
Karla Bolaños Brenes, jefa de Trabajo Social de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en el Área de Salud de San Joaquín de Flores, habría ofrecido a dos mujeres la misma vivienda y, en ambos casos, habrían sido víctimas de estafa, de acuerdo con el relato de las afectadas. La casa estaba ubicada justo al lado de la vivienda de Bolaños, en un residencial en Santo Domingo de Heredia.
Una de las presuntas víctimas, quien solicitó no revelar su identidad y a quien se identificará como María José, relató a este medio que conoció a Bolaños hace 13 años. Más de una década de relación cercana la llevó a confiar en esta mujer y a entregarle ¢5 millones por esa vivienda y por otra serie de presuntos engaños.
“Duré meses en shock, porque era mi amiga, y porque yo la quería”, contó la mujer.
Aseguró que, cansada de la situación, le propuso a Bolaños que le devolviera la mitad del dinero, con la condición de que buscara ayuda profesional.
“Usted no sabe el nivel de manipulación, fue increíble, fue impresionante. A mí me da vergüenza hablar de esto”, lamentó y detalló que Bolaños varias veces le insistió en que no interpusiera una denuncia, porque ya estaba hablando con un abogado.
Sostuvo que la trabajadora social le dijo: “Dejame pagarle primero a las que tengo críticas y después te pago a vos”, pero el pago nunca llegó.
Días antes de su arresto, la funcionaria le habría dicho a María José que le pagaría la deuda con el dinero del Fondo de Capitalización Laboral de la Caja, pero tampoco recibió el dinero.
“Me tocó en un año de la graduación de mi hijo del colegio, tenía que gastar en un montón de cosas y yo endeudada hasta arriba. Antes no tenía ni una sola deuda. Acababa de sacar una tarjeta de crédito y andaba feliz, porque era la primera vez que tenía tarjeta e iba a ser la más responsable del mundo.
“Ya ve como estoy, me llama el BAC, el BCR, Multimoney, InstaCredit. Estoy vuelta loca. ¿Sabé qué es lo peor?, que pago y no baja, eso no baja. La deuda no va a bajar”, comentó frustrada.
Aunque los hechos ocurrieron a inicios del 2025, esta mujer interpuso su denuncia el miércoles 15 de abril en la Fiscalía de Heredia, tras meses de insistirle a Bolaños para que le devolviera su dinero y así poder pagar el préstamo que sacó para adquirir la casa ofrecida.
Cuando se percató de que había sido víctima de una presunta estafa, afirma que contactó a una docente del centro educativo de su hijo, y se enteró de que esta persona también habría caído en una trampa similar.
Ambas coincidieron en que Bolaños, en apariencia, les habría ofrecido justo la misma vivienda.
Esta segunda víctima, quien también solicitó mantener el anonimato porque ni siquiera sus compañeros de trabajo saben de la situación, pagó junto a su esposo por la casa al menos ¢12 millones.
La trabajadora social, hoy detenida, les dijo que la vivienda pertenecía a una adulta mayor que se iba de viaje y que la daría en donación, a cambio de que se pagaran costos legales y de traslado.
Su causa se tramita en el expediente N.° 25-000749-0369-PE, por el que Bolaños cumple prisión preventiva desde el 14 de abril, por orden del Juzgado Penal de Heredia.
La pareja descubrió que la casa estaba a nombre de una sociedad anónima y lograron contactar al representante, el cual les advirtió de que el inmueble no estaba en donación ni venta.
Anuarios y un préstamo
Otra presunta víctima, a quien se identificará como Sofía, también narró a este medio que conocía a Bolaños desde el 2015, pero que los problemas comenzaron en el 2021, cuando la mujer se ofreció a ayudar con el dinero de los anuarios de la generación, y hasta el 2023 cuando se enteró de que nunca devolvió el dinero a los padres.
En ese periodo, recuerda que Bolaños empezó a decir que tenía cáncer y que no podía contárselo a su esposo. “Le empezaron a dar unas crisis, una semana intensa en la que llamaba hasta 23 veces al día, llorando (...). Me dijo que ocupaba plata para ir al CIMA para operarse”, recordó.
Durante varios meses, la mujer insistió en recibir ayuda económica, pero Sofía le repetía que no tenía el dinero. Más adelante, en el 2022, Bolaños le pidió que solicitara un préstamo a nombre suyo y ella pagaría las cuotas. “Yo nunca había tenido deudas, nunca había pedido un préstamo en mi vida (...). Uno como madre soltera, se ve en una situación así y quisiera que sus amistades le ayuden, y accedí”, lamentó.
Sofía sacó un primer préstamo de ¢3 millones y más tarde otro de ¢5 millones. Al inicio, Bolaños le depositaba el dinero, pero por circunstancias familiares de la presunta víctima, acordaron que la sospechosa pagaría directamente.
Esta madre afirma que tuvo que salir del país por varios meses y, cuando regresó, comenzaron a llegar cobros que ella no podía asumir y Bolaños le dijo que no tenía dinero.
Repitió la excusa de la herencia y también le ofreció un carro. “Ya yo estaba molesta. ¿Cómo es posible que le hace una fiesta enorme a la hija y yo no podía ni llevar a mi hijo al médico? Uno carga con mucha vergüenza”, dijo.
“No quiero que nadie pase por lo que yo pasé, y hay un montón de gente que está afectada. Ha sido tristeza, desánimo y desesperación”, continuó diciendo.
Sofía estima que su perjuicio económico podría superar los ¢18 millones y afirmó que continúa pagando la deuda. Esta madre conoce al menos a 15 afectados más, entre jueces, contadores y amigos, todos del entorno del colegio de sus hijos y algunos comerciantes de Santo Domingo.
Al día de hoy, ninguna de ellas sabe con certeza dónde está su dinero.
