Revista Dominical

Guía para ayudarle a descubrir los tesoros de Turrialba (más allá del volcán)

Si le gusta el turismo de aventura, admirar la naturaleza o los placeres de gastronomía, este cantón cartaginés cuenta con múltiples opciones para complacer los gustos de los visitantes.

La próxima vez que planee sus vacaciones dentro de Costa Rica, hay una zona cerca de San José que muchos aún desconocen pero que está llena de seductores atractivos: Turrialba.

“Cada fin de semana es común ver a muchos ciclistas visitándonos, pero queremos que la gente baje y vea que no solo es el volcán y el queso de Santa Cruz, también hay caminatas, gastronomía, artesanías y otras actividades como kayak, canyoning y más”, afirmó José Anibal Amador, director de la Cámara de Turismo de la región.

Poco a poco, el turismo ha venido reactivando en la zona, y los empresarios turísticos y pequeños emprendedores confían en el apoyo de los costarricenses luego de una difícil temporada a causa de la pandemia.

Como parte de una gira turística organizada por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), un equipo de Revista Dominical exploró la zona para ver sus atractivos. Esto fue parte de lo que encontramos.

Monumento Nacional Guayabo

Guayabo . Foto: José Cordero / La Nación.

La primera parada de nuestro recorrido por las tierras turrialbeñas es Guayabo y, de inmediato, un golpe de buena suerte nos recibe. Colgando desde lo más alto de uno de los árboles, en la entrada del parque se encuentra una perezosa guindando de sus pies, boca abajo. Como si semejante espectáculo no fuera ya imponente por sí solo, uno de los guías nos avisa de que hay algo más.

Ante el asombro de todos, bien aferrado al vientre de su madre, se encuentra una cría de perezoso. Un buen presagio de las maravillas naturales que encontraremos a nuestro paso por esta región.

El área del monumento de Guayabo cuenta 43 hectáreas, de las cuales solo seis han sido excavadas. Dentro de ese extenso territorio los visitantes podrán admirar los vestigios de una aldea precolombina y ponerse en contacto con nuestras raíces.

“Muchas personas viajan fuera de Costa Rica a visitar pirámides y otros sitios arqueológicos. Algunas veces ahí escuchan que en Costa Rica tenemos este sitio majestuoso y aún no lo conocen”, afirmó Amador.

A través de verdes senderos podrá llegar hasta la plaza mayor y observar construcciones como tumbas, monolitos, bases de aldeas, calzada y un milenario acueducto (aún en funcionamiento), entre otros descubrimientos que le han otorgado a Guayabo la designación de Patrimonio Mundial de la Ingeniería Civil. Todo esto a solo hora y media del centro de San José.

El lugar sigue todos los protocolos del Ministerio de Salud y se recomienda el uso de guías certificados para aprender más de todo lo que oculta la reserva y el bosque que la acompaña.

Guayabo . Foto: José Cordero / La Nación.

Cómo llegar: En automóvil puede seguir dos rutas. Por la 10 hasta Turrialba y luego seguir la señalización hasta Guayabo; o puede tomar la ruta 230 hacia Santa Cruz de Turrialba y luego desviarse a la izquierda 10 kilómetros hacia Guayabo. Si viaja en bus, debe llegar hasta Turrialba y ahí tomar el autobús hacia Guayabo. La empresa se llama Transporte Rivera (frente a la parada de Transtusa) y el teléfono es 2556-0362. El viaje dura una hora y hay servicio todos los días.

Costo: La entrada tiene un valor de ¢1.000 para nacionales y residentes mayores de 13 años. Los niños de 6 a 12 años pagan ¢400 y los adultos mayores residentes y menores de 6 años ingresan gratis. El precio para no residentes es de $5 para adultos y $1 para niños. Más información al 2559-1220. También puede contactar a la Asociación de Guías Locales U-Sure por medio del sitio usurecr.org, ya que ellos cuentan con paquetes que le permitirán sacar mayor provecho a su visita.

Recomendaciones: Llevar ropa cómoda, zapatos cerrados, gorra, bloqueador, repelente, hidratación y merienda.

