Fernanda Matarrita Chaves. 10 julio
Sophia Rodríguez combina su contenido de redes sociales con su realidad como empresaria afectada por la pandemia. Foto: Archivo LN
Sophia Rodríguez combina su contenido de redes sociales con su realidad como empresaria afectada por la pandemia. Foto: Archivo LN

Los usuarios de las redes sociales ya dejaron claro cómo resienten cuando alguna figura muy seguida incurre en algún hecho que creen irrespeta las medidas que dicta el Ministerio de Salud en estos días. En tiempos de coronavirus, donde tantas personas sufren de distintas maneras, parece que lo que más valoran los seguidores son personas conscientes de la realidad y que hablen con criterio.

Hace unas semanas, la seguida Karina Ramos, que cuenta con una comunidad en Instagram de 644.000 seguidores, se volvió tendencia en Twitter, pues muchos reclamaban que ella había ido a promocionar un hotel y que aparecía con varias personas que, evidentemente, no eran de su burbuja social. La modelo aclaró, en sus redes, que todo fue un malentendido.

Pero esa crítica contra Ramos y a otras figuras, como en el caso de Natalia Carvajal, a quien reprocharon por referirse al movimiento Black Lives Metters y en el post etiquetar una marca de trajes de baño, son prueba de que en la actual coyuntura la creación de contenido debe contar con la prudencia como primer componente.

Sobre cómo generar contenido y promocionar marcas en esta época de crisis, donde igualmente las figuras necesitan seguir trabajando, consultamos a la chef Sophia Rodríguez y a la humorista y presentadora Natalia Monge, dos mujeres que también trabajan desde sus redes sociales y que en los últimos meses comparten contenido que procura adaptarse a la realidad del país y la suya.

También, Sarah Beirute y Óscar Solano, de la agencia CAC Porter Novelli, hablaron sobre cómo se hace la selección de los influenciadores en el marco de lo que se vive en Costa Rica y el mundo.

“No es solo ofrecer contenido comercial a lo loco y sin sentido”

La chef Sophia Rodríguez, conocida por sus distintas intervenciones en televisión, tiene más de 453.000 seguidores entre su Facebook e Instagram. Esa gran comunidad ha permitido que distintas marcas la busquen para publicitar distintos productos.

Pero antes de ser influenciadora, Sophia es emprendedora. Ella tiene un restaurante que se ha visto afectado desde la llegada del coronavirus. Su vivencia ha permitido visibilizar lo que muchos otros pequeños empresarios están viviendo en el país.

“(Desde que todo empezó) ha sido como una combinación de roles los que se pueden ver en mis redes. Soy una de las empresarias afectadas. He tratado, a través de mis redes, ejemplificar todo lo que un emprendedor puede estar pasando y cómo lo enfrentamos. También me gusta dar ejemplo de cómo reaccionar con cada noticia mala que nos dan”, cuenta.

Sophia resalta que ha tenido la dicha de que las marcas que la buscan están relacionadas con productos que pueden interesarle a las personas que han aprovechado el confinamiento para cocinar. Esa publicidad es compatible con la mayoría de su contenido.

Sin embargo, la imagen de Sophia despierta el interés de marcas de otros productos que no son de necesidad básica, por lo que los primeros meses de pandemia ella sugirió postergar la promoción de esos artículos.

“Empezamos esas publicaciones en mayo porque soy consciente de que no puedo pretender que la gente dedique su dinero, que ahorita es escaso, a un producto muy caro.

“Con todas las marcas que he trabajado de marzo a la fecha he tratado, en todas las publicaciones, de vincular el producto con lo que estamos viviendo. Cómo me puede ayudar a sentirme mejor o cómo me ayuda a sentirme más segura. Si el producto no es de primera necesidad entonces lo que trato es presentarlo como algo aspiracional o que motive a la gente a adquirirlo cuando acabe esto”, detalló la comunicadora, de 30 años.

