
“Nos vimos obligados a abandonar nuestra casa”, relató un matrimonio que denunció haber sido víctima de amenazas por parte del sospechoso de agredir a una jueza de ejecución de la pena el viernes 17 de abril.
Los hechos habrían ocurrido entre 2018 y 2019; en ese último año, los afectados presentaron la denuncia ante la Fiscalía de Heredia.
El hombre de apellidos Ulloa Borrero fue detenido el fin de semana por el caso de la juzgadora y la noche de este lunes le impusieron tres meses de prisión preventiva por tentativa de femicidio y amenazas contra mujeres.
Según la pareja, que pidió mantener su identidad en reserva, los conflictos iniciaron cuando podaron un árbol en la colindancia de su propiedad, en vía pública, en el residencial Lomas de San Pablo, en San Pablo de Heredia.
De acuerdo con su declaración ante el Ministerio Público, el árbol había sido sembrado a solicitud de Ulloa Borrero ante el departamento ambiental de la Municipalidad.
La poda, explicaron, se hizo por seguridad, ya que el árbol obstaculizaba el paso peatonal, el acceso a la vivienda y la visibilidad de las cámaras comunitarias. La familia se vio afectada por varios intentos de robo.
Según su relato, a partir de ese momento comenzaron las amenazas y agresiones frente a su vivienda. Según relataron, eran vigilados y perseguidos, escuchaban gritos desde la vía pública y su vehículo era interceptado.
También denunciaron acciones para amedrentarlos, con referencias a posibles daños graves. El sospechoso, presuntamente, les decía frases como: “Esto no se queda así, ustedes van a pagar muy caro”, “se van a arrepentir” y “cuídese porque la van a encontrar tirada igual o peor que el árbol”.
Añadieron que en una ocasión el hombre habría colocado un perro muerto a la par de su vivienda y, días después, los interceptó para preguntarles “si les había gustado el regalito” y advertirles que así iban a quedar.
La denuncia formal se presentó en septiembre de 2019. Según su versión, el caso ha sido pospuesto en reiteradas ocasiones. Debido a la situación, la pareja aseguró: “Nos vimos obligados a abandonar nuestra casa”.
Los afectados sostienen que las amenazas también alcanzaron a otros vecinos. En su narración de hechos precisaron que Ulloa habría derribado cámaras de seguridad y amedrentado a integrantes de la junta directiva del residencial, lo que debilitó la vigilancia comunal en la zona.
Asimismo, afirmaron que el hombre presuntamente intimidaba a oficiales de la Fuerza Pública y a funcionarios municipales, incluso durante reuniones comunitarias. En una ocasión Ulloa Borrero fue detenido por la policía debido a estos comportamientos, lo cual quedó registrado en una de las cámaras.
Tras la eliminación del sistema de cámaras del residencial, la pareja instaló dispositivos de vigilancia en su propiedad. Posteriormente, indicaron, fueron objeto de un recurso de amparo en la Sala Constitucional por supuesta invasión de privacidad. La queja fue declarada sin lugar por los magistrados, ya que las cámaras apuntaban únicamente hacia la entrada de su vivienda.
Intervenciones policiales
Luis Moncada, jefe de la Policía Municipal de San Pablo de Heredia en esa época, recordó que en varias ocasiones debieron intervenir en conflictos en los que figuró Ulloa Borrero. “Esta persona hizo todo el propósito para quitar las cámaras de bioprotección en la cercanía de un local ahí en San Pablo”, indicó.
Moncada, actual jefe de la Policía Municipal de Santa Ana, agregó que atendieron “múltiples ocasiones por agresiones”, así como una detención por resistencia. “En lo personal, fui víctima de persecución por parte de este hombre”, dijo.
Añadió que, debido a las agresiones, al menos dos vecinos vendieron sus viviendas, entre ellos el matrimonio que conversó con este medio.
