
Agentes Judiciales de la Sección de Asaltos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizaron la mañana de este martes 13 de mayo nueve allanamientos para detener a los sospechosos del asalto a las bodegas del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), en la Uruca, ocurrido el 18 de agosto de 2024.
En esta bodega se almacenaban vehículos costosos, motos, lanchas, electrodomésticos y joyas decomisadas al narco y al crimen organizado.
Los sospechosos aparentemente contaron con la complicidad del guardia de seguridad y sustrajeron ocho vehículos, dos motocicletas, varias piezas de otros vehículos, una caja fuerte con joyas y dinero, varios electrodomésticos, entre otros objetos.
Entre lo robado están dos vehículos BMW incautados en la investigación del caso Turesky, valorados en más de ¢110 millones.
El OIJ informó que durante el proceso de investigación se recuperaron tres vehículos y una motocicleta, además se detuvo a un sujeto en posesión de esta última.
Los allanamientos se ejecutaron en sectores como Desamparados, Alajuelita, Hatillo, Alajuela y San Carlos, donde además de las detenciones se decomisó evidencia de importancia para la investigación.
Aunque al menos 20 personas habrían participado del delito, solo nueve sospechosos fueron identificados. La Policía Judicial no detalló si todos fueron capturados este martes.
Oficial de seguridad ayudó al robo
La investigación determinó que uno de los oficiales de seguridad contratado por una empresa privada supuestamente cubrió algunas cámaras y dejó abierta una puerta para que ingresaran los delincuentes, quienes cometieron robos “hormiga” durante casi 18 días, hasta que se dio el hecho más evidente, el 18 de agosto.
Se presume que este sujeto fue el que alertó de la cantidad de objetos de valor y vehículos que se encontraban en el lugar, además de detalles importantes para el ingreso.
Desde un inicio se informó que la bodega era vigilada sólo por un guardia de seguridad privada y que pesar de la presencia de un sistema de circuito cerrado de vigilancia, no se generó ninguna alerta que advirtiera sobre la situación inusual.
Además, el OIJ constató que alguien había pegado cinta adhesiva u otro material en el llavín de la puerta de emergencia para impedir que cerrara correctamente y por ahí habrían ingresado.
“El día cuando se da el asalto es cuando, en apariencia, se iba a dejar de contratar a la empresa de seguridad privada y este guarda ya no iba a estar más dentro del rol”, declaró este martes el director del OIJ, Randall Zúñiga.
La investigación determinó que el 18 de agosto, en apariencia, ingresaron a la bodega, paulatinamente, varios grupos de personas, presuntamente armadas, los cuales estuvieron en el lugar durante alrededor de una hora y media. Asimismo, presuntamente, contaron con un camión el cual utilizaron para transportar algunos objetos.
En aquel momento trascendió que los ladrones inmovilizaron al guarda, probaron las llaves de los vehículos para determinar cuáles funcionaban y, finalmente, arrastraron una caja fuerte de aproximadamente 200 kilogramos para llevársela.
Un día después del robo, Fernando Ramírez, director del ICD, descartó que los asaltantes estuvieran asociados a los casos de narco, y que por eso intentarán recuperar parte de sus bienes.Agregó que en la bodega no había bienes de interés procesal, como celulares, tabletas o dispositivos USB, sino aquellos bienes con interés económico.
Ramírez dijo que en la bodega no había bienes de interés procesal, como celulares, tabletas o dispositivos USB, sino aquellos bienes con interés económico.

