Lysalex Hernández A.. 20 febrero
Jorge Jiménez Deredia, al centro y vestido de negro, se detuvo en cada una de las esculturas para explicarle a quienes lo acompañaron en el recorrido, alguna de las anécdotas de las piezas. Fotografía: Melissa Fernández
Jorge Jiménez Deredia, al centro y vestido de negro, se detuvo en cada una de las esculturas para explicarle a quienes lo acompañaron en el recorrido, alguna de las anécdotas de las piezas. Fotografía: Melissa Fernández

Este martes 20 de febrero, la ciudad de San José se convirtió, oficialmente, en un museo a cielo abierto, gracias a la inauguración de La fuerza y la universalidad de la esfera, la muestra con la que el escultor Jorge Jiménez Deredia cumple uno de sus más grandes sueños: acercar el arte a todos los ciudadanos, sin importar su condición social o económica, ya que lo que busca es generar un debate en torno a lo que significa ser costarricense.

“Son millones las palabras que sabía que tenía que decir un día como hoy. Son millones las emociones que hoy me invaden. Son millones los recuerdos que pasan por mi cabeza en este instante, así que solo puedo resumirlo con una sola palabra: gracias. Quiero darle las gracias a cada una de las personas que han hecho posible que hoy estemos aquí, reunidos para celebrar el arte como un escenario de debate sobre lo que significa ser costarricense en el mundo”, fueron algunas de las palabras que expresó el escultor en la plaza de la Democracia.

Su discurso, que fue presenciado por la primera dama de la República, Claudia Dobles; el alcalde de San José, Johnny Araya; el alcalde de Tegucigalpa, Nasry Asfura, además de distintos embajadores y representantes de cuerpos diplomáticos, caló hondo, principalmente, en las cientos de personas que hicieron de las gradas del Museo Nacional, el palco perfecto para presenciar uno de los momentos más importantes que ha vivido San José como vitrina de un arte de categoría internacional.

Una de ellas fue la asesora de arte para el Ministerio de Educación Pública (MEP), Elizabeth Loaiza, quien desde una banca no perdió detalle alguno de la actividad. Para ella, la importancia de que el centro capitalino se convierta en un espacio para que se exponga este tipo de arte sirve para educar a los ciudadanos, especialmente, a las nuevas generaciones.

Cientos de personas se sentaron en las gradas del Museo Nacional para presenciar el acto protocolario. Fotografía: Melissa Fernández
Cientos de personas se sentaron en las gradas del Museo Nacional para presenciar el acto protocolario. Fotografía: Melissa Fernández

“Creo que esto representa una excelente oportunidad para que los más jóvenes tengan la oportunidad de apreciar arte de calidad, hecho por un costarricense que ha expuesto en importantes lugares de todo el mundo. Iniciativas como estas promueven en ellos la conciencia de lo importante que es cuidar las piezas, esto como si les pertenecieran. En realidad, desde mi parecer, de eso se trata el trabajo de Jiménez Deredia, en desarrollar ese sentido de pertenencia a lo que implica ser costarricenses”, explicó.

Loaiza hizo esta reflexión luego de comentar lo sucedido la noche de este martes, cuando un joven, de apellidos Zúñiga Salas e hijo de un reconocido artista plástico, fue detenido por la Policía Municipal, tras rayar con la frase “todas iguales”, una de las esculturas ubicadas al costado sur del Banco Central. El hombre, de 27 años, fue presentado en los Tribunales de Justicia de San José por daños al patrimonio cultural.

Esto se trata de una exposición inclusiva, hecha para todo tipo de público, desde el que no sabe nada de arte o no tiene grandes recursos económicos. Lo que buscamos es que las personas puedan sentir y probar lo que es el arte

El mismo escultor hizo referencia al suceso, restándole importancia y asegurando, con una sonrisa en su rostro, que esto se trataba “de simples chispas del oficio”, por lo que era algo que ya estaba presupuestado que sucediera en los cinco meses que durará la exhibición, pues está previsto que culmine el 14 de julio.

“Me parece que este tiempo es más que suficiente para que las personas de todo el país lleguen a la capital a ver las obras. Como lo he dicho siempre: esto se trata de una exposición inclusiva, hecha para todo tipo de público, desde el que no sabe nada de arte o no tiene grandes recursos económicos. Lo que buscamos es que las personas puedan sentir y probar lo que es el arte, por lo que no tendrán necesidad de entrar a un museo para vivir la experiencia, sino simplemente deberán hacer el recorrido desde la plaza de la Democracia hasta las oficinas de Correos de Costa Rica”, expresó el costarricense.

El escultor explicó que en el Museo del Jade se impartirán talleres para niños y personas no videntes, ya que las esculturas se terminan con el tacto y no con la vista. Fotografía: Melissa Fernández
El escultor explicó que en el Museo del Jade se impartirán talleres para niños y personas no videntes, ya que las esculturas se terminan con el tacto y no con la vista. Fotografía: Melissa Fernández

Deredia, quien fue el guía principal en un recorrido desde el lugar en el que se llevó a cabo el acto protocolario hasta los Museos del Banco Central, en compañía de la primera dama, el alcalde de San José y el presidente ejecutivo del Instituto Nacional de Seguros (INS), Elian Villegas, aseguró que esta muestra le ha permitido enseñarle a otros “el oficio hecho destino", que inició cuando tenía 13 años.

Precisamente, una cuadrilla de cuatro operarios de la Municipalidad de San José fue la escogida para recibir una capacitación de cómo reparar las piezas, en caso de que sufran algún daño, como el ocurrido el martes en la noche. Según comentó Jorge Villalobos, coordinador de la exposición, tienen previsto todo un protocolo de seguridad para el cuido de las piezas, sin embargo, asegura, que para su sorpresa, han sido los mismos ciudadanos quienes alertan a las autoridades cuando presencian alguna situación extraña.

“El martes en la noche, en menos de hora y media, operarios de la Municipalidad de San José ya habían reparado la pieza que fue rayada, gracias a la capacitación que impartió don Jorge. Por ejemplo, ellos ya saben que las que son elaboradas en bronce no pueden ser arregladas mientras haya sol, mientras que las de mármol sí. Esos pequeños detalles son los que hacen la diferencia y que hablan de la calidad del escultor, en esa iniciativa de acercar a todos al arte”, dijo Villalobos.

Los ciudadanos se detenían frente a las esculturas para contemplarlas y conocer sus nombres. Fotografía: Melissa Fernández
Los ciudadanos se detenían frente a las esculturas para contemplarlas y conocer sus nombres. Fotografía: Melissa Fernández

El coordinador agregó que las 27 obras serán custodiadas de la siguiente forma: cada dos esculturas de bronce serán vigiladas por un policía, mientras que las que son hechas de mármol sí contarán con vigilancia fija. Al mismo tiempo invitó a los ciudadanos a que denuncien si presencian alguna situación anómala por medio de los números de teléfonos 2547-6020 y el 6116.

Al grito de “helados, helados", en medio del pito del tren, acompañado por el sonido de buses que pululan a lo largo de San José, Jorge Jiménez Deredia dio la bienvenida oficial a su mundo, en el que con el trabajo hecho a lo largo de los años, busca generar un sano debate sobre lo que significa ser costarricense en un mundo “que intenta hacernos olvidar lo que nos diferencia y nos vuelve únicos”.