José María Villalta será, sin lugar a debate, el diputado más experimentado que ocupará una curul a partir del próximo 1.° de mayo. Es el único que pasó por Cuesta de Moras en dos ocasiones en el pasado (2010-2014 y 2018-2022), pero en esta ocasión, a diferencia de las anteriores, tendrá a su lado a seis congresistas que lo respaldarán, y eso lo ilusiona.
En esta entrevista con la Revista Dominical, el líder izquierdista descartó que el Frente Amplio sea un partido tradicional, respondió a quienes lo critican por volver por tercera vez a una curul, y consideró que él será el diputado más liberal del próximo Congreso. Para encontrar las ediciones más recientes de La entrevista del domingo visite nacion.com.

— ¿Cómo se siente al saber que asumirá una diputación pero, por primera vez, no estará solo, sino que va a tener una fracción que lo acompañe?
— Eso es lo que más me ilusiona de volver a la Asamblea Legislativa, por mucho. Tener un equipo de compañeros y compañeras con los cuales trabajar, distribuir tareas, apoyarles, sentirme apoyado. Tener también más posibilidad de incidir en las votaciones y en las decisiones.
“Mi experiencia anterior en ese sentido fue muy dura. No era el plan venir solo a la Asamblea Legislativa, pero fue lo que la ciudadanía decidió. Sacamos la tarea, pero fue un costo muy alto. Era muy difícil atender todos los temas, había días en que yo pasaba brincando de una comisión a otra.
“Ahora, tener una fracción de siete congresistas obviamente permite repartir mejor esas tareas y hacer un mejor equipo. También implica un reto: mantener la unidad y la cohesión de ese grupo. Cuando yo era unipersonal me ponía de acuerdo conmigo mismo (risas), ¡no había reunión de fracción!
“Ese es un trabajo que requiere mucho tiempo. La fracción actual del Frente Amplio nos ha dado un buen ejemplo, es la única fracción que no se ha dividido, se han mantenido cohesionados, unidos, coherentes. Pero eso no es de gratis, ha significado un trabajo de estar escuchándose y encontrar la forma de que cada quien pueda brillar por su cuenta.
“Pero a pesar de ese reto, no extraño estar en el escenario de 2010 o 2018”.
— ¿Cuáles son sus temas de mayor interés de cara a la nueva legislatura?
— Al tener un equipo más grande tengo más posibilidad de profundizar en ciertos temas que me interesan más y que requieren más investigación.
“Siempre me concebí como un diputado nacional, me he enfocado en temas de mejora de los derechos de las personas, derechos sociales, derechos económicos, culturales, me interesan mucho los temas laborales. En general, los temas de derechos humanos, ambientales y de las comunidades.
“También derechos de las personas que sufren discriminación o exclusión.
“Pero hay proyectos que siempre quise trabajar y que tal vez no tenía el suficiente tiempo. Por ejemplo, entrarle a fondo al tema del Poder Judicial, de las reformas procesales para agilizar los procesos y garantizar el acceso a la justicia.
“Hay que entrarle a fondo a las problemáticas que afectan a muchas comunidades rurales y costeras de nuestro país, en cuanto a la tenencia de la tierra.
“Ley de autonomía indígena, reformas al Código de Trabajo, una reforma tributaria verdaderamente progresiva. Desde hace años tengo en el tintero una reforma integral a la ley de patrimonio arqueológico, por ejemplo, que es un tema olvidado que tiene un gran potencial turístico desaprovechado.
“En general, nada de lo que es humano me es ajeno”.
— El Frente Amplio será ahora la segunda fuerza de oposición en la Asamblea Legislativa, llevan un cuarto de siglo de existir ¿ya son un partido tradicional?
— No nos gusta ese adjetivo porque el concepto ‘partido tradicional’ remite a la forma vieja y añeja de hacer política.
“Más allá de los años de vida, remite a las prácticas políticas, al clientelismo, a la manipulación de la ciudadanía, la compra de votos, a utilizar las instituciones como caja chica, acuerdos debajo de la mesa, falta de democracia interna, caudillismos, líderes que no se renuevan y usan la política para beneficiarse.
“Del concepto de ‘política tradicional’ se derivan todos los escándalos de corrupción que tienen indignado al pueblo de Costa Rica y que nosotros venimos combatiendo desde hace años.
“El Frente Amplio es un partido consolidado, no podemos decir que es nuevo, pero no usaría jamás ese adjetivo de tradicional, porque nosotros seguimos combatiendo como en el día uno esas prácticas políticas que indignan al pueblo de Costa Rica”.

