Revista Dominical

Personajes 2021, Daniel Salas: ‘Sí valoré ser candidato a la Presidencia’

El ministro de Salud confesó que ‘gente del PAC’ le ofreció ser el candidato presidencial de la agrupación, pero rechazó la propuesta luego de pensarlo una semana

¿Por qué un hombre que asegura no haber buscado el reconocimiento público de repente valora una oferta para convertirse en el presidente de una nación? La respuesta podría estar en las circunstancias de su vida, en los misterios del destino o, pensando de manera más mundana, en los cálculos de una agrupación política desgastada que busca mantenerse relevante.

Más allá de la especulación, Daniel Salas, ministro de Salud, confiesa haber estado frente a esa situación a inicios del 2021. Es la primera vez que habla públicamente del tema. También es la primera vez que se lo preguntan directamente y reconoce que “gente del Partido Acción Ciudadana” le ofreció ser el candidato a la Presidencia de la República.

–¿Quién se lo ofreció?

– Gente del Partido propiamente. No le voy a decir nombres.

La siguiente pregunta la haría cualquier periodista:

– ¿El presidente Carlos Alvarado le dijo que lo valorara?

– No, el presidente en eso no… No… El presidente en eso no se mete, pero lo que le puedo decir es que sí lo valoré, pero creo que no es el momento.

Esa frase: “creo que no es el momento” da espacio para pensar que Daniel Salas dijo no a una candidatura presidencial, pero que la respuesta no es definitiva, que si en el futuro viene el PAC u otra agrupación y le propone luchar por la Presidencia lo pensará y, quizá, en ese momento, sí sea el instante correcto.

“Espero que Dios me dé bastantes años más y uno no sabe. Tampoco uno puede decir: ‘De esta agua no beberé’, pero no es algo que haya tenido en mi ruta de vida, siempre he querido trabajar en salud, haciendo gestiones en la parte pública (...) No quiero ser presidente en este momento de mi vida”, afirma el ministro cuando se le pregunta si más adelante buscará llegar a Casa Presidencial.

Tener una respuesta para la “gente del Partido” que le ofreció la candidatura no le tomó tanto tiempo. Según dice, lo meditó por una semana. La propuesta era prematura, pues asegura no se habló de quién lo acompañaría en la fórmula como vicepresidentes o de los detalles de cara a una campaña electoral.

– ¿Por qué dijo que no?

– Así, sinceramente, pensé que no era honrado con la población, porque la pandemia es una situación muy adversa; es una situación que nadie quiere tener y, sea como sea, la pandemia me propulsó a ser popular. Entonces, yo creo que es, hasta cierto punto, deshonesto, aprovecharme de este momento para lanzarme como candidato presidencial.

“Creo que no era lo justo, lo justo es que yo siguiera trabajando, no dejar la pandemia abandonada y no ser oportunista, eso yo lo analicé interiormente”, sostiene el jerarca.

El argumento es comprensible. Hasta el martes 7 de diciembre, 7.324 personas murieron en Costa Rica por causas relacionadas con la covid-19, cada fallecido con una historia y una familia que le lloró. Bajo esas circunstancias, es razonable pensar que, de haberse postulado, no hubiesen faltado críticas por “utilizar” la pandemia como una plataforma política.

En especial, porque antes de la llegada del coronavirus, Salas era un ministro de bajo perfil y antes de ocupar ese puesto era un funcionario de mando medio alejado de los reflectores. Es difícil imaginar que, desde esa posición, un partido político lo viera presidenciable y lo buscara para encabezar una papeleta. No obstante, en algunos momentos de la crisis sanitaria ha gozado de la aprobación y hasta de admiración de la población.

En otros momentos, el jerarca ha recibido fuertes críticas de empresarios, diputados y ciudadanos por la imposición de limitaciones al comercio y la restricción vehicular para reducir el número de contagios. Incluso, ha debido soportar acusaciones absurdas, como la de los grupos que le achacan a él y al presidente de la República, Carlos Alvarado, “crímenes de lesa humanidad” por establecer la vacunación obligatoria para funcionarios públicos.

¿Cómo cree que le hubiese ido en una campaña electoral? Es una pregunta que el ministro no se atreve a responder. Es un enigma. Cualquier cosa que se diga sería especular.

Pensó en renunciar

La ocasión en la que valoró renunciar para optar por la Presidencia de la República no es la única. En setiembre del 2020, cuando su padre Jorge Eduardo Salas Rodríguez falleció, también pensó en irse del despacho ministerial.

En esa oportunidad el detonante de la idea fue el dolor de perder a un ser querido, la desolación.

“Sí, claro. Por supuesto que en algún momento he querido renunciar, sobre todo cuando falleció mi papá, yo me sentía muy desolado”.

Salas hace esa afirmación desde su silla de ministro, en una vieja oficina de madera, en un viejo edificio del centro de San José. Su plan es permanecer allí hasta el 8 de mayo del 2022, día en que entrará un nuevo gobierno.

– ¿Qué hará ese día?

– (Risas) Estar muy feliz, estaré sumamente feliz del trabajo cumplido. Jamás estoy diciendo que fue el mejor de todos, pero creo que uno lo ha hecho de manera muy responsable y muy comprometida, con los elementos y la evidencia que tenemos a la mano y con el cariño que uno tiene por el país. Yo sé que mucha gente piensa que se han hecho cosas que han lastimado a algunos sectores, pero le aseguro que, a pesar de todo, uno es consciente de que hay sectores que han sufrido más que otros.

Diego Bosque

Diego Bosque

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación. Graduado de Periodismo en la Universidad Latina. Escribe sobre infraestructura y transportes.

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