
La investigación por el crimen en contra de Junieysis Adely Merlo Espinoza tiene nuevos elementos que refuerzan la principal hipótesis del caso, el cual se maneja como un posible femicidio.
Michael Soto, director a. i. del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que la autopsia preliminar determinó que la causa de muerte fue asfixia por compresión externa del cuello.
Según explicó, el cuerpo presentaba una fractura en el cartílago cricoides, lo que desencadenó un síndrome asfíctico.
Esta condición, de acuerdo con las autoridades, se relaciona con el uso de las manos para asfixiar, aunque aún se esperan resultados de laboratorio para confirmar plenamente esta versión.
“Probablemente a la víctima le hayan quitado la vida con las manos. Esta es una posibilidad”, indicó Soto.
Sospechoso contrató maquinaria el mismo día de la desaparición
Uno de los datos más relevantes que indicó el jerarca judicial es que la maquinaria utilizada para realizar un movimiento de tierra fue contratada por la pareja de Merlo el mismo día en que la víctima fue vista por última vez, el pasado 31 de marzo.
De acuerdo con la investigación, dicha maquinaria habría sido solicitada por el sospechoso para abrir un orificio, lugar donde posteriormente fue localizado el cuerpo.
“Todos estos elementos nos llevan esa línea, y estamos con la convicción de que se le va a dar algún tipo de medida privativa de libertad a este sujeto a la espera de que el juicio sea realizado prontamente”, agregó Soto.

El hallazgo del cuerpo se dio cerca de las 2 a. m. el jueves dentro de una fosa de aproximadamente dos metros de profundidad ubicada a 500 metros de la vivienda donde vivía ella con su pareja y sus dos hijas de cuatro años. La extracción se realizó varias horas después, alrededor de las 4:30 a. m.
De acuerdo con Soto, la investigación inició tras la denuncia recibida el 2 de abril por la desaparición de la víctima. Las diligencias permitieron ubicar un condominio de lujo en dicha localidad, donde la joven residía con su pareja sentimental y sus dos hijas gemelas de cuatro años.
En ese sitio, los agentes detectaron movimientos de tierra realizados el mismo día de la desaparición, lo que permitió localizar el punto específico donde se excavó la fosa.

Condiciones físicas del agresor habrían influido
El director del OIJ también mencionó que la diferencia de contextura entre la víctima y el sospechoso pudo haber incidido en el fatal desenlace.
Según detalló, Merlo era una persona de contextura delgada, lo que habría limitado su capacidad de defensa, mientras que el sospechoso, un hombre de apellidos Ramírez Calvo de 57 años que ya se encuentra detenido, tenía una contextura más fuerte.
“La víctima era una persona de una contextura delgada que probablemente la reacción que podía tener para su defensa era mínima, y el sospechoso tenía una contextura más fuerte, pudo ir en contra de la víctima y que se haya generado este resultado”, explicó.

Sin testigos
Soto destacó que este tipo de crímenes suelen ocurrir en entornos privados, sin testigos al momento del asesinato, por lo que la investigación depende en gran medida de análisis científicos y técnicos.
“Se ha hecho una muy buena investigación de parte de compañeros nuestros, porque este tipo de eventos habitualmente ocurren en la intimidad, donde no hay testigos presentes y hay que recurrir mucho a la técnica, a la ciencia para confirmar los hechos”, indicó, a la vez que añadió que se han utilizado varias metodologías que todavía están pendientes, pero que ayudan mucho a reforzar la hipótesis del femicidio.
A la espera de audiencia de medidas cautelares
Por su parte, el Ministerio Público confirmó que todavía no se ha realizado la audiencia de medidas cautelares contra el sospechoso detenido, la cual será clave para definir su situación jurídica mientras avanza el proceso.
El caso continúa en investigación bajo la causa 26-001712-0057-PE a la espera de nuevos resultados que permitan esclarecer completamente lo ocurrido.
