
De los 63 objetivos del Ministerio Público, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Policía de Control de Drogas (PCD) en el Caso Leviatán, por narcotráfico, solo queda un hombre por detener.
Se trata de José Rafael Hurtado Leal, de 60 años, quien aparentemente se desempeñaba como transportista dentro de la organización y habría huido hacia Nicaragua antes de que las autoridades ejecutaran los 65 allanamientos para desarticular la presunta estructura a la que pertenece, el martes 28 de julio.
El ministro de Seguridad, Gerald Campos, explicó que esa es la principal teoría sobre el paradero de este sujeto.
Según la investigación, el grupo operaba como una especie de agencia criminal que cobraba $250.000 por cada contenedor contaminado con cocaína que lograba zarpar desde la Terminal de Contenedores de Moín hacia Europa y Estados Unidos.
Las autoridades les decomisaron aproximadamente 14,5 toneladas de droga en tres años.
Hurtado es de nacionalidad nicaragüense, pero se presume que residía en Esparza, Puntarenas. Antes de huir, aparentemente habría abandonado su cabezal en una estación de servicio en Caldera.
La mañana de este jueves, la hija del extraditable Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca, Melanie Fabiola Bell Ramírez, se entregó en los Tribunales de Justicia de San José junto a su pareja y presunto cabecilla de esta banda, Joseph Eduardo Casanova Duartes.
A Bell Ramírez se le investiga por legitimación de capitales.
Además, se entregó en Limón otro de los presuntos integrantes que permanecía en fuga, identificado por el Ministerio Público como Alexander Fernando Chinchilla.
