto’. Entonces le pregunté a las personas que estaban ahí por qué la otra persona en mi puesto no había funcionado y me dijeron que no había ido a los eventos, que no se había comprometido. Entonces yo decidí que lo iba a hacer al 200%. Como siempre me dijo mi madre: deja una huella, deja un legado, que nadie se olvide de ti”, relata.

Si bien no tenía estudios relacionados, las revistas le apasionaron desde niña. Con ese reto en las manos empezó a asumir todos los roles: asistía a los eventos, hacía los estilismos, recogía la ropa y tomaba las fotos de backstage. Ella reconoce que fue mucho, que voces internas le decían que era una labor tóxica; sin embargo, admite que la labor la preparó para, cinco años más tarde, asumir la dirección de Vogue para México y América Latina. Con el tiempo empezó en Condé Nast.

Hoy mira atrás y reconoce que la curiosidad siempre ha sido su compañera; además, ha tenido facilidad para comunicarse desde que recuerda. Los consejos de su madre siempre le acompañaron y la llevaron por un camino prolífico.

“Mi madre siempre decía: vístete adecuadamente, preséntate adecuadamente, sé educada, haz el mejor trabajo posible”, asegura.

Esos consejos Eva los aplicó no solamente buscando el éxito, sino también sirviendo a los demás.

“El tiempo que no estuve trabajando fui voluntaria de un hospital cuidando niños: iba en uniforme, limpiaba la comida que caía en el suelo. Cuando me fui las profesoras lloraron y dijeron que fui increíble. Lo hice por un año. Siempre le he dicho a la gente que trabaja conmigo que no importa lo que hagas: mis amigos y las personas que me conocen saben que siendo Eva voluntaria y vistiendo uniforme o cuando fui CEO de Condé Nast, era la misma persona. Además, siempre mantuve la feminidad”.

Tiempo de redescubrirse

Eva está sentada con la pierna cruzada y degusta un café. Lleva una falda estampada con naturaleza, de diseño latinoamericano. En este momento habla de lo aprendido en su carrera y de la decisión que cambió su rumbo y que permite que ayude a otras personas a través de sus aprendizajes.

“No recomiendo a nadie que haga esto (lo de trabajar tanto y cumplir tantos roles), no es por lo que lo estoy contando. Solo que me hizo aprender. No creo que sea bueno hacer tantas cosas porque terminas sin sentir gran satisfacción, porque no estás haciendo lo que verdaderamente quieres hacer. Estás todo el día apagando fuegos, te estás repartiendo mentalmente. No terminas siendo bueno ni excelente, ni nada”, dice.

Finalmente, y tras 15 años entre Vogue y Conde Nast, Eva buscó nuevos senderos.

“Entonces empecé con mi consultoría y desarrollé un programa ejecutivo de coaching. Además de las consultorías, me di cuenta que todo ese aprendizaje lo he puesto en marcha: puedo agarrar una compañía de lo que sea y entender todas las situaciones, ayudar a líderes y las personas a encontrar su propia voz”.

Eva dignifica el trabajo. Ve importante cada rol y hace referencia a que muchas veces las personas asemejan el éxito con llegar a la cima de una montaña, y para ella, el tema va más allá.

“Ahí no es donde está el éxito, él éxito está cuando empiezas desde abajo. En cómo tú trabajas con las personas, en cómo te autoconoces y superas los obstáculos”, recuerda Eva, quien aún cuando no iba a la universidad estaba todo el tiempo estudiando en la biblioteca.

Hoy, a través de sus charlas, quiere inspirar y brindar herramientas.

“No podemos quedarnos estancados en la palabra éxito. No podemos estar pensando siempre en que quiero que todo me salga bien, porque en la vida, el trabajo y el amor van a haber dificultades enormes y hay que saber sobrellevarlas con tu mente, corazón, pasión y determinación. Cuando te caes es cuando tienes que verte mejor.

