Seguridad

Policía hace la vista gorda en Crucitas, afirma coligallero

Joven minero aseguró a ‘La Nación’ que han podido trabajar tranquilamente mientras respeten tres ‘reglas de oro’ establecidas por las autoridades

Los coligalleros incluso montan ranchos improvisados con ramas y bolsas plásticas, los cuales les sirven para refugiarse o, en algunos casos, guardar sus motocicletas.
Los coligalleros incluso montan ranchos improvisados con ramas y bolsas plásticas, los cuales les sirven para refugiarse o, en algunos casos, guardar sus motocicletas.

En medio del sofocante calor que abrazaba a la comunidad de Crucitas, en Cutris de San Carlos, al menos 200 mineros artesanales trabajaban, el pasado miércoles 9 de agosto, en la extracción clandestina de oro en la finca Vivoyet.

Aunque se trata de una actividad prohibida, estas personas no parecían inquietas por una eventual llegada de las autoridades. Divididas en pequeños grupos, ese día lucían más preocupadas por sacarle al menos un gramo de oro a la montaña.

Entre ellos se encontraba un joven coligallero nicaragüense, quien aseguró a La Nación que la Policía los dejaba “trabajar tranquilamente” a él y a sus compatriotas si respetaban “tres reglas de oro”, las cuales accedió a detallar:

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