Costa Rica está en llamas y su punto más caliente es Guanacaste, provincia donde se han desatado 137 de los 201 incendios forestales en lo que va del 2026. Es una cifra histórica, que triplica los 67 que se presentaron el año anterior.
Para combatir estas emergencias, se han destinado más de ¢75 millones solo en los incendios forestales de Guanacaste, según Héctor Chaves, director del Cuerpo de Bomberos.
En cuanto a la protección de las áreas protegidas —competencia del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), que frecuentemente recibe la colaboración de Bomberos— el Programa Nacional de Manejo Integral del Fuego cuenta con un presupuesto de ¢200 millones para atender las necesidades operativas.
“A veces se habla del daño ambiental, lo cual es una realidad, pero hoy estamos viendo daños a nivel de la economía, hoteles que no pueden operar, aeropuertos que tampoco pueden funcionar en forma continua, problemas en las carreteras con el humo que genera accidentes de tránsito. También se ve el tema de la contaminación de mantos acuíferos con residuos de los incendios forestales”, explicó Chaves.
Tecnología de punta para apagar incendios
El costo operativo de un incendio forestal, además de incluir la alimentación de los bomberos y el combustible de los vehículos especializados, incluye el mantenimiento de la tecnología que se utiliza para rastrear cada quema.
Por ejemplo, los drones y las tabletas que usan los jefes de cuadrilla en el campo les permite enviar información al Sistema de Alerta Temprana de Incendios Forestales (Sativ), alimentado por datos satelitales de la NASA.

Allí registran los puntos de calor y control, el polígono del incendio, la cantidad de hectáreas quemadas, las fotografías del avance del fuego, las rutas de acceso y elementos ambientales como ríos o corredores biológicos.
La meta es que, eventualmente, esta herramienta funcione para brigadistas de otras instituciones.
Además, los bomberos instalaron un campamento especializado en Huacas, Santa Cruz, donde planifican de lunes a domingo la atención de cada incidente forestal.
Alrededor de 100 funcionarios residen en este campamento desde el 1.º de febrero y el próximo 1.º de mayo se valorará si se amplia su estadía, según el avance de las emergencias.
Con estas estrategias han logrado contener las llamas que ya han consumido 2.505 hectáreas en áreas protegidas y 27.400 en terrenos privados en lo que va del 2026.
El Cuerpo de Bomberos estima que el 95% de los incendios forestales son provocados.
