Jessica Rojas Ch.. 20 julio
El volcán Turrialba está activo y no se puede ingresar al parque nacional; sin embargo, el coloso impacta a los visitantes desde lejos con sus fumarolas. Foto: Rafael Pacheco
El volcán Turrialba está activo y no se puede ingresar al parque nacional; sin embargo, el coloso impacta a los visitantes desde lejos con sus fumarolas. Foto: Rafael Pacheco

¿Sabe usted qué es lo más peligroso que puede provocar la erupción de un volcán? Si su respuesta es la lava, pues le contamos que está equivocado. No, no se vale buscar en Internet la respuesta correcta, mejor les recomendamos un tour en el cual podrá aprender no solo que las oleadas piroclásticas son lo más peligroso de un volcán, sino también la historia de estos colosos de la naturaleza, así como el entorno que los rodea y descubrir impresionantes secretos.

La organización Volcanes sin Fronteras se dio a la tarea de realizar giras de un día bajo el concepto de Vulcanólogo por un día, donde los asistentes podrán apreciar la grandeza de algunos de los volcanes más importantes de nuestro país.

La organización ofrece transporte, alimentación (a base de productos locales) y guía por parte de expertos en temas de vulcanología. Un equipo de Viva realizó el viaje hace un par de semanas a los volcanes Irazú y Turrialba; acá les contamos la experiencia.

Vulcanólogo por un día 1-7-18

Así vivió otro grupo la experiencia de Vulcanólogo por un día en Irazú y Turrialba. Consulta sobre las próximas fechas de nuestras giras didácticas. #VSF #Vulcanólogo por un día. Video por agencia @novumcr

Posted by Volcanes Sin Fronteras-VSF on Thursday, July 12, 2018

La idea es llevar al público a que conozca de manera más a fondo las estructuras de los volcanes, así como la naturaleza que los rodea, la historia de su formación y los diferentes tipos de rocas y minerales que se encuentran a su alrededor.

El viaje comienza muy temprano en San José centro; allí el equipo de Volcanes sin Fronteras recoge a los invitados para comenzar con la aventura.

En el recorrido se hace una parada técnica para realizar una merienda ( libre de plástico, ya que hay que cuidar el ambiente) y aprovechar el momento para que el vulcanólogo Gino González le cuente a los asistentes sobre los tipos de volcanes que hay en nuestro país, el por qué y cómo se forman y cuáles son sus clasificaciones.

Ya en campo, la primera visita se hizo al volcán Irazú. Allí un frío congelante nos recibió en las alturas; por eso, es de suma importancia llevar suéter, guantes y hasta gorro para resguardarse del ventolero que hace en la cima del volcán.

La belleza del cráter del volcán Irazú se disfruta aún más al conocer sobre su historia, estructura y topografía. Foto: Rafael Pacheco
La belleza del cráter del volcán Irazú se disfruta aún más al conocer sobre su historia, estructura y topografía. Foto: Rafael Pacheco

Es un viaje muy didáctico y participativo. En el Irazú se aprende justamente que no es la lava lo más peligroso que puede expulsar un volcán porque, según explicó González, se mueve a una velocidad aproximada de 10 kilómetros por hora. Esto hace que sea factible escapar de ella.

Sin embargo, la oleada piroclástica puede alcanzar una velocidad de hasta 200 kilómetros por hora: es casi imposible escapar de esa descarga de ceniza, fragmentos de roca y gases peligrosos que unidos en la nube que se crea durante la erupción pueden alcanzar hasta los 700 grados centígrados.

Pero no debe de tener miedo: la visita guiada cuenta con todos los aspectos de seguridad para resguardar a los asistentes. En el tour va el vulcanólogo, un geólogo, una especialista en biología y un fotógrafo profesional para registrar la aventura.

En el Irazú se conocen diferentes tipos de rocas como lapilli o bombas y del por qué sus nombres. También comienzan los experimentos y la puesta en práctica de los conocimientos adquiridos por medio de investigaciones de campo que realizan los vulcanólogos por un día.

En el 'tour' se realiza trabajo de campo para aplicar los conocimientos adquiridos sobre el entorno. Foto: Rafael Pacheco
En el 'tour' se realiza trabajo de campo para aplicar los conocimientos adquiridos sobre el entorno. Foto: Rafael Pacheco
El imponente Turrialba

La siguiente estación es el volcán Turrialba, que se ubica a aproximadamente 11 kilómetros de distancia del Irazú.

Aunque está cerrado el ingreso al parque nacional, con la guía de Volcanes sin Fronteras, se puede acceder a la Hacienda La Central, que está ubicada muy cerca del coloso.

Al llegar al pueblito a los aventureros les espera un sabroso café o agua dulce con tortilla palmeada y natilla, para agarrar fuerzas porque se viene lo más fuerte del viaje.

Antes de comenzar la caminata, el geólogo realiza un pequeño taller sobre rocas y minerales para aprender a diferenciar los tipos de materiales que se van a encontrar en el recorrido por las faldas del gigantesco Turrialba.

Ya en la hacienda, hay oportunidad de disfrutar de la imponente imagen del volcán, ya que con la guía de los expertos se puede estar a un poco más de dos kilómetros de distancia del cráter activo. Sentirse tan cerca de una maravilla natural es impresionante tanto para los ojos como para los sentidos.

En el volcán Turrialba se realiza una caminata por la Hacienda La Central cuyos caminos llevan a los aventureros a estar muy cerca del coloso activo. Foto: Rafael Pacheco
En el volcán Turrialba se realiza una caminata por la Hacienda La Central cuyos caminos llevan a los aventureros a estar muy cerca del coloso activo. Foto: Rafael Pacheco

La caminata por la hacienda lleva a los vulcanólogos por un día a conocer el pueblo La Silvia, que está abandonado desde hace varios años justamente por la actividad volcánica.

Un poco más adelante, otra imagen queda grabada en la retina: la vegetación está carbonizada también por los estragos del volcán. Es impresionante verlo.

En las faldas del Turrialba de nuevo se ponen a prueba los conocimientos adquiridos con una entretenida dinámica de exploración de la topografía del suelo y de las paredes de las montañas que rodean el campo.

Para finalizar, el tour llevó a los visitantes a disfrutar de un sabroso almuerzo típico. A eso de las 6 p. m. la expedición vuelve al punto de partida. Entre cansancio y exaltación, el resultado de este viaje va más allá de ir a un volcán: es una experiencia completa cargada de adrenalina y aprendizaje.

Con la imagen del volcán Turrialba de fondo, los especialistas realizan experimentos para explicar la actividad volcánica. Foto: Rafael Pacheco
Con la imagen del volcán Turrialba de fondo, los especialistas realizan experimentos para explicar la actividad volcánica. Foto: Rafael Pacheco
Más viajes

Las próximas salidas de Vulcanólogo por un día están programadas para los domingos 29 de julio y 12 de agosto (Poás), 19 de agosto (Irazú y Turrialba) y 16 de setiembre (Arenal).

El valor de los tours al Irazú y Turrialba es de ¢35.000. Para los viajes al Poás el costo es de ¢40.000 y para el Arenal, el valor es de ¢50.000. Todas las actividades incluyen transporte, guía, entradas a los lugares de observación, merienda y desayuno. El almuerzo corre por cuenta de cada persona.

Para mayor información y reservaciones puede comunicarse por medio del Facebook Volcanes sin Fronteras, al correo electrónico volcanessinfronteras@gmail o a los teléfonos 8375-9575 o 6038-1545.