
A tan solo horas de que las urnas abran en todo el mundo, las emociones se encuentran a flor de piel. Las elecciones presidenciales, a realizarse este domingo 1°. de febrero, serán inauguradas en Canberra, la capital australiana, ubicada a unos 13.000 kilómetros en línea recta desde Costa Rica.
En esa embajada se reunirán varios costarricenses que residen en ese país, entre ellos Amanda Aymerich, contadora y creadora de contenido, quien vive junto a su esposo Luis Diego Elizondo, un arquitecto de profesión. La pareja reside en Sídney desde enero del 2023, cuando se mudaron por una oportunidad laboral.
Para entender la diferencia horaria que existe, es importante saber que Canberra, donde votarán, le lleva un total de 17 horas adelante a Costa Rica, es decir; allí abrirán urnas a las 4 p. m. del sábado (hora costarricense), ya que las urnas no abren a las 6 a. m. como en suelo nacional, sino que lo hacen a las 9 a. m. Esto convierte a Australia en el lugar donde se deposita el primer voto tico del planeta.
“¡Es superemocionante! Es nuestra primera vez votando aquí. Lo primero que hicimos al llegar fue cambiar el padrón electoral. Como en Sídney no hay consulado ni embajada, tenemos que viajar a Canberra, que está a unos 280 kilómetros“, afirmó Aymerich.
El esfuerzo logístico es considerable. Contó que viajarán en bus para tener mayor comodidad, ya que deberán hacerlo por unas tres horas y media de ida e igual cantidad de regreso. Es decir, recorrerán en total 7 horas de camino, una distancia equivalente a viajar desde San José hasta la frontera con Panamá, solo para ejercer su derecho al sufragio.
El domingo saldrán a las 5 a. m. (hora Australia) de su casa para llegar temprano, ejercer su voto y quedarse en la capital australiana conociendo museos y edificios importantes, ya que será la primera vez que estén en Canberra.
Además, esta será su primera ocasión votando fuera de Costa Rica, por lo que durante la época electoral han echado mano de internet para seguir muy de cerca todo lo que sucede en el país.
“Mi esposo y yo seguimos muy conectados con los noticieros de Costa Rica. Mi familia vive allá, yo crecí y estudié allá, y tengo casa allá; me sigo preocupando por el país porque todo, al final, es política”, comentó.
“He estado muy al tanto de la información y he aprovechado mi plataforma —donde comparte consejos para cabello rizado— para hacer un llamado a la gente para que salga a votar”, explicó.

Un llamado por amor
Así como Amanda y su esposo, conocen a otros costarricenses que también llegarán a la Embajada para ejercer su derecho al sufragio. Por ello, desde el otro lado del mundo, envían un mensaje a quienes aún dudan en asistir a las urnas en suelo nacional.
“Es nuestro país y nos concierne a todos. Me genera tristeza que haya gente a la que no le importa, pero que luego se queja si algo sale mal. Votar es un privilegio grandísimo que muchos países no tienen. Espero que historias como la nuestra inspiren a los que están allá a levantarse y ejercer su voto”, añadió.
Incluso, pidió que se utilice la información, la creatividad y formas estratégicas de premiar el hecho de haber asistido a votar.
“Hoy en día con un celular es imposible alegar desconocimiento. Que vean el país tan hermoso que tenemos; ese orgullo que sentimos afuera se puede perder rápidamente por una mala decisión o por pereza. Si les da pereza, ¡hagan un plan! Digan: ‘voy a votar y después mi premio es ir a desayunar con mis amigos’. Nada es imposible cuando se trata del bienestar y el futuro de uno”, sentenció Amanda.
Para Amanda y Luis Diego, el cansancio del trayecto pasa a segundo plano cuando se trata de cumplir con su patria.
El domingo por la mañana, cuando en Costa Rica haya iniciado apenas el movimiento de los guías y las banderas multicolores empiecen a ondear, en Canberra, una pequeña comunidad de ticos ya habrá dado el primer paso, marcando el camino de una jornada democrática que, sin importar océanos de por medio, une a todos en un mismo deber.

