El nuevo diputado liberacionista Mangell McLean Villalobos tiene experiencia en el sector público: trabajó en el Icoder, en el gobierno de Laura Chinchilla y fue dos veces alcalde de Siquirres. Ahora, buscará llevar a Cuesta de Moras esas temáticas que le apasionan, como el deporte, el sector municipal y su provincia, Limón, una de las que más reclaman por las promesas que van y vienen en cada gobierno.
En entrevista con Revista Dominical, McLean afirmó que su preocupación primaria es el mejoramiento de su provincia, proyectos que le beneficien. Este educador se plantea una gestión de diálogo en la Asamblea Legislativa, no obstante, advirtió que priorizará los proyectos de ley importantes para Limón antes que la “línea de fracción”. Para encontrar las ediciones más recientes de La entrevista del domingo visite nacion.com.
— ¿Cómo se adapta a la Asamblea Legislativa?
— Definitivamente es una ventaja el ser funcionario público, porque fui funcionario del Icoder antes de ser alcalde. Después me eligen alcalde de Siquirres en 2016 y me reeligen en 2024. También fui asesor en el gobierno de doña Laura Chinchilla. Eso es una ventaja al llegar acá, porque un Concejo Municipal es como una Asamblea Legislativa en pequeñito.
“Aunque admito que lo que más me ha afectado es el frío del edificio (risas). Sí, y no solo a mí, la mayoría de diputados se han resfriado.
“Pero la verdad en la dinámica del Congreso me siento cómodo, ya conocí a muchos diputados desde que fui alcalde, a la misma presidenta, al expresidente, ministros, los conocí siendo alcalde, trabajamos proyectos para el Caribe.
“Admito que quisiera que el Congreso no se vea como de malos y buenos, evidentemente hay fracciones, porque así es en democracia, pero quisiera que exista mucha camaradería a lo interno, que podamos discutir sin problema, tener el derecho de pensar diferente. Yo apuesto a eso”.
“En Liberación Nacional a veces hay que tener un ‘padrino’, y yo no tenía nada de eso”
— ¿Cómo va a permear su diputación el hecho de venir del sector municipal, venir de la periferia, específicamente del Caribe, de Siquirres, el hecho de ser afro? ¿Cómo influirán esas características suyas?
— Quiero pensar que va a influir positivamente, aunque le confieso que todo lo que usted mencionó para mi candidatura fue al revés, fueron condiciones muy adversas.
“Cualquiera diría que ser afro beneficia porque necesitamos representación, pero no todo mundo piensa así. Además, ser de Siquirres en Liberación Nacional era toda una odisea, porque la papeleta de Limón nunca la encabezó una persona que no fuera de Limón centro o de Pococí. Yo rompí esquemas históricos del partido.
“Debo ser transparente, esto no es un secreto, pero también en Liberación a veces hay que tener un ‘padrino’, y yo no tenía nada de eso. Yo soy hijo de una ama de casa y un pulpero”.
— Entonces, ¿cómo hizo para encabezar la papeleta?
— Creo que Dios tiene planes para uno y, ciertamente, yo me enfoqué. Yo todo lo planifico, y planifiqué este proyecto, me senté, lo consulté con los diferentes cantones. Mi esposa y yo sacamos una platita que teníamos guardada y la dividimos en los diferrentes procesos electorales.
“Ganamos esos procesos electorales y aún habían dudas de si Mangell podía encabezar la papeleta, por lo que dije, que no era de Pococí o de Limón. Mi cantón tiene tres veces menos población que Pococí y dos veces menos que Limón. Pero yo conozco la provincia y la provincia me conoce.
“Eso era un plus, pero tenía que romper esquemas. Créame, fue dificilísimo, no tuve el apoyo de ‘la cúpula del partido’, como dicen a veces, ‘mirá, tal expresidente apoya a Mangell’, no, Mangell no tuvo esa condición”.

— En RD entrevistamos a la diputada sancarleña Diana Murillo, también del PLN, y nos comentó que su candidatura en primer lugar por la provincia de Alajuela no hubiera sido posible sin el apoyo de don Álvaro Ramos. ¿Es su caso también?
— La dinámica de Diana es la misma dinámica mía y de otras provincias. Liberación fue disruptivo en esta campaña y puso a encabezar a cantones que nunca habían encabezado. Siquirres en Limón; San Carlos en Alajuela; Coto Brus en Puntarenas; Nicoya en Guanacaste; Santa Bárbara en Heredia.
“La gente decía que iba a ser un desastre, pero don Álvaro es metódico, es estadístico, es un técnico puro, definitivamente él hizo números y cálculos, dijo eso no iba a afectar y dichosamente no afectó. Más bien él me dijo. ‘Mangell, si vos no hubieses encabezado no sacamos ni uno’”.
