Legionarios

Solo un detalle impidió que talentoso volante tico brillara como pocos

Freddy Álvarez salió en 2012 como una esperanza para la generación de juego de Costa Rica. Pese a que el talento lo tenía, su perfil bajo lo hizo ser prácticamente invisible. Aun así consiguió una carrera interesante en el exterior

Freddy Álvarez milita en el Pathum United de Tailandia. Fotografía: Pathum United
Freddy Álvarez milita en el Pathum United de Tailandia. Fotografía: Pathum United ARUN KAEWNATE

En 2012, Freddy Álvarez emergió como una de las promesas para una posición que ilusiona al aficionado costarricense: el volante ‘10′. Un zurdo moreno con mucha técnica y un excelente remate de larga distancia empezaba a hacerse notar en el plantel de Segunda División de Saprissa.

Su nivel era tan llamativo que, con 18 años, tuvo su primera experiencia internacional; el Frankfurt de Alemania lo llevó a hacer una prueba, pero también en ese momento una característica de la personalidad de Álvarez empezó a jugarle en contra.

Según recuerda José Luis Rodríguez, agente del jugador, Álvarez siempre fue de perfil bajo. En los camerinos hablaba poco y tampoco era de darse créditos, aunque su fútbol era diferenciador. Así también transcurrió su carrera.

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