Revista Dominical

El Chapo Guzmán: de la poderosa opulencia a la miseria… en todos sus extremos

Un enfermo y envejecido Joaquín Loera por fin afronta su peor pesadilla: la posibilidad de una condena de por vida en una cárcel de Estados Unidos. Este lunes, en medio de surrealistas sucesos, arrancó en Nueva York lo que podría llamarse el padre de todos los juicios… o de todos los circos.

Joaquín "El Chapo" Guzman es escoltado a su llegada al aeropuerto en Nueva York en esta imagen de archivo de enero del 2017. AP (AP)

Los $14 mil millones que acumuló en su momento como el narcotraficante más poderoso del planeta no le sirven de nada en la pequeña y aislada celda de una cárcel de Manhattan, pues a sus 61 años, debe soportar jaquecas, vómitos diarios y hasta fuertes dolores de muelas; sus hijas gemelas son sus únicas visitas mensuales y se ven a través de un vidrio. Este lunes, en medio de surrealistas sucesos, arrancó en Nueva York lo que podría llamarse el padre de todos los juicios… o de todos los circos. El capo narco mexicano Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo” Guzmán, durante años el hombre más buscado por Estados Unidos, vive su peor pesadilla tras las rejas de una prisión neoyorquina: está siendo juzgado desde este lunes en una corte federal de Brooklyn y puede ser sentenciado a cadena perpetua.

Encarcelado desde hace casi dos años en Manhattan en casi total aislamiento, no puede ver a su joven esposa Emma Coronel ni a ningún familiar salvo a sus hijas mellizas de siete años, y solo a través de un vidrio.

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