Monserrath Vargas L.. 24 marzo
Foto: shutterstock
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El avance tecnológico pisa el acelerador y la analítica, automatización, biotecnología e Internet de las Cosas, entre otras tendencias, dejan de ser conceptos lejanos para convertirse en el día a día de personas y empresas, dando paso a la Cuarta Revolución Industrial o industria 4.0 como también se le conoce.

Si seguir el ritmo a esos avances es difícil para las compañías, también lo es para las universidades y otros centros de enseñanza, que procuran incorporar la tecnología en el aula y brindar cursos de actualización y certificaciones para preparar el recurso humano calificado, necesario en este nuevo contexto.

Esa no parece ser una tarea sencilla, pues cada vez más, “las empresas buscan la intersección entre varias disciplinas (carreras híbridas), y, además, se ve un enfoque hacia el desarrollo de competencias específicas y conocimiento técnico que pueda ser certificado”, apuntó Diana Salazar, Gerente de Servicios de Clima de Inversión de Cinde, la Agencia de Promoción de Inversiones en Costa Rica.

Con esa visión de puestos coinciden los tipos de vacantes más populares que se esperan para el 2025, mencionados por Jorge Hernández, consultor de EY, en un conversatorio sobre el futuro del empleo en la Universidad Hispanoamericana en febrero de este año.

Entre esos puestos destacan: profesores independientes, agricultores urbanos, especialistas en diseños para impresoras 3D, cuidador de adulto mayor, diseñadores de experiencias de realidad virtual, mantenimiento del hogar y triber profesionales (profesional independiente que se especializa en armar equipos de proyectos específicos).

Mientras tanto, universidades como la Estatal a Distancia (UNED) procuran que sus estudiantes tengan acceso y se familiaricen con la industria 4.0, según comentó Carlos Arguedas Matarrita, coordinador del Laboratorio de Experimentación Remota de esa casa de estudios.

Allí ofrecen a los universitarios la posibilidad de utilizar laboratorios remotos, a los que pueden acceder y en los que los que hacen experimentos por medio de Internet.

En el Laboratorio de Experimentación Remota de la UNED los alumnos aprenden de la Industria 4.0. Foto:Jorge Castillo
En el Laboratorio de Experimentación Remota de la UNED los alumnos aprenden de la Industria 4.0. Foto:Jorge Castillo

Este tipo de plataformas también le permiten a los docentes como Arguedas tener acceso a Big Data o grandes cantidades de información para saber qué está haciendo el estudiante y cómo lo está haciendo. “Esto permite tomar decisiones, mejorar en el momento e ir progresando en los procesos, no solo industriales sino educativos”, manifestó el docente.

Otra de las estrategias utilizadas por universidades como Cenfotec es la de mantenerse pendientes de las tendencias, para ofrecerle alternativas a sus estudiantes y también escuchar las demandas de estos.

“Tenemos desde carreras en pregrado, hasta maestrías, así como cursos de actualización profesional que van reuniendo todas estas temáticas del momento y certificaciones profesionales. Ahorita está muy metido todo lo que es la analítica de datos, ciberseguridad, el desarrollo de software, entre otros”, comentó Ingrid Chavarría, coordinadora de admisiones de la Universidad Cenfotec.

Por otro lado, instancias como el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) tienen claro que este nuevo contexto requiere de investigación y análisis de buenas prácticas en otras latitudes, para orientar su propuesta formativa, a las necesidades actuales y futuras del mercado.

Carmen González, encargada del proceso de Planeamiento y Evaluación en el INA aseguró que para junio de 2019 esperan “tener un instrumento que nos permita hacer estudios prospectivos (aquellos que se inician en el presente y cuyos resultados se analizan luego de un tiempo), para hacer toma de decisiones reales con lo que el mercado demanda”.

Asimismo, explicó que cuentan con “un laboratorio de innovación para la creación de prototipos en 3D, otro de energías renovables y un programa de técnico en eficiencia energética. También con un técnico especializado en vehículos híbridos y eléctricos (para atender las necesidades de la industria 4.0)”, comentó González.

Infografía
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Despacio pero con prisa

Sin embargo, la velocidad con que responden los centros de enseñanza y las universidades no siempre es suficiente, según Alberto Mainieri, líder de operaciones país de IBM. “Entonces lo que estamos haciendo como empresa es que tenemos procesos muy fuertes de transformación de habilidades: tomamos las básicas y las transformamos para los trabajos del futuro en cosas: como Blockchain, ciberseguridad, inteligencia artificial, big data”.

Siguiendo la línea que menciona Mainieri, compañías como HP también optan por tomar el recurso humano que se une a sus filas y por medio de programas de desarrollo interno intentan dotarlos de habilidades que les ayuden a entender y prepararse para el cambio que demanda la Cuarta Revolución Industrial, según explicó Marianela Alvarado, gerenta general de HP Costa Rica.

Un factor que parece repetirse en la mayoría de quienes opinan sobre el tema es la importancia de que al lado de las habilidades técnicas, caminen también las habilidades blandas.

Nicolás Zuzenberg, gerente de Recursos Humanos de HP aseguró que el contexto de la industria 4.0 requiere “de personas que no tengan aversión al riesgo, que cuenten con la capacidad de reinventarse y salir de la caja, y que no solo apuesten a mejoras incrementales sino disruptivas”.

La Industria 4.0 requiere de personas que no tengan aversión al riesgo, que cuenten con la capacidad de reinventarse y salir de la caja, y que no solo apuesten a mejoras incrementales sino disruptivas, Nicolás Zuzenberg, gerente de Recursos Humanos de HP.

Mientras que Vivian Arias, directora de Innovación y Estrategia en CoopeServidores prefiere llamarlas en lugar de blandas, habilidades esenciales. “Antes lo que tenía más peso era el título universitario, ahora estas habilidades son partes esenciales de lo que tenemos que tener los colaboradores, como el pensamiento estratégico (por ejemplo)”.

Según ella, para quienes temen ser desplazados por la transformación digital es preciso “aprender a reaprender”, aunque también comentó que no hace falta volver a estudiar una carrera de cero, pues la época brinda la ventaja que hay mucho conocimiento al alcance de la mano.

En sitios como The Talent Place de Cinde se difunden algunas alternativas de formación gratuitas y a bajo costo, impartidas por universidades o centros de estudio de renombre, que pueden permitir a los trabajadores hacerse cargo ellos mismos de su formación continua.

Además de este tipo de entrenamiento, Cinde recomienda el dominio de un segundo o tercer idioma, para destacar en esta cuarta revolución industrial.