Turismo rural y café

Nos despedimos de Guayabo, así como de la perezosa y su cría, para continuar hacia la comunidad cafetalera de Aquiares. Ahí podrá disfrutar de una de las fincas de café más grandes del país, su bella iglesia colonial que data de 1920 y una imponente catarata de 30 metros de altura y frescas pozas.

Nuestro anfitrión aquí es Wilman Solano, encargado del departamento de Turismo de la Cafetalera Aquiares. Allí se ofrecen varias experiencias relacionadas con el café pero también con los atractivos naturales de la zona, ubicada 5 kilómetros al norte del centro de Turrialba.

En un recorrido de una tres horas, una de las opciones es realizar una cabalgata por las plantaciones, en la que también podrá visitar las cataratas y bañarse en ellas si así lo desea. En la misma aventura también se llega al mirador, desde el cual se puede apreciar el volcán Turrialba y, en un día despejado, incluso se puede ver Talamanca y hasta el cerro Chirripó. Se cierra con un refrigerio en Casa Hacienda La Esperanza, donde los visitantes tienen la opción de hospedarse y vivir la experiencia de esta construcción con más de 100 años de historia.

En esta propiedad se encuentra el Beneficio de Aquiares, fundado en 1890, el cual fue el primero registrado en Costa Rica. Así lo hace constar una placa con el número 001-001 que se ubica en su entrada.

Los amantes del café se darán gusto en este sitio, ya que ofrece varios tours para su deleite. El primero es el tour del café, que tiene una duración de dos horas, y en el que se visita primero la plantación para ver los detalles agrícolas de la planta del café: desde la semilla hasta llegar al beneficio, además de conocer cómo ha cambiado a través de los años. En este momento, el tour tiene un precio especial para nacionales de ¢12.000 por persona.

El otro tour es de un día completo. La aventura inicia con un rico desayuno para luego ir al campo y cosechar el fruto con los recolectores de la zona. Luego se visitan las cataratas, incluyendo en el paquete un almuerzo y el recorrido por el beneficio. El precio es de ¢37.000.

Si desea más información, puede visitar el sitio aquiares.com o llamar al 2556-0011.

Jardines y frutos exóticos

Ya más cerca del centro de Turrialba se encuentra el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie), el cual cuenta con hermoso campus de 1.000 hectáreas. Sus hermosos jardines son ideales para alejarse del estrés de la ciudad.

Si es amante de las plantas, frutos y animales, este lugar es ideal para usted. El jardín del Catie tiene una extensión de cuatro hectáreas llenas de naturaleza propias de un centro de investigación de este tipo. Además de su exuberante belleza, el lugar posee colecciones de café y cacao, cultivos de pejibaye, caña de azúcar y frutos procedentes de diversas partes del mundo. También podrá admirar el hermoso lago, con sus aves acuáticas, y conocer su lechería sostenible con más de 150 vacas en producción de leche.

“Además tenemos un tour nocturno en el que es posible observar alrededor de ocho tipos de ranas, insectos, búhos y algunos mamíferos. También tenemos el tour de avistamiento de aves y el jardín botánico donde pueden ver nuestra colección de frutas, sus características, usos y tener la posibilidad de probarlas”, detalló Edgar Alvarado, guía turístico del Catie.

Los aficionados al ciclismo podrán ejercitarse y regocijarse con la naturaleza. “Hay varias opciones que van desde los 5 km hasta los 30 km, visitando las colecciones, el campus y también el jardín botánico donde degustaremos algunos de los frutos de las especies disponibles en la época. Damos el servicio de alquiler de bicicleta y guía; o bien, los visitantes pueden traer su propio equipo y hacer un recorrido autoguiado”, explicó Jorge Solano, guía certificado a cargo del bicitour.

El Catie se ubica 3 km al sureste de los Tribunales de Justicia de Turrialba. Si desea más información sobre los distintos tours, puede llamar a los teléfonos 2556-2700 y 8850-5141. Puede conocer más de esta institución en el sitio www.catie.ac.cr.

Diversión y aprendizaje

Uno de los principales secretos turísticos que guarda esta zona es el Refugio Silvestre La Marta, el cual es 70 veces más grande que La Sabana y está repleto de opciones para el entretenimiento familiar. El lugar tiene senderos, ranchos, zona de acampar, alojamiento, pozas y es un lugar lleno de historia e historias.

