Antonio Alfaro. 12 abril
Gracias a Keylor Navas, el Real Madrid le ganó a la Juventus 3 a 0 en Turín. Un error suyo permitió que el juego se pusiera 0 a 3 en Madrid. Fotografía AFP
Gracias a Keylor Navas, el Real Madrid le ganó a la Juventus 3 a 0 en Turín. Un error suyo permitió que el juego se pusiera 0 a 3 en Madrid. Fotografía AFP
Aquel lejano 2014

Una mañana del 2014, encontré en mi correo electrónico un mensaje de Keylor Navas, para entonces recién contratado en el Real Madrid. Estaba inquieto, a digusto, digamos molesto -para ser más claros-. El diario que para entonces dirigía, aquel Al Día deportivo (q.d.D.g.), había publicado un reportaje sobre el vencidario de lujo en el que viven las figuras merengues. El guardameta, además de considerarlo un tema personal, temía que aquello pusiera en riesgo a sus seres queridos. Jamás fue esa nuestra intención, como le expliqué a Keylor. Le prometí tomar muy en cuenta su opinión, si bien no le garantizaba nunca volver a publicar un tema extrafutbolístico. El fútbol, por si solo, nos tiene hoy cuatro años después hablando de sus actuaciones y no de mansiones.

Divos y autos

En aquel viejo correo, le comenté a Keylor que tanto él como nosotros estábamos aprendiendo: nosotros a seguir los pasos de un tico en el Real Madrid y él a estar en un camerino mediático, incluso en temas "personales" que el mismo club se encarga de ventilar cuando le interesa. Creo que no lo convencí. Quitémosle el "creo": no lo covencí, pese a citarle de ejemplo cómo el club ventila el automóvil que cada jugador recibe de sus patrocinadores. Hoy, en La Nación, nos interesa poco si Keylor Navas eligió hace poco un audi RS7 performance 4.0 TFSI 8 velocidades, igual que Cristiano Ronaldo. Aunque sigo sin prometer que jamás de los jamases publicaremos algún tema extrafutbolístico, lo de hoy es el rendimiento en la Liga de Campeones. Hagámoslo despacio, así el auto tenga ocho velocidades.

Blaise Matuidi roba un balón que Keylor Navas nunca logró aprisionar. Es el 0 a 3 a favor de la Juventus. Fotografía AFP
Blaise Matuidi roba un balón que Keylor Navas nunca logró aprisionar. Es el 0 a 3 a favor de la Juventus. Fotografía AFP
El fin del mundo I

Si Keylor Navas luce impasable -como en Turín ante la Juventus- la prensa le pregunta sobre De Gea o Courtois. ¿No te molesta que se siga hablando de eso? -le dice la periodista después su gran actuación en Italia-. Si Keylor falla -como en Madrid ante la Juventus- la prensa también pregunta sobre De Gea y Courtois o especula si habrá sellado su salida, así en España como en Costa Rica. Hagamos un trato. Les doy la noticia: Keylor Navas se irá del Real Madrid (algún día), como se viene diciendo temporada tras temporada, partido a partido, así juegue bien, mal o regular. ¿Sabe? Me suena como a las noticias sobre el fin del mundo. Se acerca. Ya viene. Por supuesto que un día acabaremos con el mundo; si no lo hacemos con la contaminación, lo haremos con la especulación.

(Video) Real Madrid contra Juventus 1-3

El fin del mundo II

Falló. No hay falta en su contra. Keylor Navas no pudo embolsar esa pelota que rebotó en su pecho y luego en sus brazos, en el 0 a 3 a favor de la Juventus. También me queda esa sensación de "pudo haber hecho más" en el segundo tanto. En contraparte, si el Real Madrid padeció por Keylor, también clasificó gracias a él. La ventaja de 3 a 0 cosechada una semana antes en Turín tiene de por medio un par de paradones del tico, sobre todo ante el remate de Higuaín a boca de marco que habría significado el 1 a 1 y, posiblemente, un giro la historia. Aquel paradón es el equivalente a la chilena de Cristiano. ¿Exagero? Se la comparto abajo en un 'Twi' de Ascensio. En todo caso, tan solo una semana después le tocan los cuestionamientos que, conociendo la capacidad de Navas para aguantarlos, no serán el fin del mundo.