— El Frente Amplio es un partido con una agenda muy amplia de temas, muchos de ellos enfocados más allá de la GAM, pero les ha costado tener buenos resultados electorales en las costas. ¿Qué está fallando?
— Ahí, para seguir con la autocrítica, hay que recordar que no siempre fue así.
“En el periodo 2010-2014 hicimos un fuerte trabajo con las comunidades costeras, y eso nos permitió obtener altísimas votaciones en las elecciones del 2014. Incluso logramos elegir diputados en Limón, Guanacaste y Puntarenas, algo inédito.
“Pero nuestra fracción de ese momento no supo responder a las expectativas de la ciudadanía que votó por nosotros.
“Como partido y como fracción no dimos la talla por esas comunidades. Esa fracción tuvo muchos problemas internos, muchas discrepancias, muchas divisiones, y dejó a muchas de esas comunidades de lado.
“Esa, probablemente, es una de las heridas más grandes que yo me llevaré de mi vida política: que en ese momento en que esas comunidades creyeron en el Frente Amplio, nos escucharon, aunque fuera por una reacción al hartazgo con Liberación, no tuvimos la capacidad de honrar esa oportunidad.
“Después se perdió esa conexión y, aunque hemos seguido dando las luchas y defendiendo a esas comunidades, no hemos logrado reconectar al punto de ganar la confianza para un apoyo electoral. Lo que podemos hacer es seguir trabajando para que en algún momento esa oportunidad se vuelva a repetir, y hacer las cosas distinto.
“No es que nunca han votado por nosotros, es que votaron por nosotros y no dimos la talla para ellos. Hemos aprendido y hemos tratado de hacer las cosas mejor”.
— Hablando sobre el trabajo que tendrán que asumir a partir del 1.° de mayo, ustedes tienen siete de los 57 diputados, y el chavismo tiene 31 que se definen como “liberales en lo económico, conservadores en lo social”. ¿Cómo ve que se puedan negociar en ese panorama?
— (Risas) Bueno, primero, no sé cómo puede existir eso, ¡liberales solo en lo económico! (risas) Parece que la única libertad que les importa es la libertad de la plata, la libertad de las cosas, no de los seres humanos. ¡Para mí eso es inexplicable!
“Yo he estado en asambleas donde hemos tenido esas discusiones y he llegado a la conclusión de que probablemente el diputado más genuinamente liberal termino siendo yo, porque los otros son tan conservadores que solo les importa la libertad de cosas que no tienen vida, de los capitales, esa es la única libertad que defienden.
“Obviamente, ahí lo que están defendiendo en el fondo es el abuso de poder y el monopolio de los que tienen más poder. ¡No son verdaderos liberales!
“Probablemente nos toque otra Asamblea Legislativa donde los más liberales seamos los del FA (risas), que sí creemos en las libertades sociales, en las libertades de las personas, de los seres vivos.
“Cuando uno se topa todas esas posturas, uno trata de encontrar puntos de acuerdo. Mi experiencia me ha enseñado que si uno trata de buscar coherencia ideológica está frito (risas), está condenado a estrellarse con la pared".
“Votaron por nosotros y no dimos la talla”
— José María Villalta sobre la fracción del 2014
— Una condición más difícil aún en una fracción de 31 personas.
— Sí, pero además partidos que son rejuntados, que están unidos por la lealtad, la admiración o los intereses de una persona, no por un ideario.
“Hay que tejer las alianzas caso por caso, tema por tema. De pronto uno se topa un diputado que es conservador pero tiene ciertas sensibilidades sociales, entonces uno trata de ir armando las alianzas para cada proyecto en función de lo que te presentan las personas.
“Eso implica tener la apertura para hablar con todos, para conocerlos, para entender cuáles son esos temas en los que podemos encontrarnos. Así hemos logrado la aprobación de cosas que parecía impensables.
“¿Cómo una fracción de un solo diputado logra que la aprueben una reforma constitucional para proteger el agua como un derecho humano y un bien público? Parece imposible. ¿Cómo lo logramos? Hablando con cada uno, viendo qué les preocupa, a veces son cosas que pasan más por lo personal o vivencial, que por un discurso ideológico.
“Esa es la única forma de sobrevivir en este arroz con mango, en este colocho ideológico que se forma en la Asamblea Legislativa de Costa Rica”.

— Usted liderará una fracción que estará inserta en ese “arroz con mango”, con una fracción oficialista grande, con un PLN que presenta una bancada sin experiencia en el Congreso; y dos fracciones unipersonales de dos diputadas que tampoco tiene experiencia en una curul. ¿Cómo analiza la negociación en ese escenario tan particular?