Ubicado en Pejibaye, a unos 20 km del centro de Turrialba, el lugar se extiende por 1.500 hectáreas y posee 17 km de senderos para todas las habilidades de los visitantes. Ahí podrá echar una mirada a la naturaleza pero también podrá admirar los vestigios de su pasado, ya que cuenta con ruinas de un beneficio de café, un viejo trapiche y las bases de lo que alguna vez fue un comisariato.

“También encontrarán 20 pozas para que cada familia escoja, por si gustan de traer a sus niños o adultos mayores. Para los más aventurados, además, pueden hacer un deporte en el río”, aseguró Manuel Víquez, director de La Marta, refugio que opera los 365 días del año.

Esta estación de investigación fue uno de los primeros lugares en abrir las puertas al turismo en medio de la pandemia. Lo hizo en julio del 2020, siguiendo estrictos protocolos como distanciamiento de burbujas sociales. “Es un gusto, por fin, empezar a recibir gente después de tanto tiempo. Nos encanta verlos con tantas ansías de bañarse en el río”, afirmó Víquez.

La Marta tiene más de 150 años de historia, según explica su director, por lo que guarda gran cantidad de secretos. Incluso hay un tour nocturno que repasa los misterios y leyendas del pasado de este singular lugar. Este tour tiene un costo de ¢11.900 por persona y se requiere al menos de cinco participantes. Empieza a las 7 p. m. y tiene una duración de tres horas. Debe reservar con antelación al correo info@lamarta.com. ¿Se anima?.

Para los más aventureros, además, es un lugar ideal para hacer actividades como trail running, rafting y canotaje, entre otros. Para los visitantes ‘más serenos’, en cambio, se puede hacer observación de aves.

Eso sí, venga bien preparado a La Marta, porque esta zona es considerada como la tercera más lluviosa del país. Recuerde llevar ropa cómoda, además de reservar los ranchos o cabañas rústicas del albergue con antelación en el mismo correo.

El costo de la entrada es de ¢2.600 por persona y los adultos mayores y niños menos de 11 años tienen un descuento de 20%.

Al agua

Con una inusual mezcla de relajación y diversión, una de las novedades para los visitantes de Turrialba es recorrer el río pejibaye a bordo de un neumático especial.

Desde que se estrenó, hace dos años atrás, el tubbing se ha vuelto en una de las actividades preferidas de los turistas ticos.

“Hemos innovado con un tour de tubbing que es muy divertido y apto para toda la familia. Se recorren rápidos categoría 1 y 2. El precio es ¢20.000 por persona, incluye transporte desde Turrialba, refrigerio, seguro y todas medidas de seguridad del Ministerio de Salud”, explicó Jonathan Vargas, propietario de Turrialtours.

Antes de viajar corriente abajo y observar el refrescante paisaje, usted recibirá una charla de seguridad. La cantidad máxima de participantes es de diez personas y el mínimo de dos. La edad mínima para participar es de siete años. Para garantizar la seguridad, se cuenta con un kayaquero para cada dos personas y uno exclusivo para cada niño menor de 10 años.

Puede obtener más información a los teléfonos 2237-0511 o 8514-9003. También puede escribir al correo turrrialtours.reservas@gmail.com o en el Facebook de Turrialtours.

Aventura y adrenalina

Ubicado a solo cinco minutos del centro de Turrialba está Explornatura, un atractivo sitio que esconde un mundo de diversión para todos los amantes de la adrenalina y la aventura.

Aquí podrá hacer canopy con cinco cables y dos plataformas, así como canyoning. “Además contamos con cuatro cataratas, puente colgante y mucha diversión. Es apto para toda la familia, es accesible y está cerca del centro”, destacó Dave Mata, uno de los guías del lugar.

El tour tiene una duración de tres horas y cuenta con todos los protocolos de seguridad. La empresa ofrece una amplia variedad de tours como rafting, cabalgatas y mucho más.

Puede buscar más información en el teléfono 2556-0111, en sus páginas de Facebook, Instagram o en el sitio explornatura.com

En acción

Si busca llevar sus emociones al máximo, Reventa-2 es una compañía que organiza diferentes eventos deportivos. Entre ellos se cuenta el trail running o intensos recorridos en mountain bike, con los que los visitantes no solo se ejercitan, si no que pueden llegar hasta lugares de gran belleza muy dentro de la montañas.