“Créame, fue dificilísimo, no tuve el apoyo de ‘la cúpula del partido’, como dicen a veces”
— ¿Sí le dio ese apoyo explícito entonces?
— Claro. Él como tal. Sí. El resto de la gente que estaba a su alrededor, ninguno. Yo sé que a pesar de que yo tengo más de 25 años de ser asambleísta nacional, cuesta mucho llegar cuando usted no tiene el apoyo del candidato.
“Entonces, definitivamente sí, él me apoyó. Pero hay que ser franco, fue fácil apoyarme porque yo tenía un caudal político importante de delegados en la Asamblea Nacional. Pero yo sí me siento muy agradecido con don Álvaro Ramos hasta la fecha, cada vez que puedo se lo digo y lo hago público también”.

— Dice que tiene más de 20 años de ser representante en la Asamblea Nacional, ¿de dónde viene su liberacionismo?
— Como le dije, yo no soy hijo de alcalde, de exdiputado, de exministro y mucho menos de expresidente de la República. Yo siempre he estado involucrado a nivel comunal, fui presidente del Comité de la Persona Joven, Comité de Deportes, asociaciones, comisión de fiestas, pastoral familiar... Siempre he estado metido porque pienso que todas las personas deben devolverle a la comunidad un voluntariado (...).
“Cuando decidí ser candidato a diputado yo medí el ambiente, ¿todavía me alcanza el desgaste político? Entré y nos fue bien en los procesos y ya conocen la historia. Pero fue duro a lo interno, fue duro. A mí otros partidos políticos me ofrecieron encabezar las papeletas.
“Yo nunca he estado en otro partido político en mi vida y siempre han llegado a mi casa a ofrecerme candidaturas a la alcaldía en otros partidos, candidaturas a diputacón, candidaturas a vicepresidente de la República. Pero gracias a Dios nunca he estado en ningún otro partido, a pesar de las presiones, incluso internas y hasta de la familia. Yo prefieron hacer las luchas a lo interno, ser proactivo”.
“Esta gente se me acercaba para darme cariños, como se dice en política, pero nunca hubo una insinuación directa”
— Menciona que otros partidos lo buscaron, es el único diputado de oposición por la provincia de Limón, y no es secreto que el oficialismo consigió sumar a varios alcaldes del PLN a sus filas. ¿Se le acercó el oficialismo en algún momento?
— Es que siempre he estado cerca. Muchos, de hecho, son liberacionistas los que están ahí. Creo que la mayoría han sido liberacionistas, del PUSC o de Restauración. Yo conozco a Gonzalo Ramírez por ejemplo, porque la esposa de él fue vicealcaldesa de Johnny Araya y yo tenía una relación cercana con la Municipalidad de San José. A Chalo lo conoco desde hace rato, es una relación muy bonita con él y su esposa.
“Yo me imagino también que ellos conocen mi posición. A veces en las reuniones de fracción me dicen ‘cajita blanca’ por pensar que la gente tiene buenas intenciones. Ni todos los liberacionistas son buenos, ni todos los oficialistas son malos. Yo no creo en eso. Prefieron darle la oportunidad a la persona y si no cumple, yo cambio de opinión.
“Entonces, esta gente se me acercaba para darme cariños, como se dice en política, pero nunca hubo una insinuación directa como ‘Mangell, venite, te ofrecemos tal cosa’. No, eso no. Sí hay una cercanía con todos ellos, pero yo pido a Dios mantener mi posición de poner en el centro a las personas”.

— ¿Señala que las personas del oficialismo tienen claro cuáles son sus posiciones y convicciones?
— Sí, sí. Yo cuando bajo al plenario saludo a todos, a los 56 diputados, y a los funcionarios. También lo hacía con los miembros del Concejo Municipal en Siquirres. Eso lo hice el 1.° de mayo y en esos momentos a veces me vacilan, me dicen ‘¿qué, cuándo te vienes para este lado?’.
“Ellos me vacilan, pero saben que no es un tema. Lo que yo sí tengo son posiciones claras, y a nivel interno de la fracción también, los compañeros me conocen, cuando a mí no me gusta algo lo manifiesto con respeto y trato de convencer a los que no están convencidos.
“Cuando fui alcalde por segunda vez gané con cinco de siete regidores. ¿Cuál era la lógica? Que Mangell iba a garrotear a esos dos. Pero lo primero que hice fue reunirme con ellos, uno me pidió la presidencia de Jurídicos y yo se la di. La gente se me puso brava pero ese regidor nos apoyó, éramos seis y yo goberné cuesta abajo, riquísimo. Si yo los hubiera apartado, nunca consigo mayorías.
