Yandel tuvo su tarde sinfónica acompañado de músicos costarricenses, De la Rose vivió una noche de sensualidad entre luces rojas, Tyga se robó inesperadamente el show y Maná dio un concierto completo en una noche inolvidable; así vivieron los artistas el desarrollo de la primera fecha del festival Picnic 2026.
El público la pasó bien, bailó y cantó de inicio a fin, pero poco se habla de la energía que reciben los artistas de vuelta y el cómo se vivieron la fiesta musical. El costarricense Shel Dixon tomó la batuta de la apertura del festival aún con poco público, pero eso no limitó que se escucharan sus mejores éxitos.
El reggae tomó potencia con mensajes de paz y una felicidad absoluta; entre ellos Alpha Blondy, Tarrus Riley y Original Koffee llenaron al público de “buena vibra”. La acera del frente topó con el movimiento urbano: Yandel dejó sin voz a más de una persona y Young Miko, quien se convirtió en una de las favoritas, salió al escenario con más confianza que nunca.
De la Rose también se robó suspiros y, en ese estilo, Ozuna conquistó corazones. El artista, quien hace dos años había convertido el escenario de Picnic en una locura, esta vez no fue diferente. Aunque por un atraso en el tiempo lo apuraron para salir del escenario y él, en medio de su molestia por el apagonazo de pantallas y luces, se entregó a su público y casi a capela cantó éxitos como Farsante y Te boté.
El cierre de Picnic fue todo de Tyga, quien motivó con todo a los amantes del hip hop para que Maná cerrara una noche espectacular cantándoles a los ticos del amor y el desamor. Fue una jornada que encantó a quienes la versatilidad de la música conquista.
