
El epicentro del sismo que se percibió la noche de este lunes 27 de abril en Costa Rica se ubicó en el cantón de Acosta, San José, según confirmaron las instituciones de monitoreo sísmico.
De acuerdo con el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) de la Universidad Nacional (UNA), el temblor ocurrió a las 9:49 p. m., con una magnitud de 5,1, una profundidad de 51 kilómetros y un epicentro localizado a 4 kilómetros al sureste de Acosta.
Por su parte, la Red Sismológica Nacional (RSN) de la Universidad de Costa Rica (UCR) situó la magnitud en 5,3 con una profundidad de 64 kilómetros, ubicando el origen a 2 kilómetros al oeste de San Ignacio de Acosta.
¿Por qué se percibió tan fuerte?
El epicentro de un sismo corresponde al punto en la superficie terrestre (lugar) ubicado directamente sobre el lugar donde se origina el temblor en el interior de la Tierra, conocido como hipocentro o foco. Este dato es clave para ubicar la zona donde el movimiento suele sentirse con mayor intensidad y orientar la respuesta de las autoridades.
Según la RSN, el evento de este lunes tuvo su origen en la subducción de la placa del Coco, específicamente por deformación a profundidad intermedia.
Este tipo de movimientos ocurre cuando la placa del Coco, que se desplaza por debajo del territorio nacional, sufre una ruptura interna debido a las altas presiones y temperaturas a las que es sometida conforme se hunde en las profundidades de la Tierra.
Al producirse a una profundidad intermedia (entre 51 y 64 kilómetros en este caso), la energía se libera y cuanto más profundo se origina el quiebre, más amplia es el área en la superficie que logra percibir la vibración, lo que explica por qué se sintió con fuerza en otros lugares.
Tras el sismo principal, el Ovsicori reportó al menos 10 réplicas, todas con magnitudes menores a 2 grados, algunas de las cuales fueron percibidas en regiones de San José, Guanacaste, Puntarenas y sectores cercanos a la frontera con Nicaragua.
