
Uno de los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a cargo de la escena del femicidio de Nadia Peraza, narró el impacto emocional y las secuelas psicológicas que vive, incluso dos años después de encontrar los restos de la joven en una refrigeradora, en el patio de una casa en San Pablo de Heredia.
Este funcionario, de apellido Pérez y con 26 años de servicio en la Policía Judicial, afirma haber visto escenas atroces en accidentes de tránsito, o cuerpos que acabaron en estado de descomposición. Este caso, sin embargo, lo marcó como ninguno otro, al punto de que afirma que continúa recibiendo atención psicológica y experimentando ataques de ansiedad tan severos que llegó a confundir con infartos.

“He tratado de olvidar”, dijo visiblemente afectado durante su declaración en Tribunales de Heredia, donde se lleva a cabo el juicio por la muerte de la joven. El oficial no tardó más de 20 minutos rindiendo su testimonio, pues desde que ingresó a la sala, se percibió afligido y el propio presidente del Tribunal, Hanzel Araya, le consultó si estaba en condiciones para testificar.
“La crueldad humana en su máximo esplendor, tener la paciencia de llegar y hacer eso”, dijo luego de describir con detalle la escena del hallazgo. Nadia fue desmenbrada y sus restos almacenados, entre prendas, bolsos y recipientes de plástico dentro del electrodoméstico, sin conexión a la corriente.

“Tener la paciencia para llegar y hacer lo que se hizo, acomodarlo de esa forma en la nevera. Me ha afectado bastante, a nivel psicológico”, agregó.
El agente afirma que se separó de Inspecciones Oculares por recomendación profesional, cuenta que no puede ingerir ciertos tipo de carne y vuelve la mirada cuando pasa por carnicerías. Esos sitios, dice, le traen recuerdos desagradables.

Los familiares de Nadia han permanecido dentro de la sala de juicio durante la mayoría de las audiencias desde el 18 de febrero, cuando inició el debate. A metros de ellos, se mantiene sentado y esposado el único sospechoso de asesinar a Nadia, Jeremy Buzano Paisano.
Tras la declaración de Pérez, ingresó a la sala otro de los agentes que asumió el caso. El funcionario, de apellido Robinson, relató que en sus 22 años en el OIJ ha tramitado diferentes tipos de escenarios “graves, gravísimos, fuertes, pero algo como esto fue muy impactante, ver a una persona almacenada en una refrigeradora”.

“La persona que cometió este hecho tuvo que haber tenido días. Tuvo que haber trabajado bastante tiempo. Día y noche (...) Tuvo que haber utilizado un objeto muy filoso”, indicó.
El agente se refirió a una cortada en la mano izquierda que el sospechoso se hizo pocos días después de la desaparición de Nadia. “(Un cuchillo como esos) pudo haber hecho que se haya cortado. Por la rapidez”, aseveró.
Desde que inició el debate, el abogado de Buzano Paisano ha insistido en la inocencia del joven, a quien el Ministerio Público le atribuye haber cometido 21 delitos, entre ellos femicidio y suplantación de identidad.
