Jorge Arturo Mora, AFP . 13 octubre
'El hoyo' es la primera película española que gana en la historia de Sitges. Foto: Basque Films
'El hoyo' es la primera película española que gana en la historia de Sitges. Foto: Basque Films

Las rarezas siempre son bienvenidas en Sitges. Este festival, que se realiza en la ciudad de Barcelona, da espacio tanto a producciones esperadas de corte masivo, como locuras en la gran pantalla.

Este año, la película española El hoyo fue la gran ganadora del festival. Esta película es una ácida distopía política que hizo sensación desde sus primeras funciones, y que fue coronada este sábado en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña (conocido simplemente como Festival de Sitges), el más importante del mundo en su género, con el premio al mejor filme, el de la crítica y el del público.

De paso, El hoyo se convirtió en la primera película española en ganar el premio principal en la historia de Sitges, tras combatir a otros 34 filmes en la categoría.

La cinta, que significa el debut del cineasta vasco Galder Gaztelu-Urrutia, narra la historia de Goreng, un hombre que despierta junto a su futuro compañero en el nivel 33 de una estructura de tipo carcelario atravesada por un hoyo por el que desciende una plataforma con los restos de la comida que han ido dejando los inquilinos de los niveles superiores.

A partir de ahí arranca una reflexión llena de humor sobre los límites de la solidaridad entre los niveles superiores e inferiores; un retrato ácido y despiadado de lo mejor y lo peor de la naturaleza humana.

“Me gusta decir que es un thriller de ciencia ficción con mensaje, y no al revés, porque una película solo con mensaje me sugiere tostón”, dijo el director, que rodó la película en Bilbao con medios reducidos. A pesar de su producción de bajo presupuesto, la cinta ya ha sido comprada por el gigante estadounidense Netflix.

Otros filmes de interés

Además de El hoyo, el cine español de género también destacó en Sitges con propuestas tan originales como Ventajas de viajar en tren, de Aritz Moreno, una serie de improbables relatos encadenados; y Cuerdas de José Luis Montesinos, en la que una joven tetrapléjica queda atrapada en su casa junto a un perro rabioso.

El premio Blood Window, que reconoce la mejor película latinoamericana del certamen, fue para Breve historia del planeta verde, del argentino Santiago Loza, que combina una historia de extraterrestres con una reflexión sobre la transexualidad, en la forma del viaje de Tania, una chica trans que regresa de Buenos Aires a su pueblo natal junto a dos amigos.

De la presencia latinoamericana también destacó Huachicolero del mexicano Edgar Nito, que aborda el tema del tráfico de combustible en México desde el punto de vista de un adolescente de 14 años.

Tampoco faltaron invitados de marca, como el actor estadounidense Sam Neil, conocido entre otros por Jurassic Park y El Piano, y que en esta edición, la número 52 del festival, recibió un premio honorífico.

El festival también acogió a Aaron Paul, conocido por sus papeles en Breaking Bad y Bojack Horseman. El intérprete llegó a promocionar El Camino, cinta que retoma la historia de su personaje Jesse en el universo de Breaking Bad.