Hugo Solano C.. 9 febrero
Rodríguez es sospechoso de los disparos contra dos homobres mayores que él a los que les habría quitado la vida en agosto del año pasado. Foto. Cortesía OIJ.
Rodríguez es sospechoso de los disparos contra dos homobres mayores que él a los que les habría quitado la vida en agosto del año pasado. Foto. Cortesía OIJ.

Con solo 20 años, un sujeto de apellidos Rodríguez Alvarado tenía en su casa uno de los principales puntos de distribución de drogas en La Tabla de Desamparados, donde varias cámaras de vigilancia le servían para tratar de evadir a la Policía y controlar el entorno.

El muchacho fue capturado este martes por agentes de la Sección de Homicidios del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), pues además de la venta de drogas es sospechoso de dos asesinatos perpetrados el año pasado en esa conflictiva barriada que queda en San Rafael Abajo.

Los homicidios con los que se le vincula ocurrieron el 6 de agosto del 2020, cuando luego de una balacera, la Policía encontró a dos víctimas sobre la vía pública con impactos de bala en diferentes partes del cuerpo.

En el sitio falleció Steven Gerardo Naranjo Vizcaíno, de 28 años y resultó herido Mario Umaña Mondragón, de 44, quien falleció dos meses después en el Hospital San Juan de Dios, a raíz de los disparos que recibió en la espalda y abdomen.

Naranjo tenía uno de los impactos en el tórax y cuando los socorristas llegaron ya no tenía signos vitales.

Al revisar la vivienda de Rodríguez este martes esta mañana, los agentes decomisaron importante evidencia, como diversos tipos de droga, cuatro celulares, varias cámaras de monitoreo y casi ¢2 millones en billetes de baja denominación, que se presume podrían corresponder a la venta de droga.

El joven quedó con un informe en el Ministerio Público a la espera de que se le resuelva su situación jurídica.

Por su cercanía con zonas estratégicas para la venta de estupefacientes, la Tabla de Desamparados es un caserío informal donde constantemente la Policía ingresa por balaceras, ventas de droga y homicidios o tentativas de homicidio.

El año pasado una agrupación dejó tiradas, en una huida de las autoridades, más de 6.198 dosis de crack, 3.398 puchos de marihuana, 760 gramos de pasta de cocaína y 400 puntas de esa misma droga. Lo anterior brinda una idea de lo que las bandas narco mueven en ese barrio.

En este caso no se descarta que líos por territorios para la venta de estupefacientes originaran el doble homicidio.

Desamparados registró el año pasado un total de 25 asesinatos.