“Si no se hace lo que tiene que hacerse por Limón, ya no tienen cuándo. Este es el momento histórico donde se alinearon las voluntades políticas”
“‘Démosle cariño a los que salieron golpeados’, es una tesis que no es normal, lo admito, no es normal saludar al que te ofende, pero a mí me hace sentir bien.
“El otro día (4 de mayo) yo de forma orgánica le aplaudí al presidente cuando da su informe, fue orgánico, tal vez si yo hubiera visto a mis compañeros hubiera seguido la línea (de no aplaudir), pero yo me enfoqué en el discurso y aplaudí por respeto, pero por supuesto que no estoy de acuerdo en que las cosas está bien.
“Limón no ha cambiado muchísimo, más bien la ruta 32 es un desastre en los últimos tres gobiernos, los dos del PAC y este (el de Rodrigo Chaves) no lograron recuperar el entuerdo que es ese proyecto. Esos tres gobiernos tenían la oportunidad de hacer las cosas bien y no lo hicieron, es un desastre vergonzoso.
“En mi control político de la semana siguiente yo le dije al entonces presidente que su discurso, en efecto, muestra que existen dos Costa Ricas, la GAM y la que está después del Zurquí”.
— ¿Cuáles son las carencias más urgentes que tiene Limón, esas que le pediría al Ejecutivo impulsar con sus 31 diputados?
— Este momento histórico de 4 años es clave para la provincia de Limón, porque Limón es de las provincias que más voto le da al oficialismo, y al estar Mangell ahí, si no se hace lo que tiene que hacerse por Limón, ya no tienen cuándo. Este es el momento histórico donde se alinearon las voluntades políticas.
“Yo estoy a favor de la Marina. ¿Por qué voy a estar en contra? Hay presiones internas como ‘Mangell, la Marina no es lo primero que le urge a Limón’, pero yo digo, ‘el pueblo eligió a Laura Fernández para ser presidenta, ella pone la agenda, yo no voy a decirle qué convocar pero lo que convoquen que beneficie a mi provincia lo voy a apoyar’.
“Ya lo hice saber a lo interno de la fracción, poquito a poquito vamos a estar convenciéndolos. Mi eslogan de campaña fue ‘El Caribe primero’. A mí me han preguntado, ‘Mangell, usted que es de hueso verde, ¿cómo va a hacer cuando haya línea de partido?’.
“Bueno, yo le advertí a don Álvaro Ramos antes de que me apoyara, le dije ‘don Álvaro, yo soy disruptivo, tengo muy claro que tengo que apoyar a mi provincia primero que a mí partido, y a mi país primero que a mi partido, luego está el partido’. Entonces él me dijo ‘Mangell, no hay ningún problema’. Me dio permiso para hacerlo.
“El primer tema que le urge a la provincia es la ruta 32, porque es vergonzoso trasladarse por ahí, decenas de pesonas han muerto en las famosas rotondas rectangulares. Yo me opuse siendo alcalde y ahora tendrán que cambiarlas.
“Hay otros proyectos importantes. Uno lo presentó este despacho que es para construir túneles falsos en el cerro Zurquí, porque hay cuatro puntos específicos entre el túnel y Sarapiquí donde la montaña se cae. El año pasado, de 365 días, la 32 estuvo cerrada 30 días. Costa Rica pierde más de $1 millón por día cuando se cierra es ruta. Entonces, proponemos construir un tipo de viseras para que el material que caería sobre la carretera ahora caiga al otro lado, hacia el guindo”.

— ¿Por eso no está de acuerdo con los políticos que dicen que se ha ‘emparejado la cancha’ entre Limón y la GAM?
— No no, y ojo, no es culpa del último presidente, porque en cuatro años no se nivela la cancha, pero ellos tienen la oportunidad y decirlo no es cierto, más bien es mentira. La ruta 32 es un caos que ellos heredan y no lo corrigen. Se pusieron la flor en el ojal con las rotondas.
“Tuvieron la oportunidad y no corrigieron. Pero en el tema de la Marina ellos están haciendo el esfuerzo, yo creo que les va a ir bien, porque yo lo voy a apoyar y la gente lo quiere. Yo convencí a la fracción de que lo apoyaran.
“El hospital de Limón y la Marina tienen que ir, y yo le voy a dar seguimiento”.
“Yo mismo cuestiono los proyectos, yo mismo cuestioné la cantidad de empleos que ellos dicen que van a generar, hablan de 23.000, no es cierto. Tal vez en la fase constructiva sí, pero el gobierno tiene que ser agresivo en la inversión para generar empleos más allá de la etapa de construcción.
“Hay que mejorarle las condiciones a las empresas, démosles buenas carreteras, buenos puentes, capacitemos a la gente, bajemosle la tarifa de la electricidad. El empresario privado quiere generar riqueza, esa es su naturaleza, y nosotros ocupamos brete”.
