Judiciales

Celso Gamboa acusado por conducir en estado de ebriedad en Turrialba, confirma Fiscalía

Alcoholemia arrojó que exmagistrado conducía con 1,49 gramos de alcohol por litro de sangre, casi el doble del máximo permitido por ley. Se le persigue por conducción temeraria ocurrida en noviembre del 2019

El exmagistrado Celso Gamboa Sánchez fue acusado por supuestamente conducir ebrio en noviembre del año anterior en Turrialba, según confirmó la Fiscalía Adjunta de Cartago ante una consulta de este medio.

A él se le atribuyó un delito de conducción temeraria puesto que, según la alcoholemia que se le practicó, él tenía 1,49 gramos de alcohol por litro de sangre, cuando lo máximo permitido por ley es de 0,75 gramos por litro de sangre.

El Ministerio Público informó de que el expediente 19-001319-0359-PE fue remitido apenas este miércoles 28 de octubre al Juzgado Penal de Turrialba con la respectiva acusación y solicitud de apertura a juicio.

Debido a que el trámite es tan reciente, hay que esperar a que dicho despacho judicial programe la fecha en la que se realizaría la audiencia preliminar, en donde se determinará si el caso se eleva o no a debate público y oral.

De acuerdo con la ley de tránsito y el artículo 254 bis del Código Penal, Gamboa se expone a una inhabilitación para conducir cualquier tipo de vehículo por un periodo de dos a cuatro años, así como a una pena de cárcel de uno a tres años.

En caso de que se impusiera pena de cárcel inferior a dos años, el juez también puede conmutarla por algún tipo de trabajo social.

A las 4:57 p. m. mediante una publicación en Twitter, el exmagistrado Gamboa confirmó que ayer recibió una notificación de la Fiscalía Adjunta de Cartago.

“La complicidad e irrespeto a la privacidad de las actuaciones es impresionante. Noten que ayer me notificaron un dictamen, el plazo vence lunes y: ¿Ya acusaron? A ver, veremos si manejé con tragos o no pero si dentro de los márgenes del derecho de defensa”, indicó en la red social.

Detección

Este caso se remonta al 20 de noviembre del 2019, a eso de las 9:05 p. m. cuando trascendió que Celso Gamboa había sido detenido por oficiales de la Fuerza Pública en un retén policial ubicado en Pavones de Turrialba.

Según lo reportes brindados por las autoridades en aquel momento, la acción obedecía a que recibieron una información confidencial de que desde un automóvil, marca Audi, lanzaban botellas de licor por la ventana.

Luego de interceptar el vehículo de Gamboa, los oficiales le pidieron hacerse la prueba de aliento para detectar alcohol; sin embargo, el exmagistrado se negó.

Eso motivó a los policías a trasladarlo en una patrulla hasta el Hospital William Allen para que se le hiciera un examen de sangre.

A eso de la 1 a. m. del 21 de noviembre de aquel año, Gamboa salió del centro médico y pocos instantes después colgó un video en su perfil de Facebook para dar su versión:

"No fui detenido por la Fuerza Pública, ni la Policía de Tránsito, fui topado en retén policial y, por circunstancias que yo creo que son impropias, me negué a hacerme alcoholemia o prueba de alcohosensor, por lo que me remitieron a hospital para la prueba.

“Se corroboró que no había evidencia o prueba de que yo viniera bajo los efectos del alcohol, por lo que aquí voy para mi casa manejando mi vehículo, fue un evento lamentable, una noticia internacional”.

Proceso penal

Un día después de la detección del caso, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) indicó que la prueba realizada en el centro médico fue remitida a la sección de Toxicología de Ciencias Forenses.

Agregó que ese departamento tardaba unas dos semanas en obtener el resultado, el cual sería remitido con un informe al Ministerio Público.

En ese lapso, Gamboa presentó una gestión a la Fiscalía para mantener en reserva el resultado de la alcoholemia y con ello evitar que la prensa pudiera dar a conocerlo a la opinión pública.

“El resultado (de la alcoholemia) no se podrá brindar, debido a que la persona imputada presentó una gestión para que se mantenga en reserva esa información, por lo que, mientras no se resuelva esa solicitud, no podrá definirse si los datos pueden o no brindarse”, informó la institución mediante su oficina de prensa, el 2 de diciembre del 2019.

No obstante, casi diez días después de aquella solicitud, el Ministerio Público reveló que la prueba de alcohol resultó positiva y que Gamboa tenía 1,49 gramos de alcohol por litro de sangre, cuando lo máximo permitido por ley es de 0,75 gramos por litro de sangre.

El 16 de diciembre, la Fiscalía le tomó la declaración indagatoria y se le reseñó.

En una consulta que se le realizó al ente acusador en marzo pasado, indicó que este tipo de casos tienen dos formas de finalizar: la primera es que se siga por la vía ordinaria y que eso conlleve al Ministerio Público a acusar o a pedir un sobreseimiento de la causa.

La segunda es que el infractor podría someterse a una medida alterna al programa especial de justicia restaurativa; sin embargo, para esto, el imputado debe aceptar los cargos que se le atribuyen.

“El fiscal o fiscala deberá cerciorarse, eso sí, que los planes reparadores que se propongan sean proporcionales a la gravedad de la acción, sin que pueda ser inferior a las sanciones administrativas que por una conducción de un vehículo automotor bajo los efectos de bebidas alcohólicas se imponen, tales como la multa administrativa de ¢312.298”, señaló en aquel momento.

Katherine Chaves R.

Katherine Chaves R.

Periodista en la sección de Sucesos y Judiciales. Bachiller en Periodismo en la Universidad San Judas Tadeo.

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