“Cuando la vida te empuja y te da un golpe, cuando sientes que no tienes ganas de levantarte, es cuando tienes que hacer el esfuerzo por dar lo mejor de ti. Tengo una historia muy única que siempre inspira. La razón por la que pude hacer todo lo que hice fue porque nunca sentí que merecía estar ahí, porque no había ido a la universidad. Eso termina dándote fuerzas de más, te lleva a hacer más. Quizás di demasiado, pero a veces hay que hacerlo. Y hay algo importante: cuando estás escalando la montaña tienes que dar pasos atrás para ayudar a más personas a subir y estar contigo”, asevera.

Eva, la persona

-Usted ha vivido su vida trabajando rodeada de lujo y tiene experiencia en ese ámbito, pero, ¿para usted cuál es el verdadero lujo en la vida?.

Tener salud. Tener paz interior es importante. Eso es lujo y no todos lo tienen. También el poder trabajar en ti mismo. Lujo es poder tener a personas a tu lado que te rodean y van a ser incondicionales en tu vida.

“A final de cuentas a todos nos gustan las cosas bonitas, las materiales, pero es importante siempre tener presente lo que es ese lujo para nosotros para nunca olvidarnos del camino. Del por qué estamos aquí. Lujo es saber que personas me buscan como referencia y que puedo ayudarles a conseguir sueños o a que logren sus objetivos.

-Usted es una mujer considerada ejemplar, la admiran mucho. Basada en su experiencia, ¿qué es lo mejor que usted podría compartir con las mujeres?

1. “(...) Nunca debemos perder la feminidad (no dejar de ser ustedes mismas), sobre todo si tenemos un puesto de dirección o si queremos ser líderes. También les digo que no es necesario hablar siempre, sino escuchar y prepararte para que cuando hables lo hagas muy bien y digan ‘wow’. Que no nos intimiden porque en una junta no tuvimos la oportunidad de hablar, no hay que sentirnos mal, ni cohibirnos, hay que prepararnos.

2.”Está bien pedir un salario justo y equitativo, que haya equidad de género no solo en oportunidades sino en salarios.También les digo que no se sientan culpables, porque cuando las mujeres profesionales que son mamás me preguntan que cuál ha sido el secreto de mi éxito, les digo que, por ejemplo, no me he casado y no tengo hijos. No sé qué habría sido de mi historia con esa responsabilidad familiar. Eso (el éxito) vino con un precio, Eva era la que no tenía que ir a buscar a nadie (a la escuela o a la casa) y se podía quedar (trabajando). Creo que no hay que sentirse culpable nunca.

3. “Finalmente, mi mayor recomendación es que no se sientan culpables por pedir y por no poder dar todo lo que se quiere. Hay que eliminar la culpabilidad. También es muy importante que cuando subas peldaños no te olvides de ayudar a alguien más a subir sus propios peldaños, sea hombre o mujer.

-¿Le hubiera gustado ser madre y esposa?

Si claro, mi sueño era casarme, tener cinco hijos y vivir en el campo.

-¿En este momento de su vida a qué aspira?

A la estabilidad. Y si la vida me lo da, pues a mi pareja romántica definitiva. En eso he estado, quiero encontrar al hombre con el que yo pueda compartir mi vida.

”Lo que hice cuando dejé el mundo editorial fue trabajar en mí misma. La mujer que ves hoy, es el reflejo de un trabajo personal. Quería descubrir quién era Eva sin el título de directora con el que había vivido 20 años”.

—  Eva Hughes
Fernanda Matarrita Chaves

Fernanda Matarrita Chaves

Periodista y Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Latina de Costa Rica. “Redactora del año” de La Nación en el 2021. Ganó el premio nacional al mejor contenido divulgado sobre Niñez y Adolescencia 2021, otorgado por el Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia y organizado por UNICEF, el PANI y Punto y Aparte

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