Sophia resalta que ser seguida por tantas personas significa una responsabilidad grande. Por esto procura dar el ejemplo cumpliendo con las medidas que solicita el Ministerio de Salud y actuar con cautela.

“La gente ahorita está más susceptible, más agresiva. Entonces hay que tener mucho cuidado en cómo redactás el mensaje, qué mostrás y tratar de ser ejemplo sin importar lo que se esté haciendo. Trato de dar ejemplo no solo como empresaria para ver cómo subsistir, también dar ejemplo como ciudadana: decirle a las personas cómo apoyar o donar. Es importante balancearlo todo. No es solo ofrecer contenido comercial a lo loco y sin sentido”, detalló.

En sus cuentas de Facebook (Natalia Monge) e Instagram (natymonge) Natalia suma casi 300.000 seguidores. Foto: Adriaba Ovares para LN
En sus cuentas de Facebook (Natalia Monge) e Instagram (natymonge) Natalia suma casi 300.000 seguidores. Foto: Adriaba Ovares para LN
“Es importante seguir con mucha prudencia”

Natalia Monge, la humorista de Pelando el ojo y presentadora de Informe 11, de Repretel, es otra de las influenciadoras que continúa generando contenido, buscando el equilibrio entre la realidad del país y de los consumidores; así como de los requerimientos de las marcas que pagan por su trabajo.

“Ha sido muy retador pues todos estamos experimentando tiempos difíciles. (...) Todo ha sido posible ya que yo trato de mostrar siempre mi realidad, intento ser transparente, honesta y mostrar mi estilo de vida tal y como es.

“Como procuro mostrarme tal y como vivo, es evidente que mi embarazo no se puede detener; la educación de mi hija Amanda tampoco, nuestras necesidades de ahorrar menos, así que he enfocado mis mensajes en la transformación que he experimentado en resolver esas necesidades”, cuenta Monge, quien procura dar mensajes positivos en estos días.

Para seguir adelante con estos ingresos, Natalia cuenta que ha flexibilizado sus tarifas y da plazos de pago a los clientes. Otra estrategia que emplea para beneficiar a sus seguidores es la de ofrecer, a través de sus redes, promociones o regalos.

“(Las promociones) representan también una ventana de oportunidades para todos los que se identifiquen con las necesidades que yo misma tengo. Mi consigna es: ‘si lo recomiendo es porque lo he probado'”, agregó Natalia.

En estos tiempos, también ha usado sus canales para comunicar sobre campañas que permiten ayudar a personas que tienen distintas necesidades.

Ajustada a la realidad, Natalia, quien tiene seis meses de embarazo, realizará su baby shower virtual y promueve que otras mujeres también lo realicen así, pues ello generaría trabajo a distintas empresas.

“Es importante seguir adelante con mucha prudencia y generar ingresos para muchos”, destacó.

Sensibilidad en tiempos de coronavirus

Sarah Beirute y Oscar Solano, directora de Relaciones Públicas y director de Creatividad y Digital de CAC Porter Novelli, respectivamente, se refirieron a un nuevo componente a la hora de seleccionar influenciadores para campañas publicitarias.

Ahora, además de analizar métricas, alcance y afinidad, en la agencia ven si el influenciador está creando “contenido correcto con relación a lo que está sucediendo, contenido que no tome a menos la situación y que no proyecte una imagen de desinterés”.

“Vemos, por ejemplo, que (la figura) no utilice el tema de las mascarillas o caretas como un tema de si me veo bonito, sino que realmente exista algo detrás de eso y es que todos estamos unidos en esta situación que estamos viviendo.

“También, queremos concientizar a seguidores y comunidades sobre una realidad que es que el mundo continúa, las marcas y las necesidades también, pero todo dentro de un marco donde sepamos educar y abordar correctamente el tema, que sepamos dar ese enfoque humano que ahora, más que nunca, es importante. Ese factor se viene uniendo al análisis y selección que realizamos hoy”, explicaron.