
Iván Horacio Jackson Núñez, una de las víctimas del triple homicidio ocurrido este fin de semana en San Mateo de Alajuela, fue condenado en 2016 a ocho años de prisión por el delito de posesión agravada de droga para el tráfico internacional.
El sujeto fue detenido el 17 de diciembre del 2013 y permaneció en prisión preventiva durante tres años, hasta que el Tribunal Penal de Limón lo acreditó como responsable de cometer el delito.
Así consta en un recurso de habeas corpus que se interpuso ante la Sala Constitucional en favor de Jackson, el 19 de diciembre del 2016. En ese momento el hombre alegaba que la prórroga de la prisión preventiva después de haber cumplido tres años de reclusión superaba ya los plazos que establece la Ley contra la Delincuencia Organizada.
Los magistrados declararon sin lugar el recurso y explicaron que no hubo violación a sus derechos fundamentales, dado que, reiteradamente, la Sala Constitucional había resuelto que una sentencia condenatoria podía constituir base suficiente para que el tribunal sentenciador impusiera la prisión preventiva “a fin de garantizar la ejecución de la pena impuesta, en caso que la sentencia condenatoria adquiera firmeza”.
Solo la magistrada Abdelnour Granados salvó parcialmente el voto en ese entonces.
Además, publicaciones de La Nación en el 2016 indican que, de 17 personas detenidas por tráfico internacional de drogas, 10 aceptaron el delito en procesos abreviados. Dos fueron condenados y cinco absueltos por duda.
Los dos condenados fueron Jorge Bonilla e Iván Jackson, a quienes se les acreditó su participación en una banda que traficaba coca desde Colombia y marihuana de Jamaica, para el consumo local y para reenviar a Europa.
En aquel momento se acusó a la organización de infiltrar el Banco de Costa Rica (BCR), al reclutar cajeros con el fin de financiar el trasiego de droga.
Jackson Núñez, de 52 años, era oriundo del Caribe pero se mantenía con frecuencia en la zona del Pacífico. El hombre era casado y padre de tres hijos, uno de ellos de apenas tres años. Según reportes registrales, participaba en una sociedad dedicada al alquiler de maquinaria para construcción.
Este sujeto apareció la madrugada del sábado asesinado en una finca en el Monte del Aguacate junto a dos víctimas más identificados como Harold Fabricio Raga Monroe, de 52, y Andrey Castro Bonilla, de 47.
Los tres estaban en las afueras de un vehículo pick-up que fue lanzado a un precipicio, tenían sus manos atadas, bolsas de plástico en la cabeza y lesiones de bala en distintas partes del cuerpo.
La principal línea de investigación de la Policía Judicial apunta a que el móvil del homicidio fue un ajuste de cuentas relacionado con narcotráfico.
Colaboró en esta información Vanessa Loaiza.
