
El sacerdote costarricense Robert Méndez Esquivel fue sentenciado a 15 años de prisión en Idaho, Estados Unidos, por abusar sexualmente de un menor de 16 años.
Méndez, conocido como el padre Toto, fue detenido en agosto del 2025, cuando ejercía como sacerdote de la Iglesia católica de San Pablo de Nampa.
El costarricense escuchó su condena el miércoles 29 de abril en el Tribunal del Condado de Canyon. El juez aseguró que será elegible para optar por la libertad condicional una vez que cumpla tres años en prisión, según informó el medio estadounidense local KTVB7.
El padre Toto también quedará registrado como agresor sexual en el país norteamericano, en una lista de acceso público que expone su imagen, nombre, edad y lugar de residencia. Además, el juez ordenó que no podrá tener ningún contacto con la víctima, a menos que los padres otorguen un consentimiento.
Adicionalmente, Méndez deberá pagar $2,000.
El hombre, de 45 años, ejercía como sacerdote desde febrero del 2022 en Estados Unidos. En apariencia, participaba en ministerios llamados “Valor” y “Ánimo”, que se describen como apoyo a personas con atracción hacia el mismo sexo.
Antes de llegar a esa comunidad en Idaho, se desempeñó como vicario en distintas parroquias de la diócesis de Puntarenas, donde sirvió desde diciembre del 2019. Además, trabajó durante 13 años en la India, como sacerdote misionero.
Su sentencia
Inicialmente, fue acusado por un delito de violación y dos cargos de abuso sexual en perjuicio de un menor de 16 o 17 años. Sin embargo, el 27 de enero, en una audiencia en la corte del condado de Canyon, el costarricense se declaró culpable de un delito de abuso sexual y el juez retiró el resto de los cargos.
Durante el debate, la madre de la víctima leyó una carta redactada por su hijo, en la que el menor relató las consecuencias psicológicas que ha sufrido después del abuso sexual.
“Me sentí tan asqueado. (...) Todavía me acuerdo de él y de lo que pasó ese día”, escribió el muchacho.
También le habló a Méndez la madre del joven, a quien en videos televisados por KTVB7, se le escucha reclamar al costarricense. “Me das asco. No estabas bajo la influencia del alcohol o las drogas. Estabas consciente de lo que hiciste y sabías bien por qué lo hiciste. Sabiendo la edad de mi hijo, lo hiciste. En tus reportes escribiste que estabas estresado y teniendo un mal día, pero eso no es excusa para cometer un crimen”, le dijo.
El sacerdote también aprovechó unos minutos para leer una carta que él mismo escribió a mano. “Lo he perdido todo: mi iglesia, mis facultades como padre, el sueño de estar en Estados Unidos y tener mi familia”, dijo.
También se disculpó por el sufrimiento y el trauma que pudo haber causado a su propia familia y a la víctima. “Espero que algún día perdonen mi abuso. Pasaré el resto de mi vida orando por ellos”, agregó.
De acuerdo con la acusación, el padre Toto contactó al joven mediante la aplicación para citas conocida como Grindr y fue así como se concretó el contacto sexual. De acuerdo con el ente acusador, cuando el costarricense contactó al menor, él mismo le indicó al muchacho que estaba asustado, pues la ley en Estados Unidos era “terrible”. Aun entonces, entró en contacto con el joven.
