Alexánder Sánchez. 20 diciembre, 2018
En todo su esplendor he aquí a Aquaman (Jason Momoa). Un fornido paladín de los mares. Rola para LN

Desde las profundidades del océano, un rey con escamas batallará en una guerra que parece perdida. Aquaman no solo planea salvar el mundo submarino que lo rodea, también se juega la vida para salvar el Universo Extendido de DC Comics.

Mediocres resultados en taquilla, guiones cuestionados fuertemente y las recientes renuncias de Henry Cavill como Superman y Ben Affleck como Batman, ponen dura la tarea al soberano de Atlantis.

Ah, y si a eso le sumamos estar estar siempre por debajo del zapato de Marvel –al menos en materia fílmica–, digamos que el héroe de Aquaman (2018) ya no solo lucha por la justicia; lucha por el honor.

En su primera película en solitario, pues Aquaman ya tuvo apariciones en Batman v Superman: Dawn of Justice (2016 ) y en Liga de la Justicia (2017), el soberano de los mares vuelve a la acción interpretado por Jason Momoa. Así queda atrás la imagen bonachona y rubia del personaje que nos maravilló en los cómics y que se instaló en nuestras memorias gracias a las recordadas series de televisión.

El que viajaba en un tierno caballito de mar ahora es mechudo, rudo y musculoso, casi como una estrella de rock a punto saltar al escenario. En otras términos es Arthur Curry, álter ego de Aquaman, un tipo enorme al que le encanta chapotear en el agua y que por cuestiones del destino se entera de que es el heredero del reino submarino de Atlantis.

Con esa inesperada noticia, Curry, quien es mitad humano y mitad atlante, no escatima en explorar sus orígenes y se entrega por completo a lo que su nueva condición de vida le exige.

Eso sí, en Aquaman, cinta dirigida por James Wan (El Conjuro), el paladín debe reclamar antes su constancia de nacimiento a su madre exiliada, la reina Atlanna (Nicole Kidman), y combatir a su hermano Orm (Patrick Wilson) por el liderazgo del reino.

No le será fácil convertirse en superhéroe, ni mucho menos en rey, pero para eso será ungido con el magnánimo poder de los siete mares.

“Cuando Zack Snyder (productor del filme) me dijo que sería Aquaman, ojalá hubiera tomado una foto de mi cara”, dijo Momoa, quien actualmente tiene 39 años de edad.

“Creí que quería que interpretara a un villano. Cuando dijo que era Aquaman, simplemente no podía creerlo”, agregó.

Momoa se emociona no solo por encarnar a su ídolo de la niñez, también porque de Aquaman hay muchas cosas que contar todavía. Luego de esta cinta lo veremos en una nueva secuela de Liga de la justicia y, si todo sale bien, algunas nuevas películas de Aquaman también.

“Es más. Ni siquiera vemos a Aquaman como el rey de Atlantis en esta nueva cinta, sino hasta el final”, comentó.

El viaje de Aquaman (Momoa) y Mera (Amber Heard), en busca del Tridente, estará lleno de complicados y peligrosos escollos. Cortesía de Rola

Lo interesante es que el Aquaman de Momoa no es un tipo bidimensional con una capa tradicional de justiciero. “Es más bien un héroe reacio”, comentó Momoa en una reciente entrevista.

De hecho, el primer obstáculo que Arthur Curry enfrenta en el nuevo filme es superar su desinterés por involucrarse en los problemas de los demás. No importa si son los de Atlantis, o los del mundo de la superficie.

“Hasta ahora, Curry se ha sentido satisfecho actuando como una especie de súper poderoso lobo solitario, eligiendo sus propias batallas acuáticas y evitando involucrarse en cualquier tipo de guerra civil mundial”, detallan las notas de producción del filme.

Pero el caso es que Curry lo tendrá que hacer, sí o sí. Primero se retará a sí mismo para probarse como un ser digno del trono de Atlantis, pero sobre todo para intentar unir a dos mundos separados: el de los humanos con el submarino.

