Una funcionaria de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) relató que una compañera de trabajo, que era de su confianza, ofreció venderle un lote en un condominio en Santo Domingo de Heredia cuando ella pasaba un momento difícil. Ella aceptó y le pagó más de ¢25 millones en tractos, para lo cual se endeudó, pero nunca recibió nada.
Ella y otros afectados denunciaron a la mujer de apellido Bolaños, quien se desempeñaba como jefa de Trabajo Social de la CCSS en el Área de Salud de San Joaquín de Flores, y quien fue detenida este 13 de abril como sospechosa de estafa.
La víctima, quien prefirió guardar el anonimato, habló con La Nación y relató cómo Bolaños la habría estafado en el 2019.
Ella aseguró que entregó montos millonarios en tractos, provenientes de ahorros y préstamos bancarios, hasta superar los ¢25 millones.
“Se acerca a mí después de una reunión. Ella era una de las de confianza, yo les conté que yo había salido del hospital Calderón Guardia de un internamiento por salud mental y que, después, yo me separo de mi anterior esposo, que yo me fui a la casa”, contó.
Según su relato, en ese contexto de vulnerabilidad, Bolaños se le acercó para ofrecerle una supuesta ayuda: “En esos momentos, me dijo ‘yo le quiero ayudar, porque usted siempre ha sido muy buena conmigo, usted es una persona que se merece todo lo mejor y la voy a contactar, conversemos’. Entonces, comenzamos a hablar, yo estaba con antidepresivos, yo estaba muy mal, yo confiaba en ella”, recordó.
“Yo confié porque era colega mía desde hacía más de 13 años y porque sabía que su esposo era arquitecto. Nunca imaginé que una trabajadora social fuera capaz de hacer algo así”, continuó la afectada.
‘Ha arruinado la vida de muchos’
Esta mujer no sería la única víctima de estafa, sino que al menos 11 personas más habrían sufrido la misma situación. Existe un grupo de WhatsApp con esa cantidad de víctimas, pero otras personas no se integraron por miedo.
Según la denunciante, hasta jardineros y pintores resultaron afectados, así como maestras. Una docente, incluso, habría perdido la casa.
La trabajadora de la CCSS también habría estafado a pacientes de los centros de salud, según la hipótesis de la Fiscalía.
“Usted no se imagina la cantidad de gente que ha sido víctima de esta mujer”, dijo.
La mujer cuenta que fue hasta el 2020 cuando se dio cuenta que fue estafada. Comenzó a sospechar cuando Bolaños dejó de responder llamadas y mensajes, o cuando se comprometía a realizar gestiones que nunca se concretaban. Según explicó, las promesas de avances en el proyecto se repetían, pero sin resultados visibles.
“Ha sido muy doloroso, porque yo al principio me quedé muy callada. Las colegas no sabían, en verdad, nadie sabía. Y hasta hace poco que lo hizo con otra colega, hace dos años, fue cuando ya se destapó que me había estafado a mí”, lamentó.
La mujer instó a otras víctimas a denunciar, porque en su criterio la denunciada se empoderó porque los afectados guardaban el secreto.
Pese a que la denuncia la presentó desde el 2020, el juicio está programado para julio próximo.
“Mi vida se arruinó por completo, mi ingreso se redujo en un 50% para pagar los préstamos”, dijo esta víctima, aunque reconoce que la principal afectación ha sido hacia su salud mental.
La mujer dijo que nunca recibió amenazas directas, pero tiene conocimiento de que otras sí aseguran haberlas recibido.
En su caso, considera que fue objeto de maniobras de manipulación para que dejara de insistir.
“Yo empiezo a decirle, a decirle y a decirle. Ella estaba en ese momento embarazada, y ella me dice que por mi culpa tiene un embarazo de alto riesgo, porque yo le estoy amenazando, que yo estoy alterando la salud mental, entonces yo me alejo un montón”, señaló esta trabajadora social.
‘Ella se rodaba al Poder Judicial de una forma riquísima’
“Esta mujer no llega a los juicios. Vea, ¿por qué yo puse la denuncia en el 2020 y hasta 2026 voy a ir a juicio? Porque resulta que, cuando estamos en pandemia, ya ni siquiera pedían las órdenes sanitarias. Ella mandaba correos diciendo de que no podía ir porque tenía Covid“, relató.
“Entonces, se rodaba al Poder Judicial de una forma riquísima. Ella se ha burlado de la justicia de una forma monumental“, señaló.
Según Fiscalía, la mujer se encontraba “en fuga”, aunque la denunciante sostiene que sí fue localizable durante los primeros años del proceso, ya que continuó laborando en distintos centros de la CCSS.
Explicó que, pese a las denuncias y advertencias presentadas, la funcionaria mantuvo vínculos laborales activos, lo que permitía ubicarla físicamente. Sin embargo, aseguró que esa situación cambió con el paso del tiempo.
En etapas posteriores, continuó su relato, la mujer dejó de presentarse de forma regular a su trabajo y acumuló incapacidades, lo que dificultó su localización.
“Todo mundo sabe donde vive ella... entonces, tampoco es ilocalizable”, apuntó.
La víctima aseguró que la funcionaria tiene un procedimiento de despido en su contra, pero que no se ha concretado, pese a las múltiples denuncias.

