Fiorella Masís. 10 junio

Personas corriendo por calles, aceras, trillos, ciclo vías, campus universitarios, etc, son parte del día a día. Desde hace años es común toparse con esta situación, sobre todo en las mañanas y noches.

Algunos se quejan, otros los defienden o se defienden. Pero, ¿hay una forma idónea de correr en la vía pública?

Buscar zonas con pocos carros es la mejor recomendación. Foto: Rafael Murillo
Buscar zonas con pocos carros es la mejor recomendación. Foto: Rafael Murillo

Si se empieza desde lo más simple, la Ley de Tránsito es muy clara, al señalar que los peatones deben transitar por las aceras.

Además, agrega que el tránsito de peatones por vías públicas “se hará por fuera de las zonas destinadas al tránsito de vehículos”.

Es decir, la teoría dice que está prohibido correr sobre la calzada. Esto pese a que muchos defienden hacerlo.

¿Por qué? La razón principal es que alegan falta de infraestructura adecuada para hacerlo y esto no solo afecta a quienes corren, también a los que caminan o utilizan silla de ruedas.

“No hay infraestructura vial ni para que la gente camine, es una infraestructura carrocentrista”, comenta Sebastián Castro, entrenador y corredor.

Él asegura que cada vez se hace más difícil encontrar un lugar seguro para practicar el atletismo.

De esa forma, y siguiendo con el tema legal, si el peatón no tiene acera, puede recurrir a la calle, pero correctamente.

Se debe correr al lado izquierdo, lo que permite ver de frente a los carros; hacerlo en la misma dirección es un error y muy recurrente.

“Ir de espalda no te da chance a reaccionar”, comenta Roberto Solano, entrenador de Coopenae, quien destaca la importancia de hacer contacto visual con la persona que va en un automóvil.

Entonces, si no es una acera, sería la calle “bajo esa condición”, pero teniendo claro que es un problema encontrar sitios ideales.

Las recomendaciones son buscar barrios, urbanizaciones y en general calles con poco tránsito.

César Lizano, maratonista nacional, asegura que prefiere dar vueltas de 800 metros o 1 km a salir a la calle.

En todo caso, el también entrenador recomienda conocer el lugar y estudiar la ruta.

“Es importante saber qué cruces hará, cómo son las esquinas, no salir inventando la ruta en el camino”.

Lo ideal es correr a la “defensiva”, y esto incluye estar atento a que algunas señales no son respetadas.

Una muestra de ello son las zonas peatonales, irrespetadas por conductores en carros, camiones, motos, etc. Cuando la persona resulta más difícil frenar, por eso la importancia de mantenerse alerta.

Los altos también son un claro ejemplo de eso, porque se convierten en un ceda y no se le da prioridad al peatón.

La atleta Gabriela Herra ha experimentado situaciones similares, incluso entre 4 y 5 de la mañana, su horario habitual para correr.

“A veces incluso está el semáforo en rojo y por ser de madrugada lo irrespetan”, comentó.

Acostumbrada a practicar el deporte con poca luz, uno de sus primeros consejos es portar ropa llamativa, si está oscuro.

“Cuando salgo en la madrugada siempre llevo chaleco reflectivo y tengo una banda de luz intermitente en el brazo. Suelo ponerme la licra negra, pero trato de que la camiseta sea llamativa. Uno tiene que poner de su parte también”, reflexionó.

En ese mismo contexto de comportarse como un corredor responsable, lo mejor sería no utilizar audífonos; de hacerlo, que sea con el volumen bajo.

También es una buena idea evitar la vía pública cuando sea posible, concuerdan Roberto Solano y Sebastián Castro.

“Desde finales de abril vamos a montaña, como Rancho Redondo o Piedras Negras. Eso sí, hacerlo en trillos seguros y no estar solo. Es una forma de eliminar el peligro", opinó Castro.

Solano agrega que además es una manera de cambiar de ambiente y el cuerpo sufre menos en terrenos como lastre o césped.