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Andrey Amador tiene más ambición inspirado en la fuerza de la familia

Sus hijas Gretta y Abril estarán frente al televisor, junto a su esposa Laura Segú. Sus papás, don Rodolfo Amador y doña Raisa Bikkazakova también se desvelarán para verlo representar a Costa Rica por tercera vez en unos Juegos Olímpicos

De los doce deportistas que portarán el uniforme de Costa Rica en Tokio 2020, Andrey Amador Bikkazakova es el único que ya sabe lo que es competir en Juegos Olímpicos.

Eso podría pensarse como una ventaja, pero él mejor que nadie puede dar fe de que en una competencia para la que se ha puesto mucho empeño puede pasar cualquier cosa: para bien, o para mal.

Aquel 28 de julio de 2012 estaba en Londres, tenía 25 años y por primera vez formaba parte del pelotón en unos Juegos Olímpicos.

El rutero profesional costarricense terminó la carrera de 250 kilómetros en el puesto 35, en un grupo que culminó a 40 segundos del ganador del oro olímpico, el kazajo Alexandre Vinokourov. Rigoberto Urán (Colombia) y Alexander Kristoff (Noruega) también subieron al podio.

Cuatro años después, el 6 de agosto de 2016, Amador compitió en la prueba de fondo en carretera de Río 2016.

Eran 237,5 kilómetros y el tico finalizó en la posición 54, a 20 minutos del belga Greg van Avermaet, quien se colgó la presea dorada con un registro de 6:10:05, luego de ganarle el esprint al danés Jakob Fuglsang y superando por cinco segundos al polaco Rafal Majka.

Dicho resultado tenía frustrado a un Andrey que en el Fuerte de Copacabana decía una y otra vez: “Me faltaron piernas”.

Unos días más tarde se sometió a un riguroso chequeo médico para detectar por qué tenía un cansancio excesivo y el pedalista se percató de que había corrido enfermo.

Fue un balde de agua fría, pero a la vez la explicación a su inquietud de por qué si creía que estaba tan bien, ocurrió ese resultado con el que sentía que se había defraudado a sí mismo.

Lo que más le dolía es que en Río de Janeiro él estaba convencido de que eran sus últimos Juegos Olímpicos; pero la vida da muchas vueltas y sumará otra experiencia, en Tokio 2020, desarrollándose en 2021, a poco más de un mes de cumplir 35 años.

Cada prueba siempre resulta diferente y él tiene varios motivos para querer que esta sea su mejor participación olímpica.

Una es que ahora sí está convencido de que no habrá vuelta de hoja y serán sus últimos Juegos, a pesar de que París 2024 no está tan lejos, pero entre risas dice que ya él no está tan joven.

Cambio radical

Otro impulso para querer algo importante es que la familia creció. 546 días después de que compitió en Río 2016, el 3 de febrero de 2018 nació su primogénita: Gretta.

A finales del año pasado llegó su segunda bebé: Abril.

“Por supuesto que con ellas todo ha cambiado mucho, la familia lo es todo. Todo es buenísimo, de cierto modo también es complicado, porque a veces cuesta ya salir de la casa (ríe...)”, relató Amador.

Sale a entrenar o a competir, pero sabe que en la casa lo esperan su esposa Laura Segú y sus pequeñitas.

“Cuando me acerco a la fecha de viajar a veces es difícil. Para los Juegos Olímpicos no es tanto, es prácticamente una semana que sale uno de la casa, pero cuando es una vuelta como un Tour de Francia o un Giro de Italia, uno sale una semana antes de la carrera, las tres semanas de la competencia y dos o tres días posteriores. Realmente es como un mes sin ver uno a la familia y no es fácil”.

Gretta está creciendo en un ambiente muy ciclista. A diario observa a su papá ponerse el casco, el uniforme, las zapatillas y salir en bicicleta.

Es un deporte que lleva en la sangre y solo el tiempo dirá...

Para ella es jugar, pero se subió a la bici prácticamente en la misma edad que lo hizo él y muy pronto se deshizo de los rodines.

Cuando él se encuentra en competencia, ella está frente al televisor, buscándolo.

“Ya Gretta se empieza a dar cuenta y hay una historia vacilona porque le preguntaba a la mamá: ‘¿Por qué papá nunca gana?’... O ve a veces a los compañeros subidos en el podio, en la premiación y la mamá le dice: ‘Vea Gretta, ese es compañero de papá' y lo curioso es que ella pregunta: ‘¿Por qué papá no está ahí?’. Es algo muy lindo”, contó el pedalista.

‘La familia lo es todo’

No hizo la concentración de altura que tenía planeada en Andorra, sino que llegó de sorpresa con su esposa y sus hijas para reencontrarse con sus papás y sus hermanos.

“Vine a Costa Rica un poquito por eso y principalmente por la visita a mi familia, a mi papá, las ganas de estar en mi país, pero también para prepararme, a entrenar fuerte, que todos sabemos de sobra que Costa Rica tiene subidas de sobra, lo que no tenemos es plano, por así decirlo. Los entrenamientos han sido muy, pero muy buenos y la verdad que estoy tranquilo, estoy contento”, relató Amador a La Nación, antes de emprender su viaje.

En principio estaba previsto que él saldría de Costa Rica hacia Los Ángeles, Estados Unidos, y de ahí volaría hacia Narita. Sin embargo, de última hora el itinerario cambió y tuvo que ir a España primero.

“Tal vez el panorama de preparación hubiera sido un poquito mejor si no hubiera ningún problema familiar, tal vez hubiese sido bueno meterme a alguna competencia o algo, pero es lo que hay. Solo estaba el Tour de Francia y no hay ninguna carrera más”.

Será el primer costarricense en competir en estos Juegos Olímpicos.

“Me gustaría poder estar en el selecto grupo ese del final, mantenerme en ese grupo y poder llegar en el grupo delantero. Hay gente que dice que después de las medallas lo demás no vale, pero todos sabemos la dificultad que tiene esto, no es fácil y yo creo que como siempre lo dije, para mí hacer un top ten sería un gran sueño y sé que es difícil, pero nunca es imposible”.

Considera que una carrera como la que le espera no es para armar mucha estrategia porque solo hay dos opciones.

“Una escapada para dejarse ver; pero voy a ser un poquito más ambicioso. La otra es aguantar, va a ser una carrera totalmente de selección y creo que de poca estrategia. Va a haber una escapada, las selecciones principales van a controlar, luego habrá ataques y se dará una selección natural de los corredores más fuertes. O sea que estrategia realmente no hay mucha”, explicó.

Lo que sí tiene son muchas ganas de representar lo mejor posible a Costa Rica y que don Rodolfo, doña Raisa, Laura, Gretta, Abril, y sus hermanos Iván y Rudy se sientan muy orgullosos de verlo de nuevo en unos Juegos Olímpicos.

Datos

Deporte: ciclismo de ruta

Distancia: 234 kilómetros

Edad: 34 años

Terceros Juegos Olímpicos

Otros eventos: Múltiples presencias en Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España; mundiales y diversas carreras del World Tour.

Horario de competencia: Viernes 23 de julio, a partir de las 8 p. m. (hora nacional).

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Fanny Tayver Marín

Fanny Tayver Marín

Graduada en la UIA. Con más de 15 años de experiencia, escribe sobre Alajuelense, ciclismo, ciclo olímpico y más. Entre sus coberturas destacan juegos eliminatorios de la Selección, el Tour de Francia, el Mundial de voleibol en Japón y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.