La tarde de este viernes 1.° de mayo, un niño de dos años ingresó grave al Hospital Nacional de Niños (HNN), debido a un balazo que recibió en la cabeza, minutos antes de las 5:30 p. m., cuando estaba junto a su madre en las afueras de su casa, en Pavas.
La mujer y el niño habrían sido abordados por dos gatilleros que viajaban en una bicimoto. Por el momento, se desconoce el motivo por el cual, los hombres habrían comenzado a disparar indiscriminadamente contra ellos.
El niño habría sido llevado primero en una vehículo particular hasta la Estación de Bomberos de Pavas y, tras una valoración inicial, los cuerpos de emergencia lo llevaron de inmediato al hospital pediátrico para recibir atención especializada.
De acuerdo con la Policía Judicial, la madre del menor resultó ilesa.
Otros dos menores en medio de balaceras
En las últimas dos semanas trascendieron dos reportes de menores de edad que quedaron atrapados en balaceras. El más reciente ocurrió el 26 de abril, cuando un gatillero ingresó a una vivienda en Liberia, llegó hasta uno de los cuartos y encontró a Jefferson Céspedes Martínez, de 22 años, cargando a su hijo de tres años en brazos.
La presencia del chiquito no impidió que el atacante abriera fuego dentro de la casa y, producto de la balacera, Céspedes falleció en el lugar.
Durante el tiroteo, una de las balas alcanzó también al menor, por lo que fue trasladado de emergencia al centro médico de la zona y luego al Hospital Nacional de Niños, donde hasta el pasado jueves se mantenía hospitalizado.
Aunque el gatillero continúa sin identificar, el Ministerio Público confirmó que solicitará medidas cautelares contra un sujeto de apellido Cruz, quien estuvo en las cercanías de esa casa el día del ataque y se habría desplazado hasta el lugar junto al homicida.
Fallecidos dentro de vehículo
Tan solo dos días antes de este hecho, aparecieron Roger Rosales Rodríguez, de 41 años, y su hijo, de 12, fallecidos dentro de un vehículo en Macacona de Esparza, en Puntarenas.
Ambos presentaban heridas de bala en la cabeza y extremidades, provocadas por fusiles AR-15, AK-47 y pistola calibre 9 milímetros. En la escena, las autoridades también ubicaron casquillos calibre 5.56.
De acuerdo con información policial, Rosales era considerado un sujeto de interés para el Organismo de Investigación Judicial. Se le vinculaba con la administración de varios puntos de venta de droga, conocidos como búnkeres, en sitios como La Calderón, Rosal y La Cima. Además, había cumplido una condena por homicidio.
Según reveló este medio en setiembre del año anterior, entre el 2021 y el 2024, 438 menores de edad llegaron a las salas de emergencias con heridas de bala, según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social. En ese primer año se registraron 79 casos, cifra que siguió un crecimiento sostenido hasta el 2024, cuando el número ascendió a 144. Esto equivale a un herido cada 2,5 días.