Es hacer eso, o dejar que el malvado del rey Orm y su sed de poder acaben con todo.

Titánica tarea tendrá el paladín. Se trata de una misión que comenzará buscando el Tridente de Atlan, un artefacto mágico que perteneció al primer gobernante de Atlantis.

Es que el Tridente tiene una particularidad, solo el verdadero rey de Atlantis puede empuñarlo. Eso lo sabe bien Vulko (Willem Dafoe), un consejero real que intentará guiar al chico al poderoso artefacto.

El mundo marino de Aquaman se ve así. Cortesía de Rola

“Vulko es un maestro, estadista y un puente entre las antiguas y las nuevas tradiciones atlantes. Está ligado al trono, ahora con el rey Orm, pero siente un conflicto, así que hay un poco de esta intriga de la corte, por así decirlo”, dijo Dafoe.

“Como algo salido de Shakespeare, trabaja en ambos lados contra lo que está en el medio ”, agrega el intérprete, nominado al Óscar en tres ocasiones.

Pero para para obtener el Tridente, Aquaman no estará solo, contara contará con una aliada de nombre Mera, una feroz guerrera encarnada por la actriz Amber Heard.

“Desde el principio son compañeros, y aunque sus personalidades son combativas, entre ellos se desarrolla una dinámica divertida y de respeto mutuo. No hay duda de que necesitarán que ambos trabajen juntos, para que Arthur alcance por completo su destino”, dijo Heard, quien el 2015 brilló en uno de los papeles principales de la película La chica danesa.

Mera es fuerte, agresiva y autosuficiente. En muchos momentos de la cinta, Aquaman agradecerá al cielo que esté de su lado.

Nicole Kidman es Atlanna, la madre de Aquaman. Cortesía de Romaly
Muy Momoa.

Para Jason Momoa, encarnar a Aquaman fue una experiencia con la que se identificó completamente. El viaje que hace el personaje a su más tierna niñez, hace muchos clics con su historia personal.

Momoa nació en Honolulú, pero, de niño, se mudó con su madre a Norwalk, Iowa, donde se sintió como pez fuera del agua.

“Me identifiqué con el hecho de sentirme distinto. Es un fenómeno. Está solo”, comentó el intérprete.

“También soy alguien que literalmente vino de dos culturas distintas. Cada cultura no interactuaba con la otra. No puedes encontrar conexiones aparentes entre Hawái e Iowa. Los habitantes de un lugar no conocen a los del otro”, agregó.

Pero más allá de las conexiones personales que tiene Aquaman con Momoa, existe otro elemento más general que emociona al actor y a todos los miembros de la producción: el mensaje ecológico.

Además de controlar los siete mares, el rey Orm desea tomar control sobre el mundo de la superficie por la contaminación a la que los humanos someten a los océanos.

“No es tema muy explícito o que se trate de forma exagerada en la cinta, pero el filme incluye un buen debate contemporáneo sobre este polémico problema”, expresó Dafoe.

Los orígenes de Aquaman son explorados en la nueva película. Cortesía de Romaly
Cal y arena.

Tras su estreno en Estados Unidos, Aquaman ha recibido malas y buenas críticas internacionales. Algunos expertos aplastan la cinta y otros la salvan de la catástrofe.

“Quizá sea la película más consistente de la franquicia DC”, asegura Forbes, mientras Collider apuntas que es de las cintas más entretenidas del año.

Pero los tomates podridos caen por parte de IndieWire, quien dice que Aquaman imita a Thor “de una forma vergonzosa”, y de Telegraph, que la cataloga como “decepcionante”.

“Parece una versión gigante de los objetos cursis que se ponen en las peceras. Es una película que apenas sale a respirar”, agrega la revista británica.

En todo caso, ante críticas tan disímiles, es mejor que sea usted el que brinde su propio veredicto sobre el filme. Lo puede hacer con toda su familia –pues es una cinta para todo público–, en formatos 2D, 3D y Imax en todos los cines del país.

El viaje de Aquaman y Mera, en busca del Tridente, estará lleno de complicados y peligrosos escollos. Rola PARA LN