Cristian Brenes. 23 enero

José Miguel Cubero está en la madurez de su carrera y más allá de que en Alajuelense se siente cómodo y tiene contrato vigente, en su cabeza ronda la idea de asegurar aún más su futuro, con una opción en el extranjero.

A sus 31 años, el volante tiene claro que las oportunidades para ir al exterior se reducen y, por lo tanto, cuando se presentan alternativas es imposible no sentirse tentado, pese a su deseo de estar en la Selección y vivir el centenario de los erizos.

“Lo he estado pensando en estas últimas dos semanas. Es claro que el 31 de enero se cierra la posibilidad en Europa, pero quedarán abiertos algunos otros países en los que se tienen chances. Estamos pensándola bien, obviamente estoy muy contento en la Liga, está el tema del centenario y también lo de la Selección, que estaba esperando un llamado. Hay que ganarse las cosas, pero todavía tengo unos días para pensarlo y esperar que todo se aclare”, manifestó el contención.

Este fue el primer entrenamiento de Gustavo Matosas a cargo de la Selección Nacional. Fotografía: Graciela Solis
Este fue el primer entrenamiento de Gustavo Matosas a cargo de la Selección Nacional. Fotografía: Graciela Solis

Cubero es uno de los llamado por Gustavo Matosas para el fogueo ante Estados Unidos, lo que lo ilusiona y lo impulsa a seguir en el país. Incluso, tras quedar fuera del Mundial de Rusia 2018 formó parte de la última gira de la Selección por Suramérica, triunfo ante Chile (3-2) y ante Perú (3-2).

Eso sí, la mentalidad del futbolista ha cambiado y no quiere dejar pasar una buena oportunidad fuera de Costa Rica, para mantenerse en el radar de la Sele, tal y como sucedió antes.

“En algún momento de la vida deportiva hay que pensar en el futuro. Tampoco soy un jugador que se puede dar un poco más de chance. El tema de la Selección siempre ha sido muy importante, en años anteriores he dejado ir algunas cosas por el tema del Mundial del 2014. En el 2012 y 2013 también tuve para salir y me esperé porque el Mundial es muy bonito, pero también el futuro y la estabilidad lo ponen a pensar”, recalcó.

José Miguel no fue una de las cartas que barajó Óscar Ramírez durante su era en el banquillo de la Nacional. Estar en la Selección luego de Brasil 2014 fue un verdadero reto para el mediocampista. Sin embargo, luego de fichar con Alajuelense retomó protagonismo y Rónald González lo citó durante su interinato.

Pese a que es uno de los más experimentados con la camiseta de la Tricolor, se siente igual de ilusionado en el inicio de Matosas y apunta a llenarle el ojo para lo que viene.

“Las aspiraciones son las máximas, ya sé lo que es estar en procesos de Selección. Me gusta estar acá y bueno, para esto hay que hacer las cosas bien en las prácticas y en el club. Es un llamado más y hay que aprovecharlo. Hay que sacarle el máximo a cada entrenamiento, porque no hay mucho tiempo y después hay que esperar dos o tres meses para uno nuevo fogueo”, finalizó.