Revista Dominical

Cómo Crucitas ha cambiado con el tiempo: Una visita al pueblo transformado por la minería

‘La Nación’ visitó Crucitas en agosto del 2023 y nuevamente el pasado viernes 13 de junio; aunque hay cambios, aún se trata de una comunidad donde los niños nacen para ir a una escuela que existe sin permiso

San Carlos Cutris Alajuela
14/06/2025( NOTA MATERIAL EMBARAGARDO PARA LA RECVISTA DOMINICAL HASTA LA PUBLICACION ) En un recorrido en Cutris de San Carlos Alajuela, Morravia de Cutris, las Chorreras y la trocha, río San Juan, Crucitas, la vista fueron Viceministro de seguridad Erick Lacyo, y varios diputados y el alcalde de San Carlos Juan Diego González, . Foto Alonso Tenorio Alonso Tenorio
14/06/2025( NOTA MATERIAL EMBARAGARDO PARA LA RECVISTA DOMINICAL HASTA LA PUBLICACION )  En un recorrido en Cutris de San Carlos Alajuela, Morravia de Cutris, las Chorreras y la trocha, río San Juan, Crucitas, la vista fueron Viceministro de seguridad Erick Lacyo, y varios diputados y el alcalde de San Carlos Juan Diego González, . Foto Alonso Tenorio
Un oficial del destacamento de la Fuerza Pública en Crucitas revisa uno de los túneles escarbados por coligalleros. (Alonso Tenorio/Alonso Tenorio)

Costa Rica es un país de desigualdades, un país donde el 32,5% de los ciudadanos viven con menos de ¢400.000 al mes, donde el 61% de los jóvenes no va a la universidad, donde el niño que nazca en un barrio tendrá una vida más difícil que el que nació en un condominio. Pero el que visite la comunidad de Crucitas, en la frontera norte, entenderá que esa enorme parcela de tierra roja y clima bochornoso es la zona donde los ticos nacen condenados a ser invisibles, a vivir en los márgenes, a vivir sin permiso.

La Nación visitó Crucitas en agosto del 2023, cuando cientos de coligalleros invadieron la Finca Vivoyet aprovechándose de que la Fuerza Pública abandonó el campamento minero por orden presidencial (un correo revelado por este medio lo demuestra). Un año y diez meses después, el pasado viernes 13 de junio, recorrimos nuevamente los 200 kilómetros y cinco horas de camino que separan al sector más próspero del país, la Gran Área Metropolitana, de la que tierra que citamos en conversaciones solo para hablar de oro.

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