Eliseo Quesada C.. 25 agosto, 2018
Andrea Carolina Vargas volvió a probar el sabor del oro, esta vez en el Iberoamericano de Atletismo en Trujillo, Perú. Foto de archivo cortesía del Comité Olímpico de Costa Rica.
Andrea Carolina Vargas volvió a probar el sabor del oro, esta vez en el Iberoamericano de Atletismo en Trujillo, Perú. Foto de archivo cortesía del Comité Olímpico de Costa Rica.

El último año Andrea Vargas se lo pasó saltando de desafío en desafío, superando cada uno como si fueran obstáculos que va dejando atrás en procura de una meta final.

El sábado pasó por el más reciente, al ganar la final de los 100 metros con vallas del Iberoamericano de Atletismo que se disputa en Trujillo, Perú.

La puriscaleña se convirtió en la primera mujer costarricense que gana oro en una cita de este tipo, al detener el cronómetro en 13.04.

Aunque no es su mejor marca, le bastó para vencer con holgura a la ecuatoriana Maribel Caicedo (13.63) y a la brasileña Rayane Amaral (13.68).

Antes, solo Nery Brenes había logrado que el Himno Nacional sonara en la premiación de un Iberoamericano, al imponerse en la final del 400 metros planos en Cádiz, España, en 2010.

De esta forma, Vargas le pone un cierre dorado a una temporada de triunfos y proezas que comenzaron a finales del año pasado, cuando se proclamó campeona de los Juegos Centroamericanos en Managua, fijando un récord del Istmo: 13.12.

El 10 de junio pasado Andrea, quien es entrenada por su madre Dixiana Mena, mejoró esa marca en el Estadio Nacional y dio una muestra de lo que era capaz al marcar 13.06 en el Campeonato Nacional.

Cinco días más tarde celebró un momento importante: por primera vez bajó la barrera de los 13 segundos al imponerse en el Centroamericano de Atletismo en Guatemala con 12 segundos y 95 centésimas.

Lo que siguió trascendió el ámbito del atletismo para convertirse en noticia nacional.

Andrea fue la única atleta costarricense en lograr oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla, Colombia, en julio, con una marca de 12.90 que es su récord personal, y valga decir del Istmo.

Fue su momento cumbre del año, aunque no su carrera más importante, pues en Toronto, Canadá la esperaba nada más y nada menos que la dueña del récord mundial, la estadounidense Kendra Harrison.

Vargas no faltó a la cita y llegó a la final del Campeonato Norte, Centroamericano y el Caribe (NACAC), en la que se dejó el bronce con 12.91, detrás de Harrison (12.55) y de la jamaiquina Daniel Williams (12.68).

“Sí se pudo, se logró el objetivo, estoy muy orgullosa de ser la primera tica que gana en un Iberoamericano”, comentó Andrea tras ganar el sábado en Trujillo, Perú.

“Aquí no paran los objetivos, quiero llegar más alto en el deporte. Con este torneo termino mi temporada competitiva”, añadió la puriscaleña.

En otros ticos que compitieron el sábado en Trujillo, Nery Brenes se adueñó de la medalla de plata en 400 lisos, con un registro de 46.27, detrás del brasileño Lucas da Silva (45.92).

Daniela Rojas añadió otra plata en los 400 metros con vallas, al entrar a la meta con 57.53 segundos. Esa es la mejor marca en la carrera de la tica, cuyo récord personal era de 57.96.

En la 400 planos, Desiré Bermúdez fue cuarta con 56.93, mientras que Gerald Drummond (51.12) y Emmanuel Niño (50.94) se clasificaron a la final de 400 metros con vallas.