Si Navas pudo hacer más en el segundo gol, ni qué decir el Real, superado dos veces con la misma jugada, así como Carvajal, a quien Mandzukic le ganó los centros que depararon el momentáneo 0 a 2. Fotografía AFP
Si Navas pudo hacer más en el segundo gol, ni qué decir el Real, superado dos veces con la misma jugada, así como Carvajal, a quien Mandzukic le ganó los centros que depararon el momentáneo 0 a 2. Fotografía AFP
Mi linda Costa Rica I

Costa Rica es el país más feliz del mundo, sin ejército, en el que todo es verdor, llueve miel y sus habitantes van con el Real Madrid. Más o menos eso imaginé leyendo al bloguero del diario As Tomás Roncero. Exagero, pero se vale tío. ¡Joder! Él tan solo anotó: "Keylor ha logrado que todo el país sea madridista". Exagera, sin duda, o no conoce Costa Rica. Desconoce cómo se parte el país, vecino contra vecino, hermano contra hermano, compañero contra compañero, como en los tiempos del "Sí" y el "No" o en los recientes del "Alvarado contra Alvarado". Mi Costa Rica es linda pero no tanto. En el mejor de los casos, escucho al seguidor del Barcelona hacerle una concesión al guardameta de la Sele: "que eliminen al Real Madrid, pero que no sea culpa de Navas".

Mi linda Costa Rica II

Este miércoles, en una redacción semi vacía en día feriado, cuatro periodistas pujaban a favor del Barcelona (¡digo!: de la Juve) y tres a favor del Real Madrid. Debo admitir, sin embargo, que no hubo sonrisas cuando Keylor soltó el balón.

El fin del mundo III

Parece que el mundo acabará con el polémico penal a favor del Real Madrid. De ser así, moriré con una sonrisa viendo algunos diarios españoles. Recién finalizado el juego corrí a echarles un vistazo: Marca destacaba la capacidad de supervivencia del Real Madrid. Sport gritaba el "enésimo regalo" para el cuadro merengue. Por si usted no lo sabe aún, tanta diferencia no es casualidad. Sucede amenudo y en la misma dirección. Es intecionado, para capturar la clientela de un lado.

El País, en tanto, al que doy por diario serio, de esos que buscan la imparcialidad, parecía no querer mojarse y se limitaba a informar sobre lo sucedido: penal, clasificación del Real, etcétera, etcétera. Tanta pulcritud tampoco me hace mucha gracia. En ocasiones como esta hay decir algo más: a mi criterio fue penal. Y sí, simpatizo con el Real, pero espero, confío y ruego que el criterio no se me haya nublado.

p.d. Justo cuando escribía estas líneas vi este "twi" del presidente morado, Juan Carlos Rojas.

Punto penal (y final)

En medio de la polémica, así en la redacción como en el mundo entero, mi compañero de al lado parece haber encontrado el apoyo irrefutable: ¡Ve! ¡Dice Mr. Chip que no fue penal! Tan solo sonrío y respondo: "Mr. Chip es muy bueno llevando estadísticas, no pitando partidos". “Nunca nos pondremos de acuerdo” -me dice otro de mis vecinos-. Se equivoca. En eso sí estamos de acuerdo, en que nunca estaremos de acuerdo. También lo deja ver el mismo Mr. Chip cuando dice “después de ver mil veces la repetición, creo que no fue penal”. Si necesitó ver la repetición mil veces, tan claro no está. De paso, debe ser la persona que más veces ha visto la repetición. ¿Tendrá ese dato Mr. Chip?

Posdata

Tan solo me parece difícil, por no decir imposible, que un defensor marque por detrás, le ponga la mano en la espalda al atacante y lo abrace* con su pierna casi a la altura del pecho, todo eso sin tocar la pelota ni hacer falta, mientras el delantero que tenía el gol servido cae tendido. Si así fue, el Kamasutra debe ser actualizado.

* Iba a acotar que "abrazar" es privilegio de los brazos, ajeno a las piernas, pero la Real Academia también admite como significados "rodear" y "ceñir".

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