El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) duda de las explicaciones brindadas por Francisco Campos Aguilar, abogado de MECO y pareja sentimental de la exfiscala general Emilia Navas, para justificar por qué él estaba en la sede de la constructora, en La Uruca, el día en que ocurrieron los allanamientos del Caso Cochinilla.
El pasado 25 de junio, 11 días después de los allanamientos, Campos le dijo a Diario Extra que la mañana del 14 de junio, mientras circulaba por el puente de la platina, en la autopista General Cañas, recibió una llamada de Alejandro Bolaños, gerente comercial de la constructora MECO, en la que este le advertía que agentes del OIJ estaban frente a la sede de la empresa, localizada 150 metros al norte del Hotel San José Palacio. Campos aseguró que se desvió de inmediato de su ruta en la intersección del Monumento al Agua y se apersonó en la constructora, donde se encontró con fiscales y la jueza a cargo de la diligencia.
Sin embargo, esas declaraciones con las que supuestamente aclaró cómo se enteró tan rápido de las pesquisas fueron analizadas y puestas en entredicho en el Informe Policial RSI 036-I-SEC2-2021, del cual La Nación tiene copia.
En ese informe se explica que el allanamiento en MECO empezó a las 7:05 a. m. del 14 de junio con la detención de varios funcionarios de la constructora y que Francisco Campos fue notificado a las 7:10 a. m. en vía pública, frente a la sede de la compañía. Esto implica que el defensor, según sus declaraciones a Diario Extra, habría tardado unos cinco minutos en recorrer los 4,5 kilómetros que distan entre el puente y la compañía.
Empero, agentes del OIJ realizaron el mismo recorrido mencionado por Campos, varias veces, en días distintos y en horario de 6 a. m. a 7 a. m. y determinaron que se demoran entre 18 y 20 minutos en completar ese trayecto, ya que todos los días hay congestionamiento vial en el desvío entre la General Cañas y Circunvalación (Monumento al Agua).
En cuanto a la supuesta llamada telefónica, el informe también demuestra que la misma nunca se concretó porque desde el ingreso de los funcionarios judiciales a MECO, Alejandro Bolaños no tuvo más acceso a su teléfono celular. Además, al revisar las llamadas entrantes al celular del abogado, se comprobó que ese día no hubo comunicaciones entre ambos.
“Lo que sí se logró establecer es que lo dicho por el señor Francisco Campos Aguilar a Diario Extra en torno a su participación en el allanamiento a la empresa MECO el 14/06/2021, no concuerda en lo absoluto con la realidad de las cosas, pues claramente mediante las entrevistas realizadas tanto al personal del OIJ así como a la jueza penal encargada del allanamiento en ese lugar, se determinó que la hora de llegada al sitio por parte de los funcionarios judiciales se dio a eso de las 07:05 horas y por parte del suscrito se hicieron distintos recorridos desde el “puente la platina” hasta la empresa MECO, siguiendo la misma ruta realizada ese día por Francisco Campos Aguilar, donde se estableció que el tiempo “normal” o habitual para llegar de un lugar a otro es de entre 18 a 20 minutos.
(...) “Esto sin dejar de lado el hecho de que la supuesta llamada de la que él hace mención que recibió por parte de Alejandro Bolaños no tiene ningún sentido, puesto que desde el ingreso de los funcionarios del OIJ a la empresa (07:05 horas) le negaron el acceso al teléfono celular a ese sujeto, lo cual se demuestra también en el estudio telefónico donde queda en evidencia que no existieron comunicaciones entre Campos Aguilar y Bolaños Salazar para el día del allanamiento”, concluyó el informe.
Cabe agregar que ese día, dada la rapidez con la que Campos llegó a la sede de MECO, fue el único abogado de todos los investigados en este caso que fue notificado directamente de las diligencias.
Francisco Campos, por su parte, insistió en que es incorrecto afirmar que se tarda entre 18 y 20 minutos desde el puente de la platina a MECO, aseguró que él hizo ese recorrido en días pasados y que como máximo se dura ocho minutos. En cuanto a la llamada de Alejandro Bolaños, aclaró que la misma no se observa en los registros telefónicos porque fue por WhatsApp y antes de que le decomisaran el teléfono.
“No quiero faltarle el respeto al investigador, no sé si fueron en carreta o en bicicleta, porque todos los días hago esa ruta, y de mi casa en Alturas de Cariari a mi oficina que queda 100 metros sur de Matute Gómez, llego en 20 minutos todos los días. No puedo durar 18 minutos a MECO, eso es imposible.
“(...) Le puedo asegurar que no tengo nada que ocultar y que estoy a la espera de que se pueda concluir con la investigación de mi teléfono, para que se acredite lo que he dicho. No le comuniqué a nadie, me enteré después de salir de mi casa, cuando me dirigía a mi oficina. Se va a acreditar que fue con Alejandro Bolaños, que simplemente me llamó para comentarme que estaban allanando la casa de don Abel González, que si yo podía trasladarme. Le dije que se asomara por la ventana, que me extrañaba mucho que no estuvieran allanando la oficina de don Abel; entonces me dijo que ahí estaban y lo que tardé en llegar ahí fueron cuando mucho siete minutos”.
“(...) Le puedo asegurar que Emilia ni tan siquiera tenía conocimiento de ese caso. Me parece que el fiscal actuó de manera correcta en pedirme el celular, en decomisarlo, como quieran llamarlo”, dijo Campos en una entrevista telefónica con La Nación.

Hipótesis del OIJ
A la hora del allanamiento, a las 7:05 a. m., Campos solo recibió una llamada de una colaboradora de su despacho, de apellidos Chanto Quesada. Así se consignó en un estudio telefónico realizado por la Unidad de Análisis Criminal del OIJ —incluido en el informe policial—, donde se detalla la frecuencia y cronología de las comunicaciones de los teléfonos de Navas, Campos y Chanto, de llamadas y activación de datos móviles.
Tras conocer los hallazgos de ese estudio telefónico, la Policía Judicial se planteó la “hipótesis” de que pudo haber comunicación entre Navas y Campos antes, durante y después del allanamiento a las oficinas de MECO, pues los datos móviles de los celulares de ambos se activaron “de manera similar y simultánea”, unos 15 minutos previos a la diligencia policial.
Incluso, esas sospechas de que pudieron haber interactuado mediante alguna plataforma de mensajería y llamadas en línea, como WhatsApp, son las que motivaron al OIJ a solicitar el decomiso del teléfono móvil de Campos, lo cual ya ocurrió, según confirmó el Ministerio Público a La Nación, el pasado viernes 22 de octubre.
LEA MÁS: Ministerio Público decomisa celular a pareja sentimental de exfiscala general Emilia Navas
Según el informe policial en poder de este diario, “a partir de las 06:49 a. m. (el allanamiento ocurrió minutos después de las 7 a. m.) se da una activación de manera similar y simultánea (con diferencia de segundos) entre el número de Emilia Navas Aparicio y el de Francisco Campos Aguilar”.
“Se visualiza claramente la similitud en cuanto a la activación de los datos móviles de ambas líneas, esto en horas de la mañana y minutos antes, durante y después del allanamiento efectuado el 14/06/2021, donde como se explicó antes es una hipótesis no corroborada de que eventualmente podría tratarse o no de comunicaciones (mensajes o llamadas ) sostenidas por ejemplo a través de la plataforma WhatsApp”, se consignó en el informe policial RSI 036-I-SEC2-2021.
Y de seguido se enlista una serie de ejemplos de cómo se activaron los teléfonos al mismo tiempo, como prueba para sostener la suposición planteada:
— 06:49:18 activa Emilia Navas Aparicio / 06:49:18 activa Francisco Campos Aguilar.
— 06:54:18 activa Francisco Campos Aguilar / 06:54:36 activa Emilia Navas Aparicio.
— 06:57:17 activa Emilia Navas Aparicio / 06:57:18 activa Francisco Campos Aguilar.
— 07:20:06 activa Emilia Navas Aparicio / 07:20:15 activa Francisco Campos Aguilar.
— 07:57:49 activa Emilia Navas Aparicio / 07:57:52 activa Francisco Campos Aguilar.
— 08:55:45 activa Francisco Campos Aguilar / 08:56:28 activa Emilia Navas Aparicio.
Un hecho que llamó la atención del OIJ es que al mismo tiempo que Navas y Campos registraban actividad de datos móviles en sus celulares, en medio del allanamiento, dos oficiales del Organismo que se encontraban en la misma sala en las oficinas de MECO, escucharon al defensor hablando con una mujer.
“Un detalle de interés que llama la atención de esas activaciones es el que se pudo evidenciar minutos después al ingresó a la empresa MECO, donde en la entrevista realizada a los oficiales del OIJ Galo Rodríguez Sáenz y Guillermo Sequeira Barrantes, ambos fueron testigos del momento en que el abogado Francisco Campos Aguilar hablaba por teléfono con una mujer, quien le decía detalles en concreto en torno a la orden de allanamiento, registro y secuestro.
“Sin embargo, en aras de la transparencia y objetividad que representa la presente investigación y con los alcances obtenidos hasta el momento, debemos afirmar que por nuestra parte no es posible corroborar que esa llamada fuese mediante la utilización de alguna aplicación de mensajería instantánea como por ejemplo WhatsApp y menos aún que la misma se haya originado entre el señor Francisco Campos Aguilar y Emilia Navas Aparicio”, se consignó en el informe policial.
Además, el OIJ consignó que hubo otras activaciones de datos móviles en horas de la madrugada que “podrían representar algún tipo de comunicación (por ejemplo vía WhatsApp que es lo más común) entre algunas personas no identificadas con la señora Emilia Navas y Francisco Campos, esto en horas previas al allanamiento”.
En específico, se detalló que a la 1:48 a. m. se activó el celular de Navas y que a las 2:58 a. m., el de Campos. 50 minutos después (a las 3:48 a. m.) el de Navas se volvió a activar y. posteriormente. otra vez a las 5:20 a. m.
La Policía judicial tiene esa hipótesis con base en la activación de los datos móviles, pues a través del registro de las llamadas telefónicas no se estableció ninguna relación, pues el día del allanamiento solo se contabilizaron tres llamadas de Campos a Navas, pero no se especificaron las horas de esos contactos.
Ese día, Navas no llamó a Campos, aunque casi nueve horas después del allanamiento habló durante casi ocho minutos con Miguel Ramírez López, quien es fiscal adjunto de la Fiscalía de Fraudes y Cibercrimen, y que funge como fiscal subrogante del Caso Cochinilla.
“Esta comunicación claramente se dio aproximadamente nueve horas después de iniciado el allanamiento, desconociendo por nuestra parte cuál pudo ser el motivo de la comunicación entre ambas partes”, añadió el informe policial.
Sobre la coincidencia en la activación de datos móviles, Francisco Campos fue enfático al asegurar que no tuvo ningún contacto con Emilia Navas, que eso se verá cuando concluya la investigación de su teléfono celular y que durante el allanamiento él estuvo conversando no con una mujer, sino con varias personas que integran el equipo defensor de MECO.
En el Caso Cochinilla se investiga la supuesta malversación de fondos con obras viales, que dejó un déficit de ¢78.000 millones al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), entre el 2018 y el primer trimestre del 2020.
LEA MÁS: Empresarios Carlos Cerdas y Mélida Solís seguirán presos cinco meses más


