Costa Rica se ha diferenciado por décadas como un país que ofrece mano de obra calificada, sin embargo, esto ha cambiado. El talento llega a las empresas con serias deficiencias en su preparación y, además, cada vez hay menos jóvenes listos para trabajar. El presidente de la Cámara de Industrias, Sergio Capón Brenes, habló con La Nación sobre esta problemática, pero señaló un detalle adicional: miles de mujeres están abandonando el mercado laboral.
Si se compara el primer trimestre del 2025 con ese mismo periodo del 2026, la cantidad de mujeres ocupadas cayó en 45.299, de acuerdo con la Encuesta Continua de Empleo (ECE). Ese dato fue mucho más elevado que la cantidad de hombres que dejaron de trabajar, 11.147, pese a que es mucho más amplio el mercado masculino que el femenino.
¿A qué se debe que miles de mujeres abandonen el mercado laboral en pleno siglo XXI? El presidente de la Cámara de Industrias explicó el criterio de su gremio en este fragmento de la entrevista publicada en Revista Dominical el 6 de setiembre.

— [Un] factor histórico de la competitividad de Costa Rica es el talento humano, la educación. ¿Estamos logrando proveer mano de obra calificada a la industria?
— En talento humano tenemos varias situaciones que nos están afectando, y de hecho, nos preocupa muchísimo. Si le pregunta a un empresario de inversión extranjera directa cuál es la razón para estar en Costa Rica, responderá que es por el talento costarricense. Eso es una realidad.
“Nuestro talento se basa en un sistema de educación básica de buena calidad, durante muchísimas décadas tuvimos niveles altos de alfabetización y educación. Pero diay, la realidad es que si echamos para atrás, el apagón educativo comenzó con las huelgas del 2018 y han pasado ocho años, el chiquito que estaba en segundo o tercer grado ya se va a graduar y ha estado de lleno en el apagón educativo, con pandemia incluida.
“La realidad es que las empresas nos empiezan a decir que el talento que está llegando, sobre todo en jóvenes, es deficiente. No tenemos la misma capacidad. Las empresas nos empiezan a decir que los jóvenes que entran tienen destrezas de lectura muy flojas, no se les puede dar un manual para que lo lean y así aprendan, ya no funciona. Las destrezas matemáticas son muy, muy débiles. Lo estamos empezando a sentir.
“A esto le sumamos el cambio de la pirámide demográfica, un cambio sumamente acelerado en el que cada vez tenemos menos jóvenes, ahí tenemos otro problema, que es la disponibilidad de talento.
“Nuestra población económicamente activa ha venido disminuyendo, y nuestra fuerza laboral ha disminuido todavía más. Tenemos una de las fuerzas laborales más bajas de la región, en la OCDE aproximadamente el 56% o 57% de la población forma parte de la fuerza laboral, pero acá estamos en niveles del 50% o menos.
“Costa Rica se comió su bono demográfico, pero además hay un efecto de que la fuerza laboral femenina se ha retirado del mercado; la ocupación de mujeres es más baja”.

— ¿A qué se debe eso? Lo normal en las últimas décadas ha sido que más mujeres empiecen a trabajar...
— Nos parece que la reducción de la fuerza laboral femenina tiene mucho que ver con el apoyo que reciben las mujeres por parte de los programas estatales, la Red de Cuido u otros, que se han perdido o han disminuido, y eso las obliga a salir de la fuerza laboral.
“Además, vemos una población de jóvenes a los que se les llama ‘ninis’, jóvenes que no sabemos qué están haciendo, ni trabajan, ni estudian. Uno se pregunta, ¿qué están haciendo? Porque si estuvieran en la informalidad podrían responder que sí trabajan, pero no necesariamente lo harían si están en una actividad ilícita.
“Esa reducción de jóvenes, la disminución de la fuerza laboral femenina y la salida de gente que se está pensionando, todo eso combinado, está poniendo mucha presión sobre la disponibilidad de mano de obra.
“Necesitamos que, como Estado, facilitemos más la empleabilidad de mujeres, y sobre todo mujeres cabezas de hogar, que son muchas. Pero, por otro lado, tenemos legislación que se hace con muy buena intención para proteger el empleo femenino pero más bien las expulsan, porque tratamos de ser demasiado creativos”.
El empleo femenino registró una reducción en el primer trimestre del 2026 respecto al mismo periodo del 2025: 45.229 mujeres menos empleadas. La participación laboral de las mujeres fue del 41,6%, tres puntos porcentuales menos que en 2025.
— Fuente: Encuesta Continua de Empleo
