
La Fiscalía de Heredia confirmó que el sospechoso de agredir a una jueza deberá irá a juicio, en pocos meses, por otro caso relacionado con presuntos actos violentos en contra de un matrimonio de vecinos suyos.
El Ministerio Público aclaró que la causa seguida contra el hombre de apellidos Ulloa Borrero, bajo el expediente N.° 25-001548-0369-PE, en el que figura como ofendida la jueza Kattia Carballo, es el único proceso activo relacionado con la agresión ocurrida el 17 de abril pasado.
No obstante, el imputado enfrenta otro proceso penal, el expediente N.° 19-002501-0369-PE, por los presuntos delitos de agresión con arma y amenazas agravadas contra un matrimonio.
Ese juicio está programado para celebrarse entre el 8 y 9 de octubre del 2026, en el Tribunal Penal de Heredia.
Además, el Ministerio Público confirmó que Ulloa Borrero fue acusado en el 2020 por una aparente resistencia a la autoridad; sin embargo, esa causa fue archivada tras el cumplimiento de una medida alterna.
Más víctimas
La agresión contra la jueza incentivó a que otras supuestas víctimas también contaran sus experiencias con Ulloa Borrero a lo largo de 15 años.
Varias vecinas del residencial Lomas de San Pablo aseguraron a La Nación que el patrón de conducta que sufrió la juzgadora, ya lo habían experimentado ellas durante más de tres lustros.
“Estamos sumamente preocupados con esta situación del señor Ulloa, porque durante más de 15 años hemos sido víctimas de sus acosos”, relató una vecina, quien pidió mantener en reserva su identidad. “En reiteradas ocasiones las vecinas hemos interpuesto denuncias a nivel judicial en contra de esta persona, porque lo que vivió la jueza lo hemos experimentado nosotras durante todo este tiempo”, agregó.
Según su testimonio, las agresiones incluían gritos, amenazas, ataques contra adultas mayores, daños a vehículos con clavos, cloro y pintura, y el uso de perros para intimidar a mujeres.
“Hemos optado por ni siquiera caminar por la acera frente a su propiedad, porque en otras ocasiones ha habido mujeres a las que les ha tirado los perros”, detalló.
La vecina también señaló que el imputado, quien tiene una academia de natación en la zona, dañaba vehículos de quienes se estacionaban cerca de su propiedad. “Si alguien aparca alrededor, los carros aparecen con llantas estalladas”, precisó.
Indicó además, que su principal temor y el de otras afectadas, es que en caso de prosperar la apelación de la prisión preventiva impuesta a Ulloa, se le otorgue la posibilidad de cumplir una medida cautelar en el residencial.
“Eso nos sigue exponiendo al acoso y a las agresiones que hemos vivido durante años. Nos sentimos con miedo, principalmente las mujeres”, recalcó.
Entre los hechos que describió la denunciante figura la persecución de una habitante del residencial: “La persiguió con una pistola, en moto, y le gritaba improperios. Si las mujeres estaban casadas, iba a generar problemas a la casa cuando el esposo no estaba”.
‘Sus acciones no eran espontáneas, las planeaba’
Otra vecina, quien también pidió reservar su identidad, describió lo que, según ella, era el método del imputado.
“Sus acciones no eran espontáneas, las planeaba. Buscaba momentos y lugares sin testigos o sin vigilancia para generar situaciones de intimidación”, afirmó.
De acuerdo con su relato, Ulloa Borrero la grabó sin su consentimiento en reiteradas ocasiones, la amenazó de muerte, le obstaculizó el paso en la vía pública con su vehículo y la sometió a un patrón de acoso psicológico sostenido, que la llevó a llamar repetidamente al 9-1-1.
“Llegué a acumular varios expedientes judiciales en los Tribunales de Heredia”, dijo y agregó que la falta de testigos respondía, en parte, al temor que el imputado generaba: “Por su forma de intimidar, caracterizada por una actitud agresiva, generaba miedo en algunas personas, lo que podría explicar por qué no intervenían ni se atrevían a denunciar”.
También señaló que la contextura física del hombre, “corpulento y de buena estatura”, acentuaba la sensación de intimidación durante los episodios de acoso.
Ulloa Borrero cumple tres meses de prisión preventiva impuestos por el Juzgado Penal de Heredia, la noche del 20 de abril, por los supuestos delitos de tentativa de femicidio y amenazas contra mujeres, hechos que se le atribuyen en el caso de la jueza Carballo.

