
Junieysis Adely Merlo Espinoza, una joven nicaragüense presuntamente asesinada por su pareja en Costa Rica, acudió al Juzgado Contravencional de Santa Ana en marzo del 2025 para solicitar medidas de protección en contra del único sospechoso de su muerte, de apellidos Ramírez Calvo.
De acuerdo con el Poder Judicial, las medidas de protección entraron en vigencia el diez de marzo del año anterior y vencieron el mes pasado, en esa misma fecha.
Aunque la causa ya fue archivada, las medidas consistieron en una orden de protección policial y una advertencia de no agredirla de ninguna forma (física, psicológica, patrimonial o sexual).
A ello se agregó la prohibición de insultarla, amenazarla o perturbarla, ya sea personalmente o por medio de terceras personas, por teléfono, mensajes de texto, correo electrónico, redes sociales o cualquier otro medio.

Las medidas se impusieron luego de una valoración de riesgo, de acuerdo con los hechos que la joven narró cuando acudió en busca de ayuda.
El Poder Judicial precisó que, después de esa solicitud, no se registró ninguna otra por parte de la mujer.
Junieysis llevaba ya una semana desaparecida en Costa Rica cuando su cuerpo apareció, la madrugada de este jueves, enterrado en una fosa dentro de un lujoso condominio en Santa Ana, donde vivía con sus dos hijas gemelas, de cuatro años, y Ramírez, padre de las niñas.
El sujeto quedó detenido como sospechoso del delito de femicidio.

El padre de la joven, Maximiliano Merlo, y su hermano, Ariel Merlo, narraron a este medio que Junieysis vivía violencia doméstica y que el sujeto era, en apariencia, posesivo y agresivo con ella.
Su hermano incluso le pidió que regresara a Nicaragua, luego de presenciar malos tratos por parte de Ramírez.
