
Dos días después del mortal ataque ocurrido durante una grabación de la serie Sin senos sí hay paraíso, salió a la luz el video de una cámara de seguridad que capta el incidente que dejó tres personas fallecidas, incluido el atacante.
Las víctimas fueron identificadas como Henry Alberto Benavides Cárdenas, de 45 años, y Nicolás Francisco Perdomo, de 18, quienes participaban en un proyecto de Tis Studios vinculado a la cuarta temporada de la serie.
Según las autoridades, el presunto agresor, José Cubillos, de 23 años, ingresó al lugar por un parqueo cercano al Instituto Roosevelt. Vestía ropa oscura y una gorra roja.
El video que circula muestra el momento en que el joven ataca con un arma cortopunzante a Perdomo, causándole una herida mortal en el cuello mientras conversaba recostado en una reja.
Tras el primer ataque, Cubillos intentó huir, pero fue perseguido por varias personas que se encontraban en el set. Entre ellas, Benavides Cárdenas, quien también fue agredido y falleció.
El oficial general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, confirmó que el atacante murió durante el mismo incidente.
De acuerdo con el jerarca, Cubillos tenía antecedentes de trastornos mentales, entre ellos esquizofrenia y bipolaridad, así como episodios de violencia asociados a un trastorno psicótico vinculado al consumo de sustancias. Además, fue internado en varias ocasiones en centros de salud mental.
Las investigaciones indican que, horas antes del ataque, el joven acudió a uno de estos centros para solicitar su historia clínica, pero no completó el trámite al no recordar su número de identificación. Esta situación habría desencadenado su reacción violenta.
Una de las hipótesis plantea que Cubillos pudo confundir a una persona del set con personal del centro médico, aunque esta versión no fue confirmada.
En relación con los hechos, dos hombres —Jorge Alexander Correa, de 19 años, y Nelson Alfonso Sanabria, de 29— fueron detenidos inicialmente por homicidio doloso en perjuicio de Cubillos. No obstante, la Fiscalía determinó que actuaron en legítima defensa al intentar contener al agresor, por lo que no solicitó medidas cautelares y ambos quedaron en libertad.
El caso permanece en investigación mientras las autoridades recaban pruebas para establecer con precisión la secuencia de los hechos y las responsabilidades.