— La falta de experiencia es un problema, pero no es el peor de los problemas. Es peor cuando uno se topa a esos colmilludos, matrafuleros, cínicos, descarados, que dicen una cosa y hacen otra, que tienen dos, tres, cuatro caras, las que sean, que no les importa.
“A veces yo prefiero que no tengan experiencia, pero que tengan un interés genuino por alguna lucha social, por algún sector de la ciudadanía, y ahí poco a poco nos vamos poniendo de acuerdo.
“El caso de Liberación Nacional es interesante, porque es una bancada que se quiere distanciar de los dueños de ese partido, que ya no son ni siquiera los expresidentes, son los financistas que les ponen la plata.
“Ese partido se desdibujó y ha perdido apoyo porque ya nadie sabe qué es lo que realmente piensan. Se ha convertido como en una empresa de lobby.
“Pero me he topado con algunas de estas diputaciones de Liberación que quieren romper con eso, quieren romper el yugo de los expresidentes que han controlado históricamente el partido, quieren tener una postura más independiente y reivindican algunas de las luchas históricas del PLN.
“Puede ser que en el camino nos encontremos.
“Si Liberación Nacional vuelve a ser un partido medianamente socialdemócrata, puede ser que encontremos muchos puntos de acuerdo. Veremos si lo logran, pero para nosotros es una oportunidad de encontrar puntos en común y construir acuerdos país.
“El hecho de que venga gente más joven y más nueva puede ser beneficioso en el PLN, porque tal vez no tengan las mismas ataduras con esos mañosos matrafuleros que le han hecho tanto daño al país”.
“El diputado más genuinamente liberal termino siendo yo, porque los otros son tan conservadores que solo les importa la libertad de cosas que no tienen vida”
— José María Villalta
— La principal crítica a la diputación de José María Villalta es la de aquellos que acusan una concentración de poder, dado que usted repite por tercera vez en una curul. ¿Qué le responde a esas personas?
— Bueno, lo cierto es que yo también me lo pregunto, ¿hasta cuándo? Para esta vez me lo pregunté: ¿me postulo de nuevo o no?
“Lo que me hizo decidirme es que el partido cambió su forma de elegir las candidaturas, ya no es nada más en una asamblea, sino que hicimos una convención interna entre toda nuestra militancia. Me gusta ese método porque si vuelvo a ser candidato es porque hay un acuerdo entre nuestra militancia de que tengo algo que aportar.
“Eso da más legitimidad y sentido. El problema es cuando ocupar un cargo de poder es nada más un proyecto personal.
“En mi caso, trato de verlo como un proyecto colectivo, me pregunto ¿por qué estoy aquí? ¿En qué puedo servir? ¿En qué puedo ser útil a esta causa?
“Obviamente, cuando es la gente del partido que te dice ‘sí, confiamos en que podés aportar ahí’, eso es una validación del trabajo que se ha hecho, porque si hubiéramos hecho un mal trabajo en el pasado, eso no pasaría”.
“Si Liberación Nacional vuelve a ser un partido medianamente socialdemócrata, puede ser que encontremos muchos puntos de acuerdo”
— José María Villalta
— En la nueva Asamblea Legislativa el oficialismo necesitará conseguir siete votos para alcanzar una mayoría calificada, pero pareciera que hay un consenso de que esos siete votos no van a salir del Frente Amplio.
— ¡A eso póngale la firma! (risas).
— De hecho, cuando la gente hace números, no cuenta con el FA para conseguir esos 7 votos.
— Salvo que sea una reforma para ampliar los derechos de la gente, una reforma constitucional para fortalecer los derechos de la gente, ¡no para quitarle derechos a la gente! (risas).
— ¿Cómo los hace sentir eso? Que ni siquiera se tomen en cuenta sus votos y que incluso, el presidente Chaves más de una vez ha descartado reunirse con la fracción del FA porque da por hecho que no conseguirá apoyos ahí.
— Lo primero que me gustaría decirte es que esa decisión de Rodrigo Chaves es totalmente errónea, y parte más de un ego narcisista, enfermo, que no es capaz de tolerar el disenso, lo que debería hacer un verdadero estadista.
“¡Vos tenés que reunirte con todos siempre! Y construir acuerdos. Probablemente con el FA podría haber logrado construir acuerdos si su estilo no fuera el de buscar únicamente genuflexos, esbirros, esclavos que le rindan pleitesía. Si él se comportara como un estadista, como un político democrático, probablemente hubiéramos podido construir muchos acuerdos más.