“Con estos eventos el turismo en los pueblos se ve beneficiado, ya que los visitantes se detienen a comer o van a las pulperías mientras pasean por lugares remotos”, afirma Marco Méndez, propietario de la empresa.

Si lo que busca es un tour de un día, Méndez tiene otra compañía llamada Ecoaventuras, que ofrece actividades como rafting, canyoning y más. Los precios para nacionales están entre ¢20.000 y ¢40.000 según el tour elegido y todos incluyen transporte desde Turrialba, almuerzo, equipo, guías, polizas y charla de seguridad.

También cuentan con tours de varios días con hospedaje incluído, por ejemplo el rafting en el Pacuare de dos o tres días con hospedaje tipo lodge o glamping en la montaña.

Estas empresas la puede contactar por medio del Facebook de Ecoaventuras y Reventa-2, el correo info.ecoaventuras.cr@gmail.com y por los teléfonos 8868-3938 o 25567171.

Fuerza y movimiento

Turriadventours es otra de las compañías dedicadas al turismo en la zona, la cual ofrece opciones de todos los tipos para los visitantes.

“Nos dedicamos al turismo de aventura, hacemos cabalgatas, mountain bike y canyoning. Además hacemos ecoturismo con tours al volcán Turrialba, jardín botánico, al Monumento Nacional Guayabo, tours nocturnos, avistamiento de aves y otros”, afirma Jorge Solano, su propietario.

Puede contactarlos por medio del Facebook de Turriadventours y de los teléfonos 8815-5697 o 2556-2433.

Turrialba y su gente

Una de las iniciativas más recientes para apoyar a los emprendedores turrialbeños es el nuevo Mercado de Arte y Artesanía, con productos exclusivos de la zona. Se ubica en la avenida Monge Dumani, también conocida como la avenida de las palmeras, cerca de la antigua estación del tren.

Según explicó Clarita Solano, directora ejecutiva de Turrialba Cívica, se trata de un espacio recuperado que sirve de vitrina para exponer plantas, repostería y artesanías.

Uno de los emprendedores que comercia sus productos en el lugar es José Joaquín Sanabria, quien desde hace 15 años se dedica a vender derivados del pejibaye como cajetas, dips, cremas, panes y tamales todos elaborados con ese fruto.

También está el matrimonio formado por Laura Monge y Vinicio Zamora, que tras perder sus trabajos por la pandemia, tuvieron que reinventarse y crear la empresa Detalles suculentos que ofrece plantas y recuerdos para toda ocasión.

A todos ellos los puede encontrar de domingo a miércoles de 9 a. m. a 5 p. m., en la explanada donde se realiza la feria del agricultor.

Hospedaje, recreación y deporte

La zona de Turrialba cuenta con una amplia variedad de hoteles y opciones de hospedaje para todos los presupuestos y requerimientos.

Uno de ellos es el hotel Turire, en la zona de Atirro, que nos sirvió de base para explorar los atractivos turísticos de esta región por su cercanía con Pejibaye, Aquiares y el centro del cantón.

Este hotel estilo boutique se ubica dentro de una propiedad de 27 hectáreas que cuenta con senderos, granja, rutas para ciclismo o para correr, así como una impresionante vista del lago Angostura y las montañas que lo rodean.

Construido hace 30 años, el lugar se concibió como un hotel desde el inicio y se inspiró en las haciendas coloniales del Caribe como República Dominicana y Cuba. “Ofrecemos un ambiente de paz y tranquilidad en una zona llena de aventura y cultura”, explicó Jana Daigle, la gerente general.

El lugar cuenta con pases de día para sus visitantes, hospedaje con 16 habitaciones, piscina, restaurante y spa, entre otros. Puede obtener más información por medio del sitio hotelcasaturire.com.

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Cuando llegamos Turrialba, lo primero que nos dijeron fue que uno podía ir todo un mes a esta zona y siempre tendría algo nuevo qué hacer. Sonaba a exageración, pero no cabe duda de que así es.

Gerardo González

Gerardo González

Graduado de la Universidad de Costa Rica en Comunicación Colectiva. Especializado en gastronomía, turismo y entretenimiento.

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