“No te voy a negar que el hecho de que nos saquen de esas quinielas donde están especulando quién va a ser el primero que se venda, o el primero que van a quebrar, eso sí nos llena de orgullo, porque la gente sabe que ahí no van a estar los del FA.
“Es una gran responsabilidad, tenemos que honrar esa confianza de la gente.
“Para mí es muy curioso lo que pasó el 1.° de febrero, porque el oficialismo logró una victoria electoral contundente, sin duda alguna, significativa, ¡pero tenían unas caras largas! Todavía meses después uno les ve la cara de amargazón y de ahuevazón. ¿Pero cómo, si tienen 31 diputados? Claro, es que ellos querían los 38 para hacer lo que les diera la gana.
“El hecho de que no tengan 38 es, por un lado, una señal muy clara de la sabiduría de este pueblo, y es un mandato que tenemos los diputados y diputadas de oposición: el que lo traicione puede estar cometiendo un crimen imperdonable contra la democracia, políticamente imperdonable.
“Que dicha que no serán los del FA”.
— ¿Usted tiene visa?
— No, no tengo.
— Le pregunto esto porque, durante los últimos meses, a muchos diputados de oposición e incluso magistrados les han quitado la visa. ¿Cómo ve esa relación Costa Rica - Estados Unidos? ¿Se está instrumentalizando la relación diplomática?
— Claramente es una intromisión y una afrenta, una violación a la soberanía de Costa Rica. Es un irrespeto de parte de cualquier país extranjero querer meterse en la política interna.
“¿Por qué quitan las visas? Porque quieren torcerle el brazo a funcionarios, ministros, jueces, magistrados para que resuelvan a favor de intereses de empresas o de personas de los Estados Unidos. Eso es una falta de respeto a las relaciones entre países que deberían tener un trato de respeto basado en la soberanía de los pueblos.
“Es una intromisión vergonzosa que degrada las relaciones internacionales a mecanismos de chantaje, de intromisión. Es muy vergonzoso, muy lamentable, ojalá que termine pronto.
“Creo también que, en esa relación lamentable, vergonzosa, Rodrigo Chaves no ordena nada. Creo que el gobierno de Trump tiene a Rodrigo Chaves agarrado del pescuezo porque saben cosas, entonces Chaves hace todo lo que le ordenan. No creo que en esa relación Rodrigo Chaves ordene nada, más bien se ha convertido en un peón lamentable que está totalmente sometido y desdibujado lo que debe ser un presidente.
“En el contexto geopolítico, Costa Rica es un país pequeño que depende económicamente de los Estados Unidos, obviamente la relación diplomática tiene que manejarse con mesura, con inteligencia, con reconocimiento de esa relación asimétrica, pero la historia nos demuestra que la forma de hacerlo no es andar de rodillas por los pasillos.
“Lo que ha escogido hacer el gobierno de Chaves es doblemente lamentable. Es lamentable porque degrada al país, degrada la política internacional y el derecho internacional, pero también porque es ineficaz, ya lo tienen etiquetado como un presidente al que le pueden hacer lo que les dé la gana porque está totalmente arrodillado”.
“¿Por qué quitan las visas? Porque quieren torcerle el brazo a funcionarios, ministros, jueces, magistrados”
— José María Villalta
— Habla de usar las herramientas que les otorga el reglamento legislativo, una de ellas, que ha sido criticada por el chavismo, es el “filibusterismo parlamentario”, aunque el propio oficialismo también ha usado esa técnica. ¿Cómo valora esa estrategia?¿La aplicarán si es necesario?
— Todas las fracciones hacen uso de los instrumentos que da el reglamento, incluida la fracción oficialista.
“En mi caso tengo una postura muy clara: creo que la presentación de mociones es un mecanismo legítimo que, bien utilizado, facilita la negociación política y la construcción de consensos.
“Ahora bien, es cierto que en algunos casos no se utiliza bien, más allá de la cantidad, se han presentado mociones que no se justifican o que no tienen un sentido real.
“A mí nunca me ha parecido, sinceramente, ese uso de las mociones, no es algo que yo comparta, y voy a tratar que mi fracción siempre haga un uso inteligente y razonable del mecanismo de las mociones.
“Eso no significa que sean muchas o pocas, porque a veces hay proyectos tan mal hechos que hay que presentar muchas mociones para corregirlos. Eso le pasa al oficialismo, presenta proyectos tan tan malos, que para arreglarlo hay que presentar muchas mociones.
“Pero yo no soy amigo de los mecanismos de obstruir por obstruir”.
“Trump tiene a Chaves agarrado del pescuezo porque sabe cosas”
— José María